jueves, 26 de enero de 2012

HARÁ FALTA MUCHO TRABAJO Y OTRA NORMATIVA

He leído en varios medios de prensa la reseña de la comparecencia de Eduardo Torres Dulce en el Parlamento. Me gusta su reclamación de mayor autonomía para la Fiscalía; de mayores medios materiales; de mayores atribuciones para el Consejo Fiscal y de que la formación de los fiscales quede en manos de los fiscales. Pero todo ello, que es necesario, no va a arreglar ni de lejos la Justicia penal en España sin la reforma procesal que llevamos esperando desde hace mucho tiempo. Eduardo ha dicho en el Parlamento que es partidario de la investigación del Fiscal, siempre que el Fiscal tenga mayor autonomía. Completamente de acuerdo. No debería pasar esta legislatura sin ver una nueva norma procesal que le diera la investigación a quien acusa bajo el control del Juez, en lugar de darle el control de la investigación a quien acusa, mientras investiga quien ha de proteger los derechos del acusado. Nuestro sistema procesal penal es absurdo, y cuando lo dejemos de lado, al cabo de un tiempo no podremos explicar como hemos sobrevivido con él tantos años. Las reformas que reclama el próximo FGE requieren cambios en el Estatuto: cuanto antes mejor. Ojalá lo del Consejo Fiscal no se limite a atribuir más competencias al Consejo, sino también a darle una mínima transparencia a su funcionamiento.

Pero además de eso van a hacer falta muchas más cosas para intentar revertir una situación en la Fiscalía que solo puede mejorar. Por ejemplo, eliminar controles a los fiscales en muchas Fiscalías. Me dicen que las hay en las que entre el 20 y el 30 por ciento de la plantilla está dedicada a visar, revisar, distribuir, organizar o supervisar el trabajo de los demás (que va con la lengua fuera, claro). Hace unos años, los fiscales sometíamos nuestras calificaciones al visado, pero todo lo demás quedaba a nuestro criterio (incluída nuestra actuación en Juicio), con libertad. Dábamos cuenta a posteriori si había alguna retirada o algo semejante. Soy partidario de que haya menos controles, mayor libertad, y desde luego responsabilidad si hay errores. Pero un fiscal ha estudiado lo mismo que un juez: no necesita tanta tutela.

NOTA: No estoy "completamente de acuerdo", en contra de lo que digo más arriba, en subordinar la investigación de los delitos al Fiscal a la concesión de más autonomía para la institución.  Lo he redactado mal.  Estoy completamente de acuerdo en que se reclamen las dos cosas, pero la investigación del Fiscal es una necesidad técnica imprescindible para racionalizar el proceso penal y para asegurar las garantías al justiciable con la intervención de un Juez solo dedicado a ello.

3 comentarios:

Piojo dijo...

Me parece un tanto peligroso que se abogue por dar mayores atribuciones al Consejo Fiscal cuando se defiende y mantiene el secretismo y ocultismo para la carrera de sus deliberaciónes y argumentaciones previas a dictaminar sobre los temas que allí se tratan. Y francamente hipócrita abogar por mayor independencia del Fiscal, como excusa para no dar un paso adelante en su adecuación al sistema de instrucción penal de nuestro entorno, cuando no hay una política "independiente" y reglada de nombramientos, cuando, con el apoyo de la asociaciones conservadoras de Fiscales, tanto la de derechas como la de izquierda, se mantiene un sistema de nombramientos de jefaturas y de puestos de plantilla para las Fiscalías nacionales que no es sino una agencia de colocación de afiliados, sistema contra el que nunca protestan, mas que para clamar contra la ideología del nombrado que no contra el sistema que permite que el único mérito que finalmente cuenta sea la afiliación de turno.

Salvador Viada dijo...

Tienes toda la razón. Cambiar el sistema de funcionamiento del Consejo, que en mi opinión está sustraído a la Carrera, es tan prioritario como conferir mayores atribuciones al mismo. De hecho lo prometieron en las elecciones al Consejo Fiscal, hace más de dos años, y todo sigue igual.

La instrucción por el Fiscal es una cuestión técnica. El sistema del Juez de instrucción es aberrante, ya que el Juez no garantiza derecho alguno en el investigado, sino que por el contrario actúa en contra de sus intereses cuando le investiga. Debería instaurarse su eliminación por razones puramente técnicas. Ahora bien, es muy importante que además, la Fiscalía no dependa del Gobierno (tanto si investiga como si no investiga). Espero que eso se entienda bien. Gracias por tu comentario, Piojo, que me parece muy acertado

Guillermo Díaz Bermejo dijo...

En principio me parece bien que la instrucción de los procedimientos sea llevada por el Fiscal (se necesitarían medios materiales y personales que ahora no hay). No obstante, antes ,se precisaría a mi juicio una clara despolitización tanto de los Fiscales y del Consejo Fiscal, como de los jueces y de su CGPJ. No encuentro coherente que en ambas carreras, para progresar profesionalmente haya que afiliarse a una o a otra asociación de derechas, de izquierdas o de centro. Yo abogo por un Consejo Fiscal y un CGPJ auténticamente independiente (no puede haber dependencia alguna del partido político gobernante en cada momento). Es la única manera que tenemos para conseguir una justicia auténticamente independiente e imparcial.