jueves, 14 de junio de 2012

CRISIS DE ESPAÑA, CRISIS DE VALORES

Que vivimos una crisis económica sin precedentes no es noticia, y tampoco le llama a nadie la atención la advertencia de que con seguridad seguiremos cayendo por la pendiente durante bastante tiempo.   Pero tan grave como esa crisis es la crisis de decencia cívica en que vivimos.   En algunos casos, podríamos llegar a denominarla corrupción, pura y simple corrupción.   Quizá en otros casos no llegue a eso.   Pero las cosas que hemos visto -en el terreno propiamente de la Justicia- en los últimos tiempos son para pararse y para pensar un poco.   Hemos visto bancos hundidos arruinando a accionistas y descuadrando las cuentas de España, sin que nadie haya sido todavía llamado a declarar, o metido en prisión.  Hemos visto a las más altas autoridades del Estado realizando conductas que han escandalizado a todo el mundo.  Hemos visto como la Justicia no da una respuesta a ninguna de esas conductas, signo inequívoco de que algo no está bien.   He oído argumentos como que no hay que abrir ciertos melones porque entonces será mucho peor: a mi no me asusta profesionalmente el contenido de ningún melón, la verdad; pero no hay duda de que a algunos les preocupa más abrir el melón que no abrirlo.   Vemos a los ciudadanos denunciar y denunciar, y vemos también que quien tiene la obligación de hacerlo va a remolque de la desesperación ciudadana.  He oído discursos de elogios desmedidos hacia personas con comportamientos cuya ejemplaridad está en cuestión.   Sigo viendo despilfarro por todos los lados.   Los viajes -los famosos viajes que ahora escandalizan a todo el mundo- han sido casi un estilo de vida para algunas personas en la judicatura y en la Fiscalía, además de un modo de ganar influencia profesional por quien los gestionaba.   ¿Que pintan fiscales y jueces españoles en lugares como China, Corea, Rusia, o muchos otros países africanos y americanos, en momentos en los que nuestros sueldos se reducen porque no hay dinero para sostener las cuentas públicas?  ¿Porqué se han enviado a fiscales ya retirados a Sudamérica en nombre de la Fiscalía? No hay explicación alguna a todo ese derroche, a todo ese abuso.   Coches oficiales, luces encendidas masivamente en todos los edificios públicos, aires acondicionados cuando no hay nadie que necesite estar fresco...   Nombramientos sin méritos que los justifiquen, sectarismo, sobre la base de "la confianza". Falta de objetividad, de garantías.  Esto no es una crisis económica; esto es mucho más grave.     Porque quienes han de evitar que todas estas cosas ocurran, los vigilantes del sistema, están tan identificados con este ambiente viciado que yo creo que ni se dan cuenta del desastre moral en que vivimos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Vemos a los ciudadanos denunciar y denunciar".......¿Referencia al Sindicato "Manos Limpias"?

Salvador Viada dijo...

Hay muchas denuncias: ADICAE, Movimiento 15 M, los perjudicados por las preferentes o UPYD. Y hay otras de particulares que compraron acciones de esas entidades antes de saber los agujeros que aparecieron.

Calatrava dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, la principal causa de nuesta actual situación es una crisis de valores. He reflexionado sobre ello en:

http://loscafesdecalatrava.blogspot.com.es/2012/10/crisis-en-espana-vs-crisis-de-valores.html

Pero la inversión en valores tiene resultados a largo plazo, y llevamos muchos años de retraso...

Felicidades por tu blog