martes, 11 de diciembre de 2012

AHÍ HAY MADERA DE FISCAL

Hay un Fiscal en La Coruña que tiene problemas con la Jefatura.  Las cosas han ido a mayores, ha habido querellas, denuncias a la Inspección y mal rollo.   Como es natural, en estos casos, el que tiene las de perder en nuestra Carrera es el fiscal de a pie y no el Jefe.  No es que esté en contra de eso, salvo que el fiscal de a pie tenga sólidas razones para quejarse.  En este caso concreto, además la Jefatura se sienta en el Consejo Fiscal integrada en el grupo mayoritario. Solo el tiempo dirá en ese caso particular quien tiene razón.   En cualquier caso, por las cosas que leo de ese fiscal, al que no conozco, he de decir que es el tipo de compañero con el que a mi me gusta trabajar: lleva muy pocos años en la Carrera y no tiene miedo.  Es un tipo tenaz, que lucha por lo que cree: hay un caso muy importante que es expresivo de lo que digo, el caso de la ahogada de Carnota, en el cual ha tenido ahora una pequeña satisfacción. Siempre he dicho que un buen fiscal debe tener por este orden honradez, sentido común, coraje y además estudiar constantemente.   Hay tiempos -como los que vivimos- en que el coraje es más necesario que el sentido común, o al menos tanto como éste.   Ese fiscal está demostrando muchas cosas importantes.   Si se ha equivocado (algo que como digo, solo el tiempo dirá) pagará con creces su error.  Pero a mi me parece que ahí hay madera de buen fiscal.

3 comentarios:

pilar dijo...

Un mensaje valiente, Salva que desde luego yo agradezco. No es que yo esté en su situación, todavía sigo esperando a que los cauces institucionales me respondan, pero es una batalla muy dura y algo de aliento se agradece. Desde mi absoluto desconocimiento de su caso he de decir que sus intervenciones en un blog y en el foro parecen las de un fiscal preocupado por su trabajo. Como dices espero que se resuelva todo, más pronto que tarde, y espero que se resuelva de la manera más justa y equilibrada posible.

Salvador Viada dijo...

Gracias, Pilar. Digo exactamente lo que pienso de ese compañero, con los datos que tengo. Un beso, y Feliz Navidad, si no hablamos antes.

Ana dijo...

Yo no sé quién tendrá la razón en esta pugna, pero entiendo la desazón que puede llevar a un compañero, bien sea la jefa bien sea el denunciante, a acudir a la Justicia ordinaria. ¿Qué cauces tenemos los Fiscales para conseguir la resolución de un conflicto grave y urgente en nuestro trabajo? No parece que tengamos derecho a la aplicación del Estatuto de los Trabajadores ni de ninguna de las leyes que aplicamos a los ciudadanos, y la Inspección es lenta lentísima...ante casos recientes, y aún antiguos en mi Fiscalía, he comprobado que sólo le queda al compañero en conflicto la baja médica o aguantar y callar...a costa de su salud en todo caso...