miércoles, 20 de marzo de 2013

BLA, BLA, BLA

Este Consejo Fiscal -órgano de asesoramiento del FGE- merece un reconocimiento.   Los nombres de los vocales electos y de las asociaciones a las que pertenecen deben permanecer en la memoria colectiva de los fiscales como muestra de hasta donde se puede llegar  por defender al propio e ignorar al ajeno.    Hablo de instar la política de nombramientos más sectaria de las que yo tengo memoria.   Hoy se ha votado en bloque por la Asociación de Fiscales (AF) al más moderno de todos los aspirantes a la plaza de teniente de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que será propuesto por el FGE.   Los vocales de la Unión Progresista de Fiscales (UPF) han apoyado a su candidato (buen candidato, ciertamente).  Cuando dentro de unos meses se planten delante de los fiscales algunos candidatos de la AF o de la UPF, para pedir el voto con el rostro sonriente y prometiendo que "ellos" actuarán respecto de todos los fiscales sin distinción de afiliaciones, espero que a nadie se le escape la risa.   Ellos a piñón: los de la AF, al candidato preferido de la AF; los de la UPF, al suyo.    Todo esto es incompatible con el mérito y la capacidad; pero es más grave: la AF y la UPF viven momentos mejores o peores según gobierne el PP o el PSOE, como es evidente.  Son asociaciones clara y crecientemente politizadas.  Este sistema de lealtades políticas y asociativas no deja apenas espacio a los fiscales para progresar profesionalmente desde la neutralidad política o asociativa: si estás conmigo puede que te vote, pero si no estás, veremos si entras en negociaciones (1-1-1) o búscate un enchufe directo.     Y si lo que quieres es mejorar el sistema -cambiando cosas-, entonces no solo olvídate: cuídate mucho de no meter la pata ya que eres sospechoso. Todo esto es natural que repercuta luego en el trabajo de la Fiscalía, y en la credibilidad de la institución, aparte de sembrar de cadáveres profesionales el escalafón.  Por supuesto que a nuestros queridos vocales esto les parece natural, pero no lo es.    En 2007 se estableció la creación en el seno de la Inspección Fiscal de una Sección Permanente de Valoración (art. 13 del Estatuto).  Si funciona, que no lo se, desde luego lo hace con una discreción digna de mejor causa.   Nada se conoce de su funcionamiento, o de sus evaluaciones.   Ahora, con las elecciones al Consejo en unos meses, algunos se darán prisa y se acordarán de lo importante que es valorar los méritos de los aspirantes a cualquier puesto profesional.  Y, claro, "transparencia, mucha transparencia", bla, bla, bla.  Y los demás nos chuparemos otra vez el dedo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Cualquier designación para cargo público que no esté fundada en el superior mérito y capacidad del elegido (art. 103 CE), es puro nepotismo y una muestra más del clima generalizado de corrupción a que nos hemos abandonado los españoles.
¡Así nos va!
La crisis que padecemos es de valores. No económica. Muchos son ya los años de sectarismo y estulticia, para no acabar donde estamos.
En el aspecto individual, lo que nunca entenderé -y me entristece profundamente- es que profesionales de prestigio, personas cabales y habitualmente honradas se presten sin pestañear a esta clase de manejos ¿es posible que asuman, a sabiendas, decisiones injustas sin coste personal alguno? ¿Es que el FGE y los Consejeros pueden perjudicar conscientemente a alguién -el compañero injustamente preterido- sin avergonzarse inmediatamente de sí mismos?.

Anónimo dijo...

Al anterior comentarista. No se avergüenzan porque saben de qué va todo esto. Nuestro ínclito FGE lleva años en el Consejo y no esperaba sino su turno para hacer lo que lleva años viendo.
¿Sería tan complicado dar sólo 8 años para estar entre Consejo, Inspección y otros pseudo cargos para que la gente no se olvidase de lo que es hacer un penal?
Porque a la inmensa mayoría de los que entran en esa dinámica ya ni se les espera en sus destinos de origen para trabajar.
Cada día que pasa más vergüenza me da esta carrera.

Anónimo dijo...

Anónimo 2 tiene razón, otro de los miembros del actual Consejo Fiscal medra actualmente para ser vocal en el próximo CGPJ, casi toda su carrera la ha pasado siendo Fiscal Jefe, y todavía estamos esperando a q haga algo valiente para esta carrera. Es bastante desagradable esta situación

Plataforma de fiscales sustitutos dijo...

Comunicado de la Plataforma de Fiscales Sustitutos de toda España, reunida en Madrid el 21-3-13.

PLATAFORMA DE FISCALES SUSTITUTOS
EL MINISTRO GALLARDON QUIERE ENVIAR AL PARO A 320 FISCALES
Los Fiscales que queden no podrán cumplir adecuadamente con las funciones que la Constitución y las Leyes les atribuyen.
La Fiscalía tendrá serias dificultades para cubrir el SERVICIO PUBLICO y organizar las tareas de cada Fiscal.
LA CALIDAD DE LA JUSTICIA RETROCEDE, cada vez más.
EL DEBIL QUEDA DESPROTEGIDO.
El 21 de marzo 2013, la Plataforma de Fiscales Sustitutos, surgida como reacción espontánea en toda España, al margen de cualquier grupo político o institucional, se ha reunido en Madrid, para hacer oír su voz ante la opinión pública, fiscales sustitutos de toda España (en total, 320)  a favor de la justicia y de los derechos de los ciudadanos, los cuales están viendo recortados los derechos que tienen reconocidos de acceso a la justicia en condiciones de igualdad y sin dilaciones indebidas.
La Plataforma manifiesta su preocupación ante las restricciones presupuestarias promovidas por el Gobierno, en cuanto que afectan a sectores tan esenciales para la vida pública como la Administración de Justicia. En concreto, la reciente modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial por la que se suprimen las sustituciones externas a los Fiscales, supondrá un incremento del ya de por sí excesivo retraso de nuestros tribunales. Todavía no está aprobada la reforma del Estatuto Fiscal, pues está siendo llevada con absoluto secretismo, pero se deduce que irá de la mano de la llevada por los Jueces y ello conllevará la supresión de los Fiscales sustitutos, los cuales acceden al ejercicio de la función de fiscal a través de un concurso de méritos y un estricto baremo, habiendo demostrado a lo largo de los años su capacidad y profesionalidad, con los informes anuales de las respectivas jefaturas.
La supresión del cuerpo de Fiscales Sustitutos supone que sus plazas se cubrirán, sólo, por los propios titulares de su Fiscalía, lo que supone una sobrecarga de trabajo y un retraso desmesurado en la tramitación de los asuntos, que deteriorará aun más la Justicia y los derechos de los ciudadanos.
La Plataforma de Sustitutos advierte de los riesgos de una política de recortes que compromete las mínimas prestaciones exigibles en un Estado social y democrático de Derecho, no solo para sus representados sino, sobre todo, para toda la ciudadanía.
A la reunión se ha sumado la Asociación de Fiscales Sustitutos, que suscriben, íntegramente, y apoyan el presente comunicado.