lunes, 14 de junio de 2010

¿QUIEN RESUELVE EL PROBLEMA?

He estado en Gijón estos días en un curso de fiscales de la Independiente, que ha organizado Pepe Perals y que está ya reflejado en una entrada de la encantadora Silvia Albert.   He defendido ahí, frente a los compañeros, la necesidad de eliminar el Juez de Instrucción entre nuestros órganos jurisdiccionales.  Básicamente, porque entiendo que no es propiamente un Juez (es decir, alguien que resuelve conflictos entre partes), sino un investigador con poderes de Juez.  Y eso es -aunque nos hayamos acostumbrado, y aunque los Jueces sean en general gente sensata que actúa rectamente- contrario a todo tipo de racionalidad.   La investigación supone un conflicto: el de quien investiga, que es el Juez, y el investigado.   ¿Quien protege aquí al investigado si considera que hay abusos?  Pues quien le investiga.   O recurriendo a un Tribunal superior... lo que no evita que el abuso se haya podido producir.   Un sistema que confía únicamente en la integridad de quien investiga no es un sistema garantista.  Especialmente cuando quien investiga se convence de la culpabilidad del investigado, lo que ocurre -según el Tribunal Constitucional- desde que se adoptan medidas incriminatorias (secreto del sumario, intervenciones telefónicas, entradas y registros, prisiones, autos de procesamiento, etc).    Y no me vale el que se anule todo lo actuado cuando el Juez se equivoca: eso es una reparación de desperfectos, no de garantías.  Las garantías hay que adoptarlas antes, no después.

7 comentarios:

maria jesus moya dijo...

La inmensa mayoria de los jueces de instruccion en España hacen un gran esfuerzo y logran alcanzar el equilibrio difícil entre protección de los derechos de los imputados y las necesidades de la investigación. Al igual que nosotros los Fiscales no sólo formulamos acusaciones y solicitamos condenas, sino que también procuramos la protección de los derechos y garantías de las partes
Pienso que la instrucción se atribuirá definitivamente al Fiscal, los dos partidos políticos mayoritarios lo saben, aunque echo en falta un debate sobre el tema ( me "mosquea" la táctica del silencio y de la negación)
Por eso me alegra que hayais planteado públicamente la cuestión
No obstante hay cosas a discutir: no entiendo cómo se puede garantizar que la investigación obtenga también elementos de descargo para el imputado ( aunque he trabajado con americanos no me ha quedado claro cómo se consigue esto)
También me agrada las voces de juristas que abogan por un derecho procesal común para Europa, buscando el sincretismo entre las dos tradiciones jurídicas principales en lugar de una asimilación absoluta del derecho sajón
Enhorabuena por tu intervención en el curso

Salvador Viada dijo...

Querida María Jesús, muchas gracias por tu afecto. Desde mi punto de vista, la cuestión no tiene nada que ver con el esfuerzo y honestidad personal de los Jueces de Instrucción. La cuestión tiene que ver con la imparcialidad objetiva. Nadie se considera a si mismo parcial, pero lo cierto es que el Juez en la instrucción no busca lo mismo que el investigado. Están enfrentados. Y si están enfrentados, no es posible que el respeto a los derechos del investigado deba ser garantizado por quien los amenaza. No basta con sentirse imparcial. Hace falta que se establezcan garantías. Es la misma razón por la cual el Juez de Instrucción no puede juzgar la causa, a pesar de su imparcialidad subjetiva. En fin, esta chapuza lleva ya casi 130 años, y nunca es el momento para cambiarla.

Manolo dijo...

Mientras el Fiscal dependa del Gobierno, y cada vez depende más, es mejor dejar las cosas como están. No quiero ni pensar en lo que sería una instrucción que puede ser activada, detenida o impulsada según convenga. La verdad es que ya se hace, pero sería muchopeor.

maria jesus moya dijo...

Por eso Manolo hay que pedir la despolitización de la justicia
y más atribuciones para el Fiscal, un Fiscal con otro pérfil, en una institución que no dependa del gobierno
Por eso también hay que pedir mayor transparencia en los nombramientos y que los cargos ( cada vez en mayor número) no sean de " confianza política o de partido" sino que sean por méritos

Silvia dijo...

Siento decir , que cada dia estoy más del lado de Manolo .
La despolitizacion de la justicia no es tal . Los Fiscales estamos acomodados en un malentendido principio de jerárquía , no defendemos nuestras funciones con los medios que tenemos ; que diría desconocemos intencionadamente . Y con ese panorama dificil que podamos asumir una instrucción penal con mínimas garantias.
El Fiscal español no está educado en los principios del Fiscal europeo , eso sí, parece ser que sabe de sociologia...y con esa base de conocimiento lo de la instruccion como que suena a lio chino. Pero vaya , que puede que tenga yo un mal dia, sorry .

José Mª Caballero dijo...

Por lo que observo, me parece que pertenezco a ese exiguo porcentaje, que en la Carrera, se opone a la instrucción del Fiscal. No obstante, el ser postulante de la tesis minoritaria no va a impedirme que defienda con toda convicción la "irracionalidad" (Salva dixit) de mi postura. Querido Salva, calificar como irracional el sistema defendido por Alonso Martínez (una audacia jurídica absolutamente revolucionaria en su época y mucho después...), me parece sinceramente un exceso. No se me diga, por favor, que Alonso Martínez quería la instrucción del Fiscal. No confundamos la anhelada plena vigencia del acusatorio con la atribución de la investigación al Fiscal. Es, precisamente, el temor a la "gubernamentalidad" del Fiscal (perdón por el palabro), el que obliga a huir de la encomienda a éste, de algo tan relevante como que un ciudadano pueda verse encausado en razón de la libérrima iniciativa del acusador público.
Como la historia cambia las conductas muy poco, resulta que a día de hoy, defender la iniciativa del Fiscal en orden a la incoación de Causas y su consiguiente investigación, se me antoja como un grave peligro para la plena vigencia de las libertades públicas de los ciudadanos.

Me pregunto: ¿A quien beneficia la instrucción del Fiscal? ¿De verdad que a los ciudadanos? ¿Va a ser más rápida la justicia penal? ¿Se van a respetar más sus derechos fundamentales, cuando el Fiscal -nos guste o no- es el acusador público?. Ya sé que hay quienes ven al Fiscal como una ONG que sirve para todo (tráfico, medio ambiente, salud laboral...etc...etc...etc), pero yo, que debo ser de la vieja escuela, me honro en ejercitar nada más -y nada menos- que la acción pública.

Salvador Viada dijo...

Querido José María, ni mucho menos eres minoritario en este tema. Creo que es una cuestión básicamente de mentalidad. Hemos estudiado a Orbaneja, hemos trabajado siempre con ese sistema del Juez de Instrucción, y nos hemos convencido de que no hay nada mejor... Pero hay otras cosas por ahí. Y se van imponiendo. Hoy queda Eslovaquia y Francia para hacernos compañía con el Juez de Instructor. ¿Porqué desaparece, pues el Juez de Instrucción en Europa?
Porque no ofrece garantías, fundamentalmente. ¿Tu crees que el Juez de Instrucción es -realmente- un Juez? Si partimos de que un Juez es alguien que resuelve conflictos entre partes, ¿es eso lo que hace el Juez de Instrucción?. El JI investiga por su cuenta sin sujetarse a las peticiones de las partes. ¿Quien le controla? Nadie. ¿Quien fija los límites de la Instrucción? Nadie. ¿Quien evita que tome medidas contra el investigado? Nadie. Es libre para hacerlo, aunque luego lo que hace pueda recurrirse.

¿Es eso garantista? Hombre, como al fin y al cabo es un Juez... Si, pero, cuando ese "Juez" se convence de que el investigado es culpable, puede tomar medidas muy importantes contra el investigado, sin que este pueda reaccionar a tiempo. Pincharle el teléfono, invadir su domicilio, procesarle (una anormalidad que el Juez resuelva sobre algo que nadie le pide y en función de lo que él ha investigado), o incluso meterle en la cárcel. ¿Que garantías son esas? Simplemente, que confiamos en que el Juez va a obrar rectamente. Pero eso no son garantías. Los jueces se equivocan como todo el mundo. Mira -por ejemplo- las anulaciones sumariales por medidas tomadas vulnerando los derechos del inculpado.

La instrucción del Fiscal beneficia al ciudadano que tendrá mayores garantías porque podrá acudir a un auténtico Juez cuando tenga objeciones. Será más rápida, porque no habrá contradicción durante la investigación. Será más respetuosa con los derechos fundamentales porque sol podrán vulnerarse por orden de un Juez no obligado a saber la verdad. Y también será buena para el Ministerio Fiscal, porque tendrá un sitio que ahora no tiene en el proceso penal.

Por último, te copio las palabras de Alonso Martínez en la Exposición de Motivos de la LECr.:
"Y suponiendo que algún día el legislador, echándose en brazos de la lógica, llegase hasta el último límite del sistema acusatorio, el Gobierno de V.M ha creído que la transición era demasiado brusca para este país, en que los Jueces han sido hasta ahora omnipotentes...". Creo que es claro que el sistema de Alonso Martínez era una solución provisional que hemos convertido en un mal crónico, en mi opinión.

Un abrazo, amigo.