domingo, 12 de octubre de 2014

CONCURSOS DE TRASLADO

Hay un serio problema en la Fiscalía (uno de tantos) que la jerarquía no encuentra como soluicionar.  Se trata de los concursos de traslado.  Hubo un tiempo en el que había un gran número de vacantes en la plantilla, de manera que podían convocarse concursos cada tres o cuatro meses y la gente podía moverse de donde está.   Hoy la plantilla está bloqueada y casi nadie se puede mover.  De hecho el sistema de concursos a resultas solo permite el cambio de los fiscales que quieren irse a otro sitio donde un fiscal deja vacante por haber encontrado hueco en otro lado.  La movilidad es mínima.  Y ello supone principalmente para los fiscales más jóvenes un grave perjuicio ya que llegan forzosos a un sitio y de ahí -les vaya bien o mal- no pueden salir.    Hay que pensar en soluciones a este problema.    Si se pudiera crear en cada Fiscalía una serie de plazas "flotantes", de manera que hubiera plazas que permitieran a los fiscales salir de esa Fiscalía y llevarse su nómina a la Fiscalía de destino, quedaría un hueco a ser cubierto por otro fiscal que a su vez pudiera llevarse también sus derechos económicos.   Habría que fijar un máximo de incorporaciones en las Fiscalias (un porcentaje máximo de la plantilla) para evitar que algunas se rellenaran a costa de otros.   Pero de esta manera podría haber movilidad.   No creo que sea complicado (conceptualmente es bastante sencillo), pero se trata de que importe algo que la plantilla pueda trabajar en condiciones satisfactorias aunque haya que dedicar unas horas a diseñar el sistema.   Podría tambíén estudiarse un sistema de intercambios de plazas entre fiscales con audiencia a otros fiscales interesados, como ocurre en otros cuerpos de la administración.  

Está claro que la plantilla bloqueada, en una institución en que las jubilaciones son mínimas en relación con el volumen de gente joven, genera una serie de problemas que solo importan a quien los padece, pero es que a veces se padece mucho por ello.