martes, 19 de abril de 2011

CASO PARADIGMATICO

Se quejaba amargamente Francisco Baena, el gran abogado de Baltasar Garzón en el caso de las escuchas, de la acritud con la que el instructor le denegaba la práctica de ciertas diligencias que considera necesarias para su defensa. Y ese hecho me obliga a pensar otra vez en el absurdo sistema de investigación judicial que padecemos en España. Por un lado, no hay razón técnica alguna para extender en la medida en que está ahora el número de aforados. Por otro, la figura del Juez instructor, garante de los derechos del investigado, resulta poco menos que sarcástica. Un garante de derechos que está comprometido con la averiguación de la "verdad material", sea cual sea el concepto que se tenga de eso, y que está por tanto objetivamente confrontado con el investigado. ¿A quien demanda el investigado por los desafueros del investigador? Pues al propio investigador, para empezar, que es además el que se convierte en enjuiciador de la instrucción, es decir, de lo que él mismo ha investigado (auto de procesamiento, conversión de abreviado, apertura del juicio oral). Esa contradicción -causante de gravísimos retrasos- está superada en medio mundo, pero aquí pervive. Y pervivirá mucho tiempo más, porque la alternativa es conferir la investigación al Fiscal. ¡Cielos! ¿Al mismo Fiscal que sale todos los días en los periódicos? ¿Al de los nombramientos "de confianza"? Si, si. A ese. ¿Sin garantías algunas que refuercen su imparcialidad? ¿Sin garantías para que el mérito y la independencia de criterio se potencie? ¿Sin motivación en los nombramientos, sin transparencia, sin medidas para alentar la crítica interna y para acabar con el miedo? ¿Quien le va a dar la investigación de los delitos a ese Fiscal?

Lo terrible es que, mientras, la justicia española padece un retraso monumental, con más de un millón cien mil asuntos penales pendientes. Pero eso, claro, no le importa a casi nadie. ¡Que desastre!

Por cierto: me insisten -gente bien informada- en lo de la rebaja de sueldos tras las elecciones. No se que pensar cuando leo a los políticos diciendo que nada, que todo va bien y que no harán falta más ajustes.

2 comentarios:

maria jesus moya dijo...

La investigación para el Fiscal es seguro que llegará y los gobernantes lo saben, aunque se transmita otra cosa a los Fiscales de plantilla. Por eso llevan años preparando " el terreno", todas las reformas del Estatuto del Ministerio Fiscal se han encaminado a este fin. Lo que a mi juicio resulta perverso es que no se han reforzado las garantías de los principios de legalidad e imparcialidad en la actuación del Fiscal, sino que se ha corrompido su estructura, subordinándola al ejecutivo porque casi todos los cargos dentro de la carrera son ahora de confianza "política"
Por eso no puede haber transparencia, ni mérito.

Anónimo dijo...

Es lamentable que la sociedad española este judicializada