martes, 18 de noviembre de 2008

NUEVA REFORMA DEL CÓDIGO PENAL

¿Quien no desea mayores penas para terroristas, pederastas, abusadores sexuales, piratas o corruptos? Seguramente muy pocos. Pero creo que las reformas penales no hay que plantearlas así. Un Código Penal debería ser una cosa muy seria, muy meditada y muy estable. El actual Código, de 1995, ha tenido ya 20 reformas. Y en general, han sido reformas no puntuales, que además se han orientado al endurecimiento general de sus prohibiciones. Ahora se anuncia otra más. No se. Cuando estudiamos el derecho penal se nos hablaba del bien jurídico a proteger, de la necesidad de que el Código no sea un instrumento de control o de represión no aceptado por todos, de la no utilización política de la normativa penal, del respeto de las leyes penales hacia la dignidad de la persona (art. 10 de la Constitución), de la necesidad de que las normas penales tengan estabilidad para que sean asimiladas por los ciudadanos... Parece que todo esto no vale mucho cuando los legisladores entienden que tenemos un Código tan imperfecto que necesita de reformas permanentes y de gran calado (como si de un reglamento se tratara) para adecuarlo a la sensibilidad mayoritaria de la sociedad. A mi modesto modo de ver sería mejor (aunque mucho más caro, claro) que se hiciera un esfuerzo para que en lugar de la mayor gravedad en el castigo de las conductas penadas, estas lo fueran con mayor rapidez y seguridad. En fin, esperemos que al menos haya un gran consenso político y científico en esta reforma y que el resultado mejore las anteriores.

2 comentarios:

Pepe dijo...

Al menos han pasado 5 años desde la anterior reforma, así que se puede entender la excusa de que en estos años la sociedad ha cambiado y exige nuevas sanciones a nuevas conductas. Sin embargo, lo que sí echo de menos es algo de impulso político, de ideas nuevas, porque parece que la reforma anunciada nuevamente se limita a recoger las conductas que han aparecido en los telediarios de los últimos 6 meses y no lo que ha sucedido en los últimos 5 años . Por ejemplo, me gustaría que recogiera los problemas generales que ha planteado la jurisprudencia en estos cinco años y no solo los del momento de interrupción de la prescripción... En fin, habrá que estar a la espera de cómo se desarrolla el proceso legislativo de esta enésima reforma del Código Penal, pero el anuncio es poco prometedor, la verdad . Me ha recordado a la época de Michavila y compañía.

Silvia dijo...

La justicia penal es imperfecta: ninguna pena por grave que sea satisfará a la sociedad ni a víctimas de determinados delitos de terrorismo , pedeastria , abusadores sexuales ... partiendo de ello creo que una pronta solución en vía penal , quizá ayudaría a que aquellas victimas al menos siguieran su vida "dejando de lado" el proceso penal . Sin embargo las solucioens que se dan no son dotar de más medios a la Administración de justicia a tal fin , sino legislar a base de casos por todos conocidos amparandas en el fin retributivo de la pena. De ese modo y de momento los politicos se justifican ante el imperfecto funcionamiento de la justicia penal.
Sin embargo , son varias ya las reformas legales que arrastramos y desde luego no parece que ese modo de legislar sea el adecuado , de un lado, no se han conseguido bajar determinadas cifras negras y, de otro lado, se dejan cabos sueltos que arrastran consecuencias imprevisibles.
Vistos los últimos acontecimientos parece que requería cierta previsión politica el incremento de ejecutorias penales en que iba a derivar la implantación de los juicios rápidos...y que se sepa , ninguna medida se ha previsto al respecto , más que la implantación de sistemas informáticos que parecen no satisfacer a los profesionales... y todavía no se han instalado.