jueves, 27 de enero de 2011

EL CGPJ LO APLAZA OTRA VEZ

Total, ¿que más da?  ¿Que hay varias plazas en el Tribunal Supremo vacantes desde hace años?  ¿Y a ellos qué les importa?  Que juristas de la máxima categoría sean rechazados una y otra vez por la extrema politización y corporativismo de unos pocos, ¿que le importa a esos pocos?  A mi me da bochorno, pero a ellos, plim.

El Consejo, leo hoy, acaba de posponer otra vez el nombramiento de tres magistrados del Tribunal Supremo por desavenencias entre los vocales.  Pero no es que haya desavenencias en cada uno de los puestos, sino que están en plan reparto: si unos admiten a uno para una plaza, los otros ceden a otro en la siguiente.  No es una cosa nueva, claro. Lo llevan haciendo hace tiempo, de manera que puedo recordar alguna pareja de magistrados del Tribunal Supremo que se presentan a si mismos cada uno como la consecuencia del nombramiento del otro.   A mi me gustaría que juristas de la calidad de Antonio del Moral o de Gonzalo Quintero fueran aceptados por si mismos, y que tras su elección todos pudiéramos felicitarnos de tener en el Tribunal Supremo a personas de la máxima categoría profesional.  No como parte obligada de un pacto.  Y me gustaría también que se respetara un poco a las personas que concursan para puestos de esa importancia, la verdad.

1 comentario:

Una jurista dijo...

Off topic, Salva: Qué mono, Santiago Pedraz, pero que dispendio de medios materiales y de seguridad, de manera inncesaria. No me quiero repetir. Ya he hablado bastante sobre el Caso Couso a nivel jurídico (y otros más y mejor que yo, incluida una parte de la fiscalía). No me quiero repetir. Hoy, viernes tarde: dando clase de 7 a 9 de la noche en la Uni después de mi otro trabajo. Sabado mañana: clases de 10 a 3. Necesitaba alegrarme la vista, chicos. Buen finde semana a todos/as. Un abrazo.