miércoles, 15 de marzo de 2017

PREPARACIÓN DE RECURSOS DE CASACIÓN

Tengo sobre la mesa una nota de mi jefe en la que me indica que al comunicar que no se interpone un recurso de casación a la Fiscalía de origen hay que indicar las razones, cosa que yo había omitido. 
Tiene toda la razón mi jefe.   Pero este hecho me lleva a reflexionar un poco sobre la relación que los fiscales del Tribunal Supremo debemos tener con los recursos que preparan nuestros compañeros.   Por supuesto, creo que se interponga el recurso o no, hay que llamar personalmente al fiscal que lo ha preparado como reconocimiento, agradecimiento y muestra de cortesía.  Pero me parece todavía más importante desde la perspectiva de un fiscal del Tribunal Supremo el tratar de colocarse en la piel del compañero que recurre.   La preparación del recurso implica trabajo, y también implica el someter voluntariamente el criterio y la actuación propia al de una Junta de Fiscales veteranos que van a examinar las razones del recurso que se prepara.   Uno diría que un fiscal vago o poco diligente nunca tendrá esos problemas: acabará el juicio y se aquietará con la sentencia, especialmente en temas complejos.   Pero hay otros que creen en lo que hacen.   Y luchan contra sentencias absolutorias, conscientes de las dificultades de revocarlas.  Luchan por la aplicación de agravantes o por la legalidad de las penas o por la indemnización a las víctimas.  Luchan incluso por la absolución de condenados a su juicio injustamente.   Nada me entristece más en esta profesión (aparte de la conexión de algunos con el poder político) que ver una pobre dación de cuentas de un preparado en la Junta de Fiscales del Tribunal Supremo, malversando así el esfuerzo de compañeros que acertados o no, tratan de que se haga la Justicia que ellos creen que no se ha hecho.    Una explicación: los recursos preparados se reparten entre los fiscales del Tribunal Supremo y aquel a quien le toca informa en la Junta de Fiscales sobre su criterio sobre interponer o no el recurso.   Luego se vota motivo por motivo y la mayoría de los votos de la Junta deciden.  Pero la dación de cuentas es muy importante ya que idealmente ha de ser completa,  intelectualmente honesta y tratando de exponer con claridad el punto de vista del fiscal que prepara el recurso junto con el criterio propio del exponente.   Quiero recordarme a mi mismo que ha de hacerse siempre desde el máximo respeto al criterio del compañero, aunque en ocasiones como ponente no lo comparta.   Porque se de la ilusión con que se preparan algunos recursos.  Hace un tiempo me llamó una fiscal que quería recurrir una sentencia absolutoria en un caso gravísimo.  Enseguida vi lo dificil de la tarea, pero comprobé hasta que punto se esforzó, hasta que punto examinó todos los aspectos posibles, la jurisprudencia, las periciales en autos, los argumentos del Tribunal.   Ella sabía lo dificil que era pasar el filtro de la Junta de Fiscales.   Pero lo intentó trabajando tres días de fiesta.   Ese esfuerzo, como el de muchos otros compañeros, merece un respeto.

1 comentario:

José R. dijo...


Será nuevo eso de llamar. Y sería bueno oir al fiscal que asistió al juicio y se ha hartado de trabajar, pero al final eso será lo excepcional.