viernes, 11 de mayo de 2012

DELITOS SOCIETARIOS

Vengo de un curso sobre blanqueo de capitales, organizado espléndidamente por una fiscal a la que yo no conocía, Maria Elena Lorente. Un gran curso, con un nivel muy alto. Ha habido hasta cuatro ponentes de la Fiscalía Anticorrupción, a cual más documentado, eficaz en la exposición y cercano al asistente. La Fiscalía, creo, está en muy buenas manos. Y mientras atendía a sus lecciones, yo pensaba en la falta que va a hacer la competencia (y el coraje) profesional cuando empiecen a abrirse diligencias por delitos societarios contra todas esos administradores de entidades financieras que han estado durante años presentando balances alterados a los accionistas por la existencia de enormes pérdidas contables ligadas a la depreciación de los inmuebles. Entidades que han repartido dividendos y que han presentado su estado financiero como saludable, cuando hoy vemos que hay que inyectar enormes cantidades de dinero que no tenemos para salvarlas de la quiebra, mientras las acciones caen y con ellas caen arruinados muchos pequeños accionistas. Supongo -y espero- que pronto empezará el baile procesal.