sábado, 15 de junio de 2013

LO HAN HECHO DE PENA

No encuentro fiscales con los que hablar  que no consideren que el ministerio público español necesita una reforma grande.   Una reforma que creo que debería empezar en la Inspección Fiscal (multiplicando sus medios personales y materiales) a fin de que pueda servir para evaluar a los fiscales (a todos y cada uno de nosotros), calibrando su trabajo, su competencia, sus méritos y sus puntos débiles, así como para conocer -sin ninguna necesidad de acudir a un Libro Blanco- cuales son los problemas de funcionamiento y necesidades a corto y medio plazo de la Institución.    El conocer por un fiscal de la Inspección en el Foro de Fiscales como funciona el pomposamente denominado Servicio Permanente de Valoración (art. 13.2) del Estatuto) huelga de mayores comentarios.  Hace falta una reforma en nuestro régimen estatutario, con aclaración de nuestros deberes; del procedimiento sancionador, con garantías parecidas a las que tienen los jueces, con intervención en el expediente cuando se recoge una sanción grave de otro fiscal diferente del expedientado y del instructor y con audiencia del Consejo Fiscal.   Un cambio en el sistema electoral del Consejo Fiscal a fin de evitar que representantes de dos asociaciones que apenas alcanzan en afiliación el 30 por ciento de los fiscales, acaparen en proporción de 6-3 las vocalías del Consejo desde hace 30 años.   Un cambio en las relaciones entre Fiscales Jefes y fiscales que incluya una mayor participación de los últimos en las decisiones que les afectan (por ejemplo, distribución de trabajo o asignación de medios materiales); una disminución de controles sobre el trabajo de los fiscales, que atenaza el funcionamiento de la institución y lastra la iniciativa y la formación jurídica de los fiscales, especialmente los más jóvenes; y un incremento de su responsabilidad así como un mayor control en la forma de emitir órdenes particulares.    Un cambio en los modos de relación de la Fiscalía General con los fiscales, con mucha mayor transparencia en nombramientos (es indispensable que sean públicos los nombres de los candidatos, que las plazas salgan con una descripción de lo que se pide de los candidatos, que se oiga en votación secreta a los fiscales afectados  por el nombramiento de un superior, que se conozcan curriculums y programas de los candidatos, que se motiven las resoluciones...), asignación de medios materiales, garantías y urgencia en la respuesta en las denuncias internas.   Una objetivación y profesionalización en la asignación de responsabilidades, huyendo de la "confianza" que es puerta abierta para la adulación y la arbitrariedad.  Un cambio en la formación, que tendría que ser continua y en las propias fiscalías...  En fin, puedo escribir mucho más sobre esto, pero creo que quien sea fiscal me entiende.  

¿Que llevan haciendo nuestros dirigentes en la Fiscalía para mejorar las condiciones de trabajo de los fiscales, para reforzar su imparcialidad, para crear unas relaciones con los medios de comunicación que hagan entendible nuestro trabajo en las últimas tres décadas, para mejorar nuestra imagen?   Pues yo creo que muy poco.   No son tantas personas, en realidad; y los conocemos bien.  Han sido diligentes en ir creando una cartera de personas y asociaciones con relaciones clientelares que son obvias, así como unas buenas relaciones con los partidos políticos sucesivamente afines.   Pero, ¿se han mejorado las cosas? ¿Se parece hoy la Fiscalía algo a una institución moderna, activa, prestigiosa, dinámica...?   ¿Están los fiscales contentos de como funciona la Institución?   Si se responde a lo anterior que no, que no se busquen responsables en la política sin escarbar antes quien ha sido qué en la Carrera durante los últimos treinta años.  Y qué ha hecho cada cual.

En realidad, lo que más reprocho yo a los que han mandado y mandan no es la política interesada de nombramientos que han aplicado todos estos años.  No.  Lo peor es que de tanto pensar en si mismos, se han olvidado de los fiscales; y de que la Fiscalía es un órgano clave en el servicio público de la Justicia.

20 comentarios:

Darlk Fiscal dijo...

Mejor que seguir así, pues no parece que haya intención de cambiar nada, sería que nos dieran una muerte lenta, y a ser posible, poco dolorosa. Que supriman el Ministerio Fiscal. Que repartan nuestras funciones y a nuestras huestes entre la Abogacía del Estado y la Judicatura y que a la rama política de la Fiscalia la manden a cualquiera de los múltiples cargos políticos que en Europa y en España existen y que les garantizan poder seguir haciendo lo que ahora hacen, medrar, figurar, y chulear a los Fiscales/ciudadamos de a pie, a quienes nos tratos como unos p.... subditos

Anónimo dijo...

Esto ha sido es proceso largo....o no tanto.
Siempre sospechamos que no interesaba que esto funcionara . La Fiscalia ya está tomada desde hace décadas ; ahora ya van a por la carrera hermana , al tiempo .
En breve el Poder Judicial habrá sucumbido al Ejecutivo que campará a sus anchas entre España y otros paraísos fiscales . Y todo ello con el beneplácito de muchos de los integrantes del Poder Judicial y Fiscal , que se ven recompensados por su colaboración activa y eficaz en el desmantelamiento del Estado de Derecho en beneficio de la clase dirigente. No, ELLOS no trabajan para el ciudadano , para eso solo trabajamos unos pocos "pringaos" con los nulos medios que nos dan y bajo la presión de los rígidos controles internos por ELLOS dispuestos y que pueden llegar a la expulsión en caso de desacuerdo.

El enemigo está dentro , ese es el gran problema y por eso el problema no tiene solución ...

Anónimo dijo...

¿Más inspectores? ¿Para qué si no hacen nada durante meses? Aquí hay que empezar a tomarse la justicia por nuestra mano (acudir a tribunales, realizar impugnaciones, etc.); todo lo demás es tener pataletas de niños que ellos aguantan el día o dos que nos duran y punto. ¿Si nadie recurre es que fue perfecto, no?

Anónimo dijo...

La carrera hermana sabe que cada dia es menos poder y las puñetas cada día son más de pega (quizás nunca llegaron a serlo verdaderamente sin dinero, sin independencia y sin autogobierno). Y que lo que pretenden que venga es peor todavía. Lo de únicamente hablar por las sentencias tantos años fue para mantener la independencia y una serie poderes, y ha sido utilizado por los políticos para robar la cartera. Pero al menos están luchando, sus huelgas son masivas, reuniones de jueces en Madrid, reuniones de los "Mercantiles" sobre las ejecuciones y hasta sus magistrados del TS se están uniendo. Toman la voz en los medios de comunicación, están concienciando a la ciudadanía de los ataques que sufren, de la importancia de la Justicia, y su imagen corporativa está mejorando a alta velocidad.

Me dan mucha envidia.

Los políticos no temen ya a la Justicia, ni a la Fiscalía, ni a la Policía, no tienen miedo a la cárcel, saben que más tarde o más temprano les tocarán los suyos nombrados o si no siempre queda el indulto. Sólo parecen tenerles miedo a los medios, a las portadas, a la opinión pública y a quedarse sin votos. La reunión de magistrados TS el Ministro la considera un "ataque intolerable". Ha hecho sangre.

Es muy triste, pero si nos quitan nuestras armas habrá que utilizar lo que haya. Hay que mirar más a la legalidad e imparcialidad que a la dependencia jerárquica. Nuestra función es promover la acción de la Justicia, la defensa de los ciudadanos y del interés público y social. ¿Qué estamos haciendo? ¿Resignarnos? ¿Quejarnos en foros? ¿decir que no tiene solución y que mejor que muera la Fiscalía?

Dark Fiscal dijo...

Hace tiempo, en este foro, se propugnaba la realización de una convención nacional de Fiscales, y nos dijeron que ya se iba a celebrar, que se iban a reunir mas de 400, en referencia al Congreso de la Asociación Mayoritaria. En las últimas elecciones al Consejo Fiscal las asociaciones de toda la vida barrieron en las elecciones y el actual FGE fue elevado al altar del candidato mas votado de la Historia. ¿Y tu, anónimo, preguntas qué hacemos?, pues yo te digo que, tras intentar varias cosas me vengo tropezando con el mismo problema, la tropa. ¿Cómo ir a la guerra con esta tropa?, ¿podrían los jueces hacer lo que hacen con nuestra brava infanteria?, ¿porqué los fiscales son así?, ¿de dónde viene esta desidia, pasotismo, dejadez?. Esa es la maldita pregunta que llevo haciéndome desde la primera vez que un veterano me quiso imponer su postura en base a uno de los principios básicos de esta Carrera, que "siempre se ha hecho así". Y me temo que no solo no cambiamos sino que, tras la entrada del factor filiación de forma tan descarada, vamos a peor. Por eso he terminado por abogar hasta por que esta carrera se disuelva ... porque cada día me da una razón mas para sentir verguenza de pertenecer a ella.

Anónimo dijo...

La desgraciada situación en que se encuentra el Ministerio Fiscal es responsabilidad de todos, pero especialmente de quienes lo gobiernan, Fiscales Jefes y Fiscalía General.
Las organizaciones jerarquizadas tienden a ser reflejo de quienes las dirigen. Si sus mandos se distinguen por su honradez, capacidad técnica y compromiso profesional, así se mostrará la organización, casi con independencia de quienes la compongan.
Si, por el contrario, el Jefe de la oficina carece de la necesaria formación técnica y capacidad de trabajo, se muestra procesalmente timorato y siempre asustadizo ante sus superiores, todas estas "cualidades" las transmitirá inevitablemente a l amayoría de los funcionarios a su mando.
No es la tropa, sino los que la gobiernan.
Por desgracia, para el desastre de Ministerio Fiscal que tenemos nos sobran los Silvestres (el de Annual).

Anónimo dijo...

Si y no, los Fiscales Jefes también son lo que la tropa les dejamos ser. El "si bwana" puede entontecer a muchos.

Anónimo dijo...

En entradas precedentes se ha aconsejado a los Fiscales injustamente preteridos acudir a los Tribunales en defensa de sus intereses.
Yo nunca he recurrido y os aseguro que no es por cobardía, sino por lo siguiente:
1ª.- La pretensión no es jurídicamente viable, pues la Sala 3ª del TS tiene reiteradamente declarado que <> (SSTS 10 y 11-1-1997; 30-11-1999; 12-12-2000; 11-11-2002; 14-10-2003 y 20-10-2004; entre otras). En definitiva, cumpliéndose los requisitos formales -categoría personal y años de servicio- el FGE puede proponer y el Gobierno nombrar a quien tenga por conveniente, sin necesidad de motivarlo especialmente.
2ª.- En el aspecto personal, ha de tenerse presente que el recurso combate la idoneidad del efectivamente nombrado. Este solo hecho conseguirá ganarte su animadversión ad aeternum, lo que te puede resultar bastante desagradable, si tenemos en cuenta que seguramente será tu Fiscal Jefe durante un buen número de años.
3ª.- Desde el punto de vista profesional, el recurso te proporcionará entre los Fiscales la fama de persona "problemática", o aún peor, de Fiscal zumbado. Ese que los Jefes, mientras maltratan, simulan tolerar, los compañeros normalmente ignoran y suele ser motivo de conversación en las reuniones.
Bueno, tal vez me he pasado un poco en la acidez de este último comentario.

Dark Fiscal dijo...

¡Y lo que ahorras en tragando sapos y hacer la rosca a tu Jefe si abiertamente no os tragais!. ¡Y la tranquilidad que te da que los "justos entre los justos" te tengan por zumbado o te ignoren! (ya te aseguro que en los cafés apoyarán tus tesis aún de modo más furibundo que tu, para luego en Junta ir de inocentes, mientras tu les miras y les sonríes maliciosamente). Y todo eso sabiendo que tu papel es despachado en tiempo y de modo más que dignó (condición necesaria para ser un buen toca narices del sistema). Eso colega, ¡no tiene precio!

Anónimo dijo...

Hay un punto con el antepenúltimo comentario con el que no puedo estar de acuerdo y es que no consta motivación alguna del informe y es que hay que obligar al Consejo y al FGE de turno a que MOTIVEN algo alguna vez, si es que no se hernian por el camino.

Por lo demás si, tienes razón, pero ¿Qué hacemos? ¿Esperar a la jubilación con los mínimos traspiés posibles?

Anónimo dijo...


Sobre las dos entradas precedentes.
- Las situaciones de tensión laboral (mobbing, a veces) tienen un gran coste personal, que no todos somos capaces de soportar.
- La ausencia de motivación en los nombramientos discrecionales no la mantengo yo -¡faltaría más!-, la avala el TS en la jurisprudencia citada.
-¿Qué hacer? Sinceramente, yo no lo sé. Ni se me ocurren qué iniciativas adoptar.
Me limito a exponer mi opinión allí donde puedo y poco más.

Azenaia dijo...

Me parece muy frustante el panorama... Yo creo que tendría que haber una reacción activa, contundente de todos aquellos que somos fiscales vocacionales y que aspiramos a ver una carrera moderna a la altura de los tiempos que vivimos. No vale sólo con quejarnos. Quiero ser optimista y pensar que se pueden cambiar las cosas.

Anónimo dijo...

¿Y quién le pone el cascabel al Elifante?

Pilar dijo...

necesitamos un cambio tan grande que casi mejor empezamos de cero o nos convertimos en un cuerpo subalterno y militarizado... así al menos tendríamos desfiles y le encontraría un sentido a esto.

Anónimo dijo...

Uno que propone la disolución. Otra que propone la militarización. Muchos que se preguntan que hacer. Y todos, todos, os olvidáis que la FGE esta haciendo un libro blanco ¡que lo va a solucionar todo!, que para eso las mentes más claras de esta Carrera están dedicadas a ello full time. Y además nos lidera, con el apoyo de la Carrera, nuestro particular "ser superior". Y tenemos esa reserva espiritual, siempre tan pendiente de los males del mundo que son los chicos del SEU, ¡upps¡, perdón, de la UPF (en que estaría yo pensando). Así qué ¡aúpa esos ánimos¡, y el lunes ¡a hacer Guardias en nuestros Juzgados al modo Manolo Guardia Urbano!, mucho tráfico por ir bebido o conducir sin carnet y, para disimular, algun hurto. Eso salvo la elite de la Carrera, que estará o de bolos en algún país de Europa auxiliandoles a crear un ministerio Fiscal (sic) o tapando los agujeros que contra los corruptos de nuestros políticos osan abrir los Jueces, esos insensatos.

Anónimo dijo...

[...]Cada día aparecen nuevas revelaciones, detalles, cuentas que confirman que el dinero de la corrupción no sólo iba a los partidos sino también a los políticos. No pocos habían amasado fortunas extraordinarias y tenían patrimonios de super-ricos.

Pero en abril de 1993 , el gobierno –que seguía siendo de coalición entre democristianos y socialistas- aprueba un decreto que despenaliza las prácticas de corrupción. Los jueces –Di Pietro ya no está sólo, junto a él trabajan decenas de magistrados en una operación que ya se llama “Mani pulite” (manos limpias)- acuden desesperados a las televisiones. Y la cosa funciona: Scalfaro, presidente de la república, se niega a firmar el decreto exculpatorio.

Y la gente sale a la calle para apoyar a Mani Pulite. Masivamente. Por todo el país. Y la justicia prosigue su avance: procesará a más de 2.500 personas, entre políticos y empresarios. Hasta que, en 1994, cae el gobierno y se convocan nuevas elecciones.[...]

http://www.eldiario.es/miradaalmundo/Va-Espana-Tangentopolis-italiana_6_96300380.html

Alicia dijo...

No hay ninguna esperanza.
Ni en la Carrera Fiscal ni en la Judicial.
Ni siquiera fuera de estas.
Todo ha sido convenientemente manipulado para que la administración de justicia sea un mero instrumento al servicio de la politica.
¿Para que quejarse de los dichosos nombramientos? son "los que interesan al sistema"
En ocasiones son penosos porque ¿para que quieren algunos ser nombrados si luego ni siquiera van a ejercer sus competencias?
Solamente están ahí por si se les necesita. O porque se les necesita.
O porque los nombra su amigo y compañero de asociacion.
A Salvador en alguna ocasion le he dicho que no soy nada partidaria de entregar la instruccion de las causas penales a la Fiscalia. Todavía puede haber jueces instructores independientes, pero sería insólito un FGE que lo fuera.
El otro dia Torres Dulce se alegraba de que la infanta no fuera imputada. Yo hoy por hoy no me alegro y sospecho que el Juez Castro tampoco dados todos los impedimentos que le estan poniendo. O Mercedes Alaya.
Si lo hace este ministro tendrá razones muy poderosas para ello.
Creo que lo que debemos pedir todos no es solo una justicia imparcial sino fundamental, basicamente independiente.
Y la Fiscalia no lo es por mucho que personalmente haya fiscales que aspiren a ello.
Pero de una manera u otra siempre ganaran ellos
Treinta años poniendo sentencias y me duelen los oidos de escuchar que el principal mal que tenemos en este pais es la falta de independencia judicial. Y me duele tener que reconocer que si no el peor si es de los peores y ayuda al peor.
Que no todos son dependientes pero si los mas fuertes y tapan la boca a los que van por libre.
Son los partidos politicos y no el pais los que tienen que salvarse y para ello el ministro nos echa un nuevo candado al cuello con sus reformas.
Nada de independencia financiera y de medios materiales, nada de libertad en la eleccion de cargos y vocales. Nada de sacar la patita del tiesto........
Que no la saquemos es su mayor objetivo, su mayor logro y su patente de corso.
Por mucho que chillemos o queramos chillar no somos mas que la mayoria silenciosa porque por muchos que seamos apenas se nos oye pues los cauces para ello no existen apenas.

Por tanto: la mejor reforma es la que jamás se hará.

Anónimo dijo...

Cuando leo comentarios de resignación, de que el cambio es imposible, no hay ninguna esperanza, pienso que una de dos: o son "insiders" que lo que tienen es miedo a que verdaderamente las cosas puedan cambiar, o entonces inconscientemente están haciendo el mayor daño que nos podemos hacernos nosotros mismos.

"El infierno es esperar sin esperanza"

Yo sin embargo pienso, "Mientras hay vida, hay esperanza", y "nunca será tarde para buscar un mundo mejor, si ponemos coraje y esperanza"

Salvador Viada dijo...

Alicia, la imparcialidad es el objetivo; el medio es la independencia. ¿Independencia de quién? Pues de todos, pero básicamente de quien la amenaza, que es el poder político y el económico. Hoy resulta que el FGE es elegido por el Gobierno (se dicen que intervienen en la designación los tres poderes, pero en realidad quien propone y decide es el Gobierno). Es claro que no van a elegir a alguien en quien no confíen absolutamente. Además, está la Carrera Fiscal, en la que solo cuentan los que se significan a través de su adscripción a las dos asociaciones mayoritarias (que son clarisimamente asociables a los dos partidos políticos que se alternan en el poder). No hay resistencia interna a este estado de cosas. La Fiscalía no puede ser imparcial (en todo caso) porque no es independiente, y no es independiente porque los Fiscales preferimos aceptar esta porquería de sistema para recoger algún fruto de vez en cuando a luchar por la Justicia. El cambio, pese a todo, si algún día llega, ha de proceder de la mayoría que hasta ahora calla, de la mayoría indecisa. Yo creo que ellos tienen la fuerza para cambiar esto, pero por ahora, no tienen el interés. Y al menos tampoco chupan del bote. Hay una pequeña esperanza.

jurista dijo...

"Es hora de activarse los que nunca pensaron ser activistas"