miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Y A MÁLAGA, QUIÉN?

La Fiscalía de Málaga es una de las más importantes de España.   No solo por el número de fiscales que trabajan allí, sino por la entidad de los asuntos que se llevan en la capital y en la provincia.   Se acaban de jubilar el Jefe y el Teniente, y hay gran interés por saber quien dirigirá la Fiscalía.   No hay candidatos destinados fuera de Málaga (lo que no deja de sorprender considerando la categoría de la plaza), de manera que los seis que se anunciaron hace unos días son los que finalmente competirán por el puesto.   Algunos de ellos podrían competir por antigüedad y prestigio para cualquier Fiscalía de Sala o con cualquier Jefatura en España.   Parece que el favorito es Juan Carlos López Caballero, especializado desde hace muchos años en la lucha contra la corrupción.   Su nombramiento, en este sentido, lleva añadido un mensaje.   Pero compite con otros muy sólidos.  Conozco personalmente a algunos de ellos: tengo simpatía personal por Paco Luque, con quien coincidí en Granada, hace muchos años; recuerdo a Juan Calvo Rubio con afecto; y le deseo también la mejor de las suertes a Javier de Torres, del que que conozco desde hace muchos años su competencia, su buen trato (cuando ambos opositábamos, incluso me vendió una moto -a buen precio, por cierto-) y del que estoy seguro que sería un gran Fiscal Jefe.  En unos días sabremos que ocurre.

3 comentarios:

Fiscal Málaga dijo...

Efectivamente la Fiscalía de Málaga espera expectante que se decida quién ocupará una plaza tan importante.
Todos los candidatos son excelentes Fiscales y buenos compañeros, aunque quizá no todos tengan las cualidades que se exigen para ser un buen Jefe: conocer la Fiscalía, tanto a quienes la integran como la carga de trabajo que debe distribuirse entre sus miembros, saber gestionar y organizar toda la estructura, ser imparcial y objetivo con los problemas que vayan surgiendo y ayudar a mejorar la imagen de la Fiscalía en su trato con el estamento judicial, las instituciones y los medios de comunicación.
Esperemos que sólo las cualidades personales y el perfil profesional y no otras consideraciones políticas o de amiguismo sean las que imperen en la decisión final.
Cruzaremos los dedos...

Salvador Viada dijo...

Estoy de acuerdo con las exigencias para ser un buen Jefe: ayuda también para tener el respeto de los compañeros que tenga cierta antigüedad y que no sea el que menos sabe de la Fiscalía. Pero no hay duda de que lo que dices es lo más importante. En Málaga ninguno de los aspirantes ha sido jefe antes de manera que esto es casi un melón sin abrir. En casos como este, en que todos los candidatos son de la misma Fiscalía no estaría más que la opinión de la plantilla fuera escuchada en el Consejo Fiscal. Por otra parte me pregunto sobre la incidencia de la crisis de la AF (y su expresidente malacitano) en este asunto. No me atrevo a decir en qué sentido, pero quizá alguien pague los platos rotos en esta votación.

Daniel dijo...

Recordar algunas palabras de un tipo que aporta algunas ideas, a mi entender, también interesantes. Manuel Pimentel: "..permitir liberar la gran energía creadora y el talento que atesora españa y su gente, hoy deprimida por la falta de confianza...". Además de existir falta de confianza y sensación depresiva por razones obvias de actualidad, entiendo que comienza a ser también explícita la extensiva normalidad con la que convivimos en nuestra democracia, tanto en ámbitos privados como públicos y este tipo de prácticas desgraciadamente tan habituales. La democracia cuando parece disponer de mecanismos no escritos pero sobremanera conocidos y que éstos colaboran activamente en coartar el talento, en mi opinión sin atisbo de dudas, ciertamente empobrecen su propia existencia. Resulta tan triste como desolador y realista observar en cualquier ámbito de nuestra tiempo que factores no inherentes al talento y al esfuerzo, consigan prevalecer ante otros, obviando determinados principios que a día de hoy resultan tan difíciles de explicar, debiendo ser quizá en otra existencia normas de comportamiento esenciales. Triste reflexión para los hechos comunes que todos vivimos en cualquier ámbito de esta perfeccionable sociedad y que nos obliga a relacionarnos primero, que positivo es por supuesto, pero que considera factores otrora primordiales y en la actualidad considerados francamente secundarios. Quizá algún dia nos demos cuenta de que el mayor impedimento para el desarrollo está relacionado con este tipo de prácticas generalizadas que impiden que quienes merecen algo, simplemente obtengan su merecida recompensa.