jueves, 21 de octubre de 2010

EL CAMBIO DE GOBIERNO EN JUSTICIA

Formalmente las cosas no han cambiado en Justicia. Ni el titular del Ministerio ni otros altos cargos del mismo han sido afectados por el profundo cambio ministerial. Pero yo creo que es indudable que la marcha de la vicepresidenta primera del Gobierno y la llegada al cargo del Ministro del Interior suponen un cambio muy importante también en el área de Justicia. Todo el que está un poco puesto en el tema sabe que la vicepresidenta del Gobierno que ahora se marcha ha estado detrás de nombramientos muy importantes, siendo los dos últimos Ministros de Justicia estrechos colaboradores suyos cuando fueron nombrados o en el pasado. No son pocos, asimismo los nombramientos en la Fiscalía que proceden de la influencia que irradiaba Maria Teresa Fernández de la Vega. Hoy las influencias serán otras, y por tanto algunas personas tienen hoy más peso del que tenían ayer, y otras menos. Por eso digo que las cosas están cambiando rápidamente en el área política, lo cual no significa ni mucho menos que las esperanzas en que se acaben los nombramientos por razones ideológicas vayan a fortalecerse. Simplemente, se modifican las influencias.

ME PREOCUPA

Me preocupa de manera creciente la imagen de la Fiscalía en algunos casos que se están actualmente dirimiendo en el Tribunal Supremo. Casos en los que los magistrados instructores están teniendo una actitud claramente activa y dirigida a llegar a Juicio Oral, mientras que la Fiscalía mantiene una posición contraria a ello. No dudo ni de la actitud recta de la Sala Segunda, ni tampoco de la conducta de los fiscales. Pero discrepancias tan grandes en asuntos no demasiado complejos me confunden. Lo que me preocupa más es la situación en que quedará la Fiscalía cuando estos procesos terminen, y me pregunto si a alguien más le preocupa eso. Porque si eso es así, quizá convendría poner más ojos en las causas en cuestión para estar seguros de acertar.

miércoles, 20 de octubre de 2010

DE OFICIO FISCAL, POR JOSE MARÍA MENA

Ayer estuve hasta muy tarde por la noche acabando de leer un libro que ha escrito el antiguo Fiscal Jefe de Barcelona, Jose María Mena. Lo considero un libro imprescindible para quienes luchamos por mejorar la justicia, por quienes tratamos de mejorar la Fiscalía. Y no porque se haya de compartir lo que dice: yo no comparto aspectos fundamentales de su obra; sino porque Mena ha pensado en muchas cosas, ha abordado sin miedo todo lo que ha pensado y ha desnudado su pensamiento cuando ninguna sospecha ya puede existir de que en lo que dice es absolutamente sincero. El libro es lúcido y al tiempo profundo. En mi opinión con dos problemas subyacentes: uno, que analiza la situación de la Justicia actual desde la perspectiva de un luchador antifranquista, olvidando que la realidad actual sin ser ni mucho menos siquiera pasable, no es la de entonces. Ni lo son las personas, ni las leyes ni los comportamientos. Y además, esa honestidad intelectual suya, paradójicamente, lastra el peso de sus conclusiones. Porque considera que es posible mantener un comportamiento políticamente comprometido (de hecho cree que es lo más frecuente) con una actitud de servicio únicamente a la Justicia, olvidando que no todo el mundo -de hecho muy pocos- son capaces de no atender al halago, al canto de sirena, al obsequio, al viaje pagado, a la medalla pensionada o a la promoción profesional basada exclusivamente en ese compromiso político. Y si eso es así, como creo que es, el fomento de las carreras individuales sobre la base de la afinidad política es terreno abonado para el sectarismo. En todo caso, el libro es un regalo inesperado que agradezco.

viernes, 15 de octubre de 2010

EL CONSEJO FISCAL, IGUAL

Ha pasado casi un año desde las elecciones al Consejo Fiscal y lo que con toda seguridad puede decirse es que funciona igual que antes de estas. Ni hay transparencia sobre lo que ocurre en esas paredes ni puede saberse por tanto que criterios tienen los vocales para resultar finalmente que apoyan cada uno a los suyos por delante de otros candidatos. El proyecto renovador de la Independiente o de la candidatura de no asociados fue claramente derrotado por la Carrera, por lo que la legitimidad del Consejo es absoluta. Pero creo honestamente que en la campaña no dijeron la verdad. Pidieron el voto unos prometiendo transparencia (¿recordáis que dijeron que impulsarían una web del Consejo Fiscal?) y otros afirmando que tratarían a todos los fiscales por igual, y no están cumpliendo. Desde luego, las reformas, el cambio de talante, el dinamismo, el impulso y la ilusión que exige la Justicia y demandamos algunos (por ahora, pocos) fiscales, no van a salir del Consejo Fiscal.

jueves, 14 de octubre de 2010

LOS MINEROS, A SALVO

Cuando hace unos meses supe del accidente que sufrieron los mineros en Chile y la situación en la que se encontraban pensé que habíamos de ponernos en lo peor. Suelo de manera habitual tratar de ponerme en la situación de quienes lo pasan mal, como ejercicio de perspectiva. En este caso, la situación era horrible. Pero todo su país se puso a la tarea, con gran esperanza, y con enorme esfuerzo. La mejor tecnología, la mejor ayuda psicológica, el mejor ejercicio de unidad nacional. Hoy están a salvo y yo quiero felicitarme y felicitar a los chilenos por ese éxito extraordinario.

viernes, 8 de octubre de 2010

PRESOS EN ESPAÑA

Fruto de la incontenible tentación de nuestra clase política por endurecer el Código Penal por razones coyunturales (recordemos que desde 1995 van más de 20 reformas de calado, la mayor parte de ellas con la finalidad de endurecerlo) y de un proceso penal decimonónico, resulta que hoy hay en nuestras cárceles más de 75.000 presos, aunque la noticia hoy es que ha bajado ligeramente su número este año. De todas maneras, en esto, como en el tema del paro, ostentamos el record europeo. Con una mentalidad tradicional podríamos decir que bueno, lo que haga falta si se quiebra la ley. Pero hoy las cosas no son así. Los costes de las prisiones son tremendos; la cárcel, la privación de libertad ha de ser el último recurso, no el primero; y para ello hace falta gastar dinero en alternativas a la prisión. Además, aunque las condiciones en las prisiones mejoran, lo cierto es que no hay trabajo dentro, ni incentivos para que lo haya en la mayor parte de los casos. De manera que la reinserción se hace más difícil y las probabilidades de recaída son mayores. Todo esto es tan chapucero que hasta aburre comentarlo.

jueves, 7 de octubre de 2010

ES DE JUSTICIA

Nuestros sueldos se reducen significativamente, tenemos más de cuatro millones de parados y las cuentas públicas están tiritando, hasta el punto que uno pone la radio y parece que no resistimos, que va a haber otra rebaja y que para cobrar nuestra pensión habremos de trabajar más años y además cobraremos menos. Pero hay alguien que considera que hay que hacer un gasto en imagen de 236.000 euros de dinero público: el CGPJ. No entiendo mucho de estas cosas, a lo mejor todo esto es imprescindible; pero en la situación actual me da un poco de bochorno. Yo creo que el momento no está para juegos artificiales; creo que la Justicia no son solo los jueces de manera que el gasto de dinero público en ensalzar a un colectivo transmite ideas equívocas respecto al resto de protagonistas. Y además, porque esos mensajes de tranquilidad, con niños durmiendo en brazos de madres confiadas, no se corresponden con el drama de millones (si, si, millones) de procedimientos pendientes, con la inseguridad jurídica, la pobreza de medios, el atraso de los procesos, la politización (en primer lugar del Consejo y luego de más gente) y los bochornos que día a día hemos de sufrir con las políticas de nombramientos que padecemos desde hace muchos años. En fin, de todas maneras espero que les salga bien y que de ahí la imagen de los jueces mejore como paso previo a que se arregle la avería.

miércoles, 6 de octubre de 2010

REFLEXIONES SOBRE LOS JUECES

Yo saqué en su día, hace muchos años, la oposición de Juez. Estoy muy orgulloso de pertenecer, siquiera en excedencia, desde entonces a esa carrera. Pero no me gusta nada la deriva que va tomando parte de la judicatura española desde hace tiempo. Veo muchos desmotivados (acabo de tener una conversación con un viejo amigo mío, magistrado del supremo, molesto con el "ninguneo" que padece la Carrera), descontentos, justamente irritados por las últimas reformas y rebajas, y también creo que muchos están estupefactos de ver la baja estima que en la sociedad hay por su trabajo, muchas veces muy por encima de lo exigible. Hay razones para todo, pero un poco de autocrítica, quizá; un poco tratar de verse de otra manera no estaría mal. Los jueces son piezas esenciales del sistema de libertades, pero no las únicas piezas esenciales. Ha pasado hace mucho tiempo la hora en que su respeto, su afecto o su consideración les venía dado por el hecho de ostentar el cargo. Hoy, en medio mundo (salvo los países anglosajones, en gran medida) el Juez es un servidor de los ciudadanos. Y su respeto, su afecto y su consideración se gana individual y colectivamente a través del modo en que se responde a las necesidades de los ciudadanos. El discurso (que oigo en algunos conocidos representantes de los jueces) de que "yo (nosotros) somos independientes y neutrales y por eso soy (somos) la garantía de la ley" tiene que venir acompañada de humildad, de trabajo, de falta de notoriedad, de llaneza, de discreción y de vocación de servicio. Pensar, por ejemplo, en el más de 1.150.000 causas penales pendientes, es un buen ejercicio. Y por supuesto, si además viniera todo ello compañado de neutralidad política (asociativa e individual) todavía mejor.

domingo, 3 de octubre de 2010

EN ESTO EL MINISTERIO DE JUSTICIA CUMPLE

Me ha llegado el Proyecto de ampliación de plantillas para la Carrera Fiscal. A pesar de la crisis, 100 plazas para finales de este año de ampliación. Entre ellas, dos nuevas plazas de Fiscal de Sala. Recuerdo haberme quejado en términos duros ante el Ministerio de su inacción, de su falta de digilencia para cumplir con lo prometido electoralmente. Bueno, pues ahora, en este tema de la ampliación de la plantilla y en el impulso de la norma procesal penal, reconozco que están haciendo lo que pueden. Naturalmente podemos decir que hay muchos problemas que no se resuelven, y que tratamos aquí con frecuencia (por ejemplo, ¿como van a cubrir esas plazas?). Pero tenían la coartada perfecta para cortar también en plantillas (la crisis) y no lo han hecho.

Quiero destacar del Proyecto de Decreto el gran número de plazas que se destinan a la Fiscalía de Madrid, paliando algo así la situación muy deficitaria en personal, que además se acompaña de la dispersión de sedes, la deficiencia de medios materiales y además la incertidumbre de futuro con el fracaso de la "operación Valdebebas".

La creación de dos plazas de Fiscal de Sala disparó la semana pasada todo tipo de especulaciones en la FGE. ¿Están ya dadas las plazas? Se barajaban nombres y razones. Ya veremos. Pero si consideramos que estas plazas se cubrirán en febrero, y que para entonces igual el FGE actual ya está en otro destino, todas las quinielas tienen mucho de incierto, ya que dependerá lo que pase de quien le sustituya.

viernes, 1 de octubre de 2010

¿SE MARCHA EL FISCAL GENERAL?

Hasta ahora no he oído nada. Pero acabo de leer el periódico y en una noticia escondida de El País, justo en la última línea se afirma que "además, los populares aceptan que el fiscal del Estado, Cándido Conde-Pumpido, vaya al Constitucional." Si eso es así, y la noticia ofrece poco margen para la interpretación, en unos meses habrá cambio de Fiscal general.

FISCALES ADSCRITOS

Me parece natural que un Fiscal de Sala especialista necesite de Fiscales adscritos para cumplir con su función si se quiere que realmente tengan alguna eficacia. No me sorprende por tanto que la plantilla orgánica del Fiscal contemple la figura del Fiscal adscrito. Pero me parece la situación administrativa de los fiscales adscritos provoca agravios comparativos injustificados. No solo su régimen retributivo (mucho más elevado que cualquier otro fiscal de segunda en una fiscalía de Audiencia Provincial), aunque ahí podría decirse que bueno, han de venir a Madrid y eso son gastos. Me refiero a la situación en la que quedan a su cese (art. 36.3 del EOMF) Pensemos que en la práctica suelen ser fiscales de poca antigüedad, aunque este aspecto no tiene la menor trascendencia a la hora de su nombramiento: se les nombra directamente por el FGE, sin votación del Consejo Fiscal. Son puestos pues de la máxima confianza. ¿Y que sucede cuando cesan? Pues que pueden elegir entre varios destinos apetitosos, entre los cuales destaca uno al que solo se puede acceder normalmente por antigüedad: la Fiscalía del TSJ de Madrid. Con ello ocupan plazas a las que aspiran fiscales en ocasiones con muchos, muchos años de servicio, que ven también cerrada esa puerta de progreso profesional. Fiscales que muchas veces han intentado ir a otros destinos de esos que se denominan por "méritos" (de esos que se reparten las asociaciones mayoritarias) pero que no han tenido suerte. Honestamente, no encuentro justificación a ese beneficio que me parece malo para la Carrera Fiscal porque reduce expectativas profesionales para la mayoría de los compañeros. Y pienso -como tiene la manía de ocurrirme- mucho más en aquel a quien se le cierra la puerta sin razón, que en quién un día goza de la confianza del FGE, y ese hecho le marca ventajosamente durante toda su carrera profesional.