jueves, 24 de octubre de 2013

BONGO (2)

Fiscalía General del Estado.  Año 2317.


- Nunca me gustó ese mono, te lo dije. 
- El problema está en los fiscales; lo han adoptado y están felices.  Se sienten libres, y por tanto se hacen más peligrosos.   ¡Dios, que error!; Bongo ha aceptado casi todo lo que le dicen, les deja organizarse los servicios y les deja trabajar sin interferir;  les ha cambiado el sistema informático: esos cabrones le han convencido de que el sistema Fortuny está anticuado; les deja el coche oficial para ir a juicios; no hacen estadística, viajan al extranjero y retiran acusaciones sin pedir permiso, persiguen a todo el mundo por igual… ¡Funcionan como una auténtica Fiscalía, con independencia!  Y le tienen el despacho lleno de plátanos, ruedas, cuerdas...  ¿Quien se han creído que son?   Han llamado fiscales de otras Fiscalías pidiendo si hay algún pariente suyo disponible... Y por su fuera poco, el mono no devuelve las llamadas al Jefe. 
-  ¡Vaya narices tiene...!  He oído que incluso le ha planteado un art. 27…
- El Jefe no se lo explica, Bongo era de su confianza: ¡estaba tan orgulloso de él en el palco...!; esa relación  también se ha roto.  Cree que alguien le ha quitado el afecto del animal, le ha dado bananas, semillas,  cacahuetes o algo para ponerle en su contra.  Y ahora va y sin más firma la imputación del Presidente de la Caja, como una puñalada; el Ministro ha dicho que o cambia de opinión el mono, o cortará la cabeza del Jefe.  No hay precedentes de una obstinación como la de ese bicho.  ¿Pero es que ese macaco no se da cuenta de que es una cuestión de Estado?   El único acierto fue no asociarle, así no nos mancha nada con tanta indisciplina.  Y no va a ser fácil echarle, se está haciendo muy popular.  ¡Dios, todo son problemas!
- ¡Que pena, con el carrerón que llevaba el monito! Vamos a ver, ¿qué necesitas para echarlo? 
- Bueno, ha de ser un expediente rápido; lo mejor sería resaltar su desobediencia: siempre es bueno aplicar el principio de dependencia sin complejos, y además eso dejará en shock a los fiscales durante un tiempo: ¡se van a enterar con el siguiente Jefe!.  Y por supuesto, en el Consejo sin escándalo, sin oírle siquiera; mejor en secreto.    Ah!, y mejor por unanimidad, sin disidencias, ya me entiendes... ¿Por qué no miras algún precedente en Madre, alguna expulsión así, discreta, sin oír al afectado, mejor sin acta, o con acta secreta...?
- No hace falta Madre: se por donde buscar, je, je, je.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Primero el ratoncito Pérez, luego los Reyes Magos y el progre de Papa Noel y ahora... ¡porras!... ¡Bongo tampoco existe!.. Por Dios, que no sea una invención de papa Eduardo

Pilar dijo...

Me encanta bongo Salva, una mascota adorable...

Anónimo dijo...

Vamos que hasta Bongo sabe lo que es un art. 27, que país!

Anónimo dijo...

Haciendo un simple silogismo Bongo es más estudioso que algunas Fiscales Jefe/Superiores que circular por ahí.

Anónimo dijo...

El estado de ánimo o forma de ser de todo Fiscal Jefe esta marcado por un triple sentimiento:
1.º Infinito agradecimiento al FGE por el nombramiento, frente a otros candidatos con tantos o más -muchos más- méritos que él.
2.º El permanente deseo de hacer méritos -frente al FGE, claro- que le permitan proponerse para un cargo de mayor categoría.
3.º El miedo a caer en desgracia -ante el FGE, claro- y no ser promovido o, en el peor de los casos, renovado. Volviendo a ser Fiscal de a pie en la Fiscalía en la que antes fue Jefe.
En consecuencia, nuestros amados Jefes con la Fiscalía General se muestran siempre dóciles, obedientes y obsequiosos hasta el empalago.
De modo que, a mi parecer, es más verosímil ver a un mono de Fiscal Jefe, que a un Fiscal Jefe comportarse como Bongo.

Anónimo dijo...

Último anónimo eso no es verdad, conoces a todos los fiscales jefes?

Anónimo dijo...

A todos no, pero a muchos sí, y la mayoría de los Jefes y preJefes que he conocido respondían a ese perfil. Si no en su totalidad, sí al menos en gran parte.
Siempre hay excepciones, claro.
Si ese es tu caso, no debes darte por aludido.
Si lo haces por conciencia de grupo (el de los Fiscales Jefes) o por otro tipo de razones, te pido expresamente disculpas y da el comentario por no hecho.