lunes, 7 de julio de 2008

EXCESOS CONTRA EL JUEZ TIRADO

No conozco al Juez Tirado; no se si es o no un buen Juez, si despacha su papel a tiempo o no, o si trabaja o no todas las horas que debe. Pero creo que merece, como todos, el derecho a que se le trate con imparcialidad. Y eso está reñido con esas manifestaciones de las que se hace hoy eco la prensa. No me parece a mi que esos insultos sean de recibo. Y siendo eso muy serio, lo más grave es que esos hechos desenfocan el problema y lo alejan de la solución (para alivio de los auténticos responsables de la situación que miran aterrados lo que le ocurre a Tirado desde sus despachos oficiales). La solución no es que ese Juez sea expulsado o sancionado, aunque si se prueba su culpa pues que pase lo que tenga que pasar. Pero esa no es la clave. El problema es que el volumen de trabajo en muchos Juzgados de España determina que sea prácticamente incontrolable. Y la solución es que de una vez por todas se creen de una manera general las condiciones para que lo que sucedió no pueda volver a ocurrir. De eso no es responsable el Juez ahora agredido.

3 comentarios:

Valentín Ruiz dijo...

Ya tenemos otro ejemplo más de cómo funcionan los medios de comunicación en éste país. Lo he repetido hasta la saciedad: llamar "asesino" al juez Tirado, es justamente lo que yo había vaticinado que pasaría, y lamento no haberme equivocado ésta vez. El despiadado acoso al que está siendo sometido un compañero, a todas luces injustamente (yo no le conozco ni sé nada sobre él, ni sobre el caso particular; pero ésto es demasiado, y lo suficiente como para que me alinee con él, aunque sólo sea por el principio de presunción de inocencia) va camino de tornarse un linchamiento y regresar a la Justicia inmediatamente anterior a la "Ley del Talión" y su principio de proporcionalidad, es decir de regresar a la pena de horca por la comisión de un hurto.
Obsérvese el desparpajo con el que todos los protagonistas del caso han actuado, salvo dos (la fallecida, y el propio Juez), echando balones fuera y frotándose las manos porque han encontrado el cabeza de turco perfecto: la Junta de Andalucía y su consejería de "injusticia" que no me proporciona ni siquiera bolígrafos, asegura con total desconocimiento de lo que en realidad pasa, que provee todas las vacantes, y a través de las organizaciones sindicales de funcionarios, impone más allá del silencio pactado, un sentimiento de temor que se extiende a todo tipo de personal auxiliar encargado de la tramitación de ejecutorias. El ya extraagónico CGPJ va más allá de excusar la ineficacia de sus servicios inspectores por una sobrecarga de trabajo, y es su propio presidente (tras hacerlo el del Gobierno) el que en un acto meramente testimonial y espero que tan sólo propio de la compasión más humana, otorga audiencia al padre de la niña, antes que escuchar el propio juez perseguido...
En fín, que a buen seguro, ésto no ha terminado.

Valentín Ruiz dijo...

Otra consecuencia de la repercusión mediática del caso.
Sigo trabajando y no tomaré vacaciones hasta Septiembre; me están friendo con Ejecutorias, pues casi llega un centenar a diario (no exagero). Pregunto qué es lo que pasa, y me contestan que la Junta de Andalucía ha asignado en cada uno de los Juzgados de lo Penal de Granada, tres nuevos funcionarios de apoyo para Ejecutorias.
¿Y para ésto ha debido morir una criatura?

Salvador Viada dijo...

¿Lo ves? Hay gente en sus despachos, en despachos de políticos o de vocales, que son los auténticos responsables del estado general de la Justicia española y por supuesto también de los atrasos generales. Pero mira como espabilan: manifestaciones en la calle insultando a un Juez, y algunos se ponen las pilas para ponerse a salvo. Es lamentable todo esto. Yo creo que si un Juzgado no funciona, la culpa es de quien está en el Juzgado. Pero si no funcionan muchos, la culpa es de quien organiza la Justicia. En fin, amigo, mucho ánimo.