lunes, 3 de septiembre de 2012

SIN CAMBIOS EN LA FISCALÍA

Lo que más sorprende del cambio en la dirección de la FGE -operado hace ya varios meses- es que no se ha apreciado cambio alguno en el funcionamiento de la misma.   Todo sigue igual.  Pensemos que hubo un evidente enfrentamiento entre la mayoría del Consejo Fiscal y el anterior FGE por el funcionamiento de la Fiscalía.  Pues cuando cambia la tortilla, todo sigue igual, como la historia de la marmota.  Ni se han establecido normas de mayor transparencia en el Consejo Fiscal, ni ha habido instrucciones o circulares relevantes, ni ha habido cambios -salvo en la Secretaría Técnica- en los órganos de la Fiscalía, ni se han dado a conocer nuevos criterios para que los haya.   El anterior Fiscal General del Estado podría estar todavía entre nosotros.    Y no será porque no haya cosas que hacer: el sistema informático de la Fiscalía, para empezar, es malísimo (hasta dos veces he tenido que avisar a una Fiscal de Sala que los archivos de su Unidad supuestamente secretos, podían ser vistos por todo el mundo que tuviese acceso al sistema); muchos fiscales tienen que pelearse más con las estadísticas que con las Previas; el Consejo Fiscal, a pesar de las promesas de quienes ganaron hace ya más de dos años las elecciones continúa exactamente igual que antes, con el mismo secretismo, con la misma opacidad y con la misma ineficacia.   Continúan en vigor algunas Instrucciones de nivel más bien bajito (recuerdo por ejemplo, la Instrucción 3/2011, de la que sus impulsores están encantados), concebidas en términos de acumular poder para la Fiscalía mucho más que para generar eficacia en la gestión de los asuntos.   Las condiciones de trabajo de muchos fiscales son pésimas y desde luego los sistemas de reparto de asuntos en algunas de las más importantes Fiscalías no superarían una mínima revisión objetiva.   No aparece ni una idea nueva que ayude a mejorar la situación de los Fiscales y funcionarios de la Fiscalía vapuleados por los recortes.  La mejor idea se le ha ocurrido a un Fiscal de San Sebastián con la creación de un Foro de fiscales en Facebook.   Lo demás, un desierto.   Se que los tiempos son económicamente difíciles, pero también los son para los fiscales y vendría muy bien saber que hay alguna voluntad y energía para ayudar a modernizar la Fiscalía.  Nada de la creación de un cuerpo de auxiliares del Fiscal, nada en pensar en reorganizar la Fiscalía vista la disminución de recursos que vamos a afrontar en los próximos años.  Nada de abordar la cuestión de las competencias, a mi juicio excesivas de la Fiscalía, y nada de acabar con ciertos privilegios incomprensibles, por ejemplo, la situación de los miembros de la Secretaría Técnica cesantes.   Ninguna alternativa al tapón profesional que supone el que a dedo se elijan Fiscales de Sala y que sin embargo mantengan la categoría cuando el que nombra por razones de confianza, cesa. Ninguna idea o instrucción de como aliviar el retraso en la Justicia penal, con alrededor de 1.200.000 asuntos penales pendientes a finales del año pasado.  Nada de profundizar en la imparcialidad de la Fiscalía, o en la imparcialidad de los procesos selectivos o de promoción interna.  ¿Es que nada de eso importa?  ¿Es que vamos a tener que clamar sine die porque a alguien que pueda hacer algo, le importe un poco el estado de nuestra Justicia, de nuestra Fiscalía y decida actuar para arreglarla? Bastaría en algunos casos con copiar algunas cosas que hace el CGPJ, sin necesidad de pensar mucho más.  Por ejemplo, ha habido recientemente una oposición restringida para magistrados especialistas de lo Penal, en la que los exámenes se corrigieron sin saber la identidad de quienes los hicieron, con la consecuencia de que ha habido importantes sorpresas en los resultados, incluso para el propio Tribunal calificador.   Se trata simplemente de hacer algún esfuerzo para mejorar las cosas, cosa que yo no veo por ningún lado.  La decepción que tengo es grande, porque creí que si, que ahora era tiempo de cambios, al menos en el terreno de las garantías de imparcialidad y objetividad.

2 comentarios:

En ocasiones veo dijo...

Suscribo desde la primera hasta la última letra del presente artículo y le he dado difusión vía twitter y FB. Cordiales saludos desde Zaragoza.

David Mayor dijo...
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