lunes, 17 de noviembre de 2014

UNA FISCALÍA EFICIENTE

Hace ya casi dos años, pedí desde este blog la adscripción de analistas a la Fiscalía, como sucede en la totalidad de los Tribunales internacionales.   Analistas que pueden -con su dedicación exclusiva a la observación de ciertos procesos económicos o políticos- anticiparse a lo que puede llegar a ocurrir y permitir así a la Fiscalía una mejor reacción.   La Fiscalía ideal -la nuestra obviamente no lo es- debe ser independiente del Gobierno, debe actuar con autonomía, pero también y sobre todo, debe ser eficaz.   La autonomía ha de ser instrumental para la eficacia, para aplicar la ley por igual para todos. Yo creo que para ser eficaces hay que mejorar mucho.  Por ejemplo, se pone como argumento para justificar nuestra falta de eficacia en la lucha contra la corrupción o contra la delincuencia económica, el que "faltan medios".   Faltan, es verdad, pero en mi opinión deberían faltar para acudir a vistas de lo social, para asistir a juicios de faltas o para viajar a dar cursos internacionales.   No deberían nunca faltar para la lucha contra la corrupción.  Ese es un problema de organización interna.    ¿Es que esperamos a que amplíen cincuenta plazas o sesenta o setenta para -entonces si- tener medios para luchar contra la corrupción?  Esto es como una broma.   Los jueces pueden quejarse porque su estructura está predeterminada por la ley y es rígida.  Pero la Fiscalía no.  Hay que ser mucho más eficiente.   Quizá si hubiera habido analistas en la Fiscalía la reacción de nuestra institución hubiera podido anticiparse a lo que ha ocurrido ahora con la consulta catalana y tener claras las ideas y las querellas para una reacción inmediata o para de manera inmediata señalar que la cuestión no es delictiva.  Y no esta exposición pública de dudas, de competencias o de atribuciones que nos hace mucho daño y se lo hace también a bastantes ciudadanos.