miércoles, 6 de febrero de 2013

RAZONES PARA LA HUELGA

A mi, como estoy seguro que a muchos de mis colegas, esto de las huelgas no me hace ninguna gracia.  Nunca me vi antes pensando en que yo, fiscal de vocación, me viera en la necesidad de hacer huelga.   Creo que si se bucea por aquí se encontrará alguna entrada mía rechazando tal recurso.  Y sin embargo, aquí estamos.   Las razones para ello que se han consensuado entre las asociaciones están ahí, y yo las suscribo ya que no apuntan a la defensa de derechos individuales o de grupo, sino que claman por una mejora de la Justicia para todos los españoles.   Una Justicia que está hoy peor que nunca, cuando más falta que nunca hace que esté bien.   Yo creo que cuanta más gente se sume a la huelga, menos necesidad habrá de hacer otras huelgas en el futuro.  Creo que es el momento, cuando un partido tiene mayoría absoluta y tiempo para rectificar y escuchar un clamor no solo desde las filas de los jueces y fiscales menos afines, sino también, estoy seguro de ello, de muchos de los afines.   Un clamor del que solo hay que abrir periódicos, encender la radio o la televisión, para darse cuenta.  Y un clamor justificadísimo por la cantidad de corrupción, de abusos, de derroche, de incompetencia, de atasco en la tramitación de asuntos, y de indiferencia hacia el estado de la Justicia española que se percibe no ahora, sino ya desde hace más de 25 años entre todos los que nos han gobernado, con alguna puntual excepción.

Pero yo tengo mis propias razones, además de las que han sido consensuadas, para hacer huelga.   Yo voy a ir a la huelga por esos compañeros de la AF que fueron depurados por la UPF y sus amigos.   Voy a ir a la huelga por esos compañeros de la UPF -alguno queridísimo para mi- que fueron depurados por la AF y sus amigos. Voy a ir a la huelga por todos los compañeros de la AF, de la UPF, de la APIF y de ninguna afiliación, con más y mejores méritos que otros, preteridos tanto por la AF y por la UPF en el Consejo Fiscal. Voy a ir a la huelga contra las cuotas, los 1-1-1, los arreglos y los favores mutuos.   Voy a ir a la huelga por ese compañero que hoy tiene la amenaza de una separación del servicio por algo que me parece a todas luces desproporcionado.  Voy a ir a la huelga por mi amiga M.L., fiscal de mi promoción en Madrid y a la que por su falta de militancia asociativa ni valoran su currículum para nada que pida; o por ese Fiscal de Alicante, que no le toca entrar en las cuotas de reparto.  O por ese de San Sebastián, al que postergan de manera incomprensible.  Por mi amiga M.J. con la que hablo tanto, y que tiene el mismo desencanto que tengo yo.  O por B., que solo sabe ella lo que ha tenido que pasar en la Fiscalía sin apoyo alguno de jefes y muy escaso de compañeros.  O por S. que sufrió algo que se parece mucho al acoso laboral en su penúltimo destino.  O por mi amigo X. (no pondré ni su inicial para no perjudicarle), que seguramente no hará huelga, pero que ha sido tratado profesionalmente de manera penosa.  O por aquel Fiscal al que le presionaron para retirar una solicitud para una plaza.  O por los dos Fernandos, que fueron maltratados antes de la llegada del nuevo FGE. O por tantos otros que ya ni siquiera se deciden a solicitar plaza alguna.  Voy a ir a la huelga para que esas cosas no pasen más.  Y también voy a ir a la huelga contra la opacidad en el Consejo Fiscal en los asuntos que nos conciernen a todos y contra la vinculación de las asociaciones profesionales a partidos políticos.

Yo voy a la huelga por los sustitutos despedidos o que van a despedir, sin consideración a los años de servicio prestados ni al daño que se causa a la Justicia con su despido.   Por las condiciones de trabajo lamentables de muchos fiscales, incluyendo exceso de trabajo (que ahora será mayor), problemas con el transporte, malos despachos y edificios judiciales y fiscales; por los sueldos menguantes, por las obligaciones accesorias de estadística que deberían hacer otras personas diferentes de los fiscales.  Por los sistemas informáticos penosos que hay en muchos sitios incluido el mio.  

Por los más de un millón de asuntos penales pendientes, y cerca de millón y medio de asuntos civiles en igual situación.  Por la ineficacia en la lucha contra la corrupción, aunque noto una mejoría clara en las últimas semanas; por la normalización del tratamiento de esos asuntos en la Fiscalía; por la soberbia de algunos mandos; por la falta de aplicación de la ley por igual para todos; por la mejora de la Fiscalía (¡hay tanto que mejorar!); por las condiciones desiguales de los funcionarios de la administración de justicia y en concreto de la Fiscalía; porque se aborde de una vez una actualización de sus funciones que permita su reconversión y su auxilio en funciones ahora reservadas a fiscales; también hago huelga apoyando a mi mujer, con una gran trayectoria profesional, a la que algunos le hacen pagar cara mi disconformidad con los abusos que nos hacen padecer a los fiscales: no les basto yo como pieza; y por los fiscales más jóvenes para que perciban algo de rebeldía en fiscales veteranos contra las cosas que están mal.

Hay muchísimas otras razones, claro, y cada uno podrá poner las suyas.   Pero tengo muy claro que el martes 20 yo voy a ir a la huelga.

8 comentarios:

Una jurista dijo...

Contáis con mi apoyo (si es que sirve de algo) en esta huelga, Salvador. Yo tampoco quiero ver a la Fiscalía convertida en la "Abogacía del Estado". Por muchas razones, por muchos motivos, porque si no, lo que enseño cada día en la Facultad sería una burda mentira, por mis emociones -que siguen estando del lado de la imparcialidad en la lucha por una utópica justicia- (lo sé), os apoyo. Un abrazo

Salvador Viada dijo...

Gracias, Jurista; no sabes lo que me gusta verte de nuevo por aquí. Un saludo. Salvador

Anónimo dijo...

El problema es que todo eso no esta en la convocatoria, lo que aparece es registro civil, deshaucios, y elección vocales CGPJ.
Termina la convocatoria diciendo que si los dle CGPJ se arregla se desconvoca

Anónimo dijo...

Hombre si lees entre lineas se ve que van a por nosotros desde dentro de la casa .

Anónimo dijo...

Aquí conozco 4 casos muy claros de acoso laboral y necesitamos, entre otras cosas, cambiar el reglamento preconstitucional que tenemos. Es vergonzoso que una institución constitucionalmente prevista tenga, por ejemplo, su reglamento del año 69

Anónimo dijo...

¿Y a nadie le dice nada que todos ya vayamos de "anónimos"?
Esto es en lo que está quedando la institución que supuestamente tiene que defender los intereses de la sociedad , ja . Nos atrevemos ni a poner nuestro nombre de pila .
Me quito el sombrero por Salvador Viada , olé.

Salvador Viada dijo...

Si se desconvoca -ojalá sea así- es que las cosas tienen una vía de arreglo por el diálogo y por el entendimiento. Si es así, me guardaré mis razones para otra ocasión.

Último anónimo, muchas gracias por tus palabras. Realmente no vivimos tiempos buenos. Un saludo











Anónimo dijo...


El sectarismo ideológico y nepotismo profesional que han impuesto la Asociaciones judiciales y Fiscales dominantes es responsable, en buena medida, del clima de desánimo e incompetencia que hoy cunde en las dos carreras.
A ninguna de estas Asociaciones les interesa lo más mínimo la precaria situación de Juzgados y Fiscalías, ni las inquietudes profesionales de quienes en ellos trabajan.
Su preocupación primordial es perder la facultad de nombrar Consejeros del CGPJ -que en el Proyecto de reforma de la LOPJ elige el Parlamento, por cuotas entre Magistrados del Supremo, Magistrados con determinada antigüedad y Jueces-, y que sus élites se pierdan semejante bicoca -también se prevé que sólo gozarán de dedicación exclusiva los 6 vocales de la Comisión Permanente, no los 20 actuales-.
Todos los demás motivos del comunicado son humo, la prueba es que el último párrafo del comunicado ofrece al Ministro la desconvocatoria inmediata de la Huelga si se compromete a retirar el proyecto de reforma.
Un saludo.