miércoles, 9 de octubre de 2013

MINISTERIALES Y ANTIMINISTERIALES

Me llaman y escriben compañeros de diversas Fiscalías (Madrid, Baleares, Valencia, Audiencia Naciomal y alguna otra), señalando la indignación del FGE por el procedimiento del nombramiento de Teresa Gálvez como Corresponsal Nacional de Eurojust dado que no fue notificada la Fiscalía General previamente de dicho nombramiento por el Ministerio.   Incluso en alguna visita reciente a alguna Fiscalía comentó el tema a los compañeros.

María Teresa Gálvez, -para quien no lo sepa- es mi mujer.  El Ministerio la ha nombrado ante la evaluación que se va a hacer de España en esa institución a principios del próximo año, que el Ministerio tiene interés en que salga bien, como persona que conoce la materia y tiene experiencia como muy pocas en esta cuestión.   El nombramiento, como todos los de Eurojust es competencia exclusiva del Ministerio y puede recaer -como así ocurre- en jueces o fiscales.   De hecho, el Ministerio puede cesar sin dar ni razones a todos y cada uno de los miembros del staff de Eurojust, y hacerlo de un plumazo.  En el caso de este nombramiento no lleva aparejado ni cambio de destino, ni relevación de funciones ni retribución añadida.    Pero a juzgar por los emails que le han enviado a mi mujer algunos compañeros de cooperación en la Fiscalía, y por lo que leo que dicen esos compañeros de varios lugares, ha habido una falta grave por parte del Ministerio: no se ha comunicado el mismo previamente a la Fiscalía, lo cual Maria Teresa ignoraba porque no tenía porque saberlo ni podía influir en que se notificara o que no se notificara.   El Fiscal General -afirman algunos de sus subordinados- no sabía nada del nombramiento, y dicen esos subordinados que eso es un atentado contra la autonomía funcional de la Fiscalía en la que mi mujer estaría por en medio al nivel de un infiltrado ministerial.
Si a mi me hubieran nombrado algo así, y hubiera visto la reacción de algunos, hubiera hecho dos cosas: intentar hablar con el FGE, y hablar con el Ministerio.   La fiscal afectada es lo que ha hecho.  El FGE no ha podido contestar a sus mensajes y llamadas.  O sea, que no conoce lo que María Teresa tiene que decir.   En el Ministerio -al nivel que Maria Teresa puede hablar- le dicen que si, que naturalmente, que el FGE fue informado por cortesía institucional con mucha anterioridad al nombramiento, el que aquí se cuestiona y también se notificó previamente al CGPJ el de la Juez que ocupa ahora el puesto de número dos de Eurojust.  Le dan hasta detalles.

Pero no, nosotros somos fiscales.   Debemos creer lo que diga el FGE;  y aunque haya bastante lógica en lo que se dice en el Ministerio… no, somos fiscales.  Yo debo creer al FGE.

Si el Ministerio -cuyo titular es amigo del FGE y que de hecho fue su valedor para que fuera elegido en el cargo que ocupa- le ha ocultado el nombramiento de un fiscal a la Fiscalía General del Estado, es una falta de cortesía indudable; hasta de respeto; si es así, comprendo la indignación del FGE que creo que debe dirigirse con energía contra el autor del agravio, el Ministro -su amigo-, pero no contra María Teresa, que no tiene el poder de informar previamente a nadie, ni capacidad de defensa frente a las imputaciones de ciertos compañeros.   La Fiscalía en ese caso debería -en mi opinión, que naturalmente no pesa nada- recurrir el nombramiento; o mejor, dirigir una carta al Ministro quejándose con contundencia de esa falta de cortesía con la Fiscalía y hacer pública esa carta.     Si el Ministro admitiera la falta, entonces María Teresa -que en su puesto depende del Ministerio- debería dimitir fulminantemente, o al menos yo se lo aconsejaría.   No se ha hecho así en la Fiscalía, que yo conozca, pero ojala el Consejo Fiscal fuerce una acción en tal sentido por nuestra propia dignidad como fiscales; si yo estuviera en el Consejo, vaya si reclamaría una protesta de la Fiscalía ante el Ministro sobre la base de lo que afirma el FGE, a quien disciplinadamente debo creer.

El problema es que este asunto se utiliza por algunos fiscales para arrastrar el nombre de una profesional veterana, leal e intachable, en una cuestión en la que ninguna culpa tiene, dando pábulo a rumores y murmuraciones contra ella en lugar de reaccionar contra quien supuestamente realiza el agravio -en este caso, el Ministro-.  Eso está mal, y estoy seguro que el FGE estará de acuerdo. 

Sin embargo, el Ministerio de Justicia aunque a algunos no les guste, existe y tiene ciertas competencias exclusivas en materias que afectan a la Fiscalía que puede que no debiera tener, pero que la lealtad institucional obliga a respetar hasta que se cambien.  En su funcionamiento actual el Ministerio ha nombrado a la totalidad de los cargos que el FGE ha propuesto, casualmente pertenecientes los de mayor importancia a la asociación que el actual FGE había liderado durante dos décadas, factor que desde luego no contribuye a despolitizar la Fiscalía, en mi opinión.   El Ministerio ha llegado a ceder a la insistencia de la Fiscalía en nombramientos competencia exclusiva del Ministro. Incluso ha echado de la Carrera a quién el FGE ha pedido que echen.  Como bien se yo y padecí en mis carnes, el Ministerio de Justicia puede decidir no nombrar a quien el FGE propone, pero este Ministerio del PP no lo ha hecho jamás: en esto la sintonía es absoluta.   Además, el Gobierno tiene otras competencias como es la de nombrar o proponer a cargos (por ejemplo el del propio FGE) sin que la Fiscalía pueda decir ni mu.     ¿Habría que cambiar eso? Seguramente si, pero es lo que tenemos y disciplinadamente lo acatamos.

Pero, ojo, que quede claro, todos esos nombramientos no pueden servir de coartada para mermar la autonomía funcional del Ministerio Fiscal, que siempre ha de quedar a salvo ante faltas de respeto institucional como la que hemos visto aquí.  Creo que hay que exigir una reparación al Ministro, insisto; que quede claro que la Fiscalía no es ministerial a pesar de algunos se lo deban todo al Gobierno de turno.   Aunque también creo que la reacción de algunos compañeros (mi mujer ha recibido unos emails que dan vergüenza ajena) parece que obedece a otros propósitos diferentes, qué le vamos a hacer.   

Para mi, la razón esencial de reclamar la independencia de la Fiscalía respecto del Gobierno es la de posibilitar la lucha contra el delito que afecta al poderoso.   No la concibo para otra cosa, y en términos profesionales yo no soy ni ministerial ni anti ministerial, salvo que el Ministerio condicione la lucha imparcial de todo crimen, incluído el del poderoso político o económico; es decir, salvo que se influya políticamente en la actuación profesional de la Fiscalía.    Esa es a mi juicio la cuestión nuclear.   Y por eso creo que la Fiscalía ha de ser independiente y ha de estar despolitizada  ¿Se ponen en peligro esos principios con la Corresponsal de Eurojust, que está a las órdenes de otro cargo ministerial, el Miembro Nacional de Eurojust?


Por cierto, no me divierten nada estas cosas.

35 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un lugar común entre cobardes meterse con un familiar de aquel contra el que no pueden.

Para quien no lo viese, el sábado entrevistaban en la Sexta a Margarita Uría, vocal progresista del CGPJ, la cual, para vengar una pregunta de Elisa Beni sobre su imparcialidad en un nombramiento, se metió con el Magistrado Gómez Bermúdez, marido o pareja de la anterior.

La bajeza moral del asno mayor y sus secuaces de la cueva no conoce límite ni freno ante nada. Pero ya sabes, quizás deberías refrescar tu post sobre "La calumnia", pues es una costumbre muy extendida en nuestra singular institución.

Anónimo dijo...

El problema de la carta al Ministro sería que fuera verdad que avisaron

Anónimo dijo...

El enfrentamiento no es con vosotros, Teresa y Salvador, ni tiene que ver con la comunicación o no de un nombramiento. Esta es la excusa. Se trata, una vez más, de las horrendas intrigas palaciegas.
Lo voy a intentar explicar en pocas palabras:
Torres-Dulce no acepta la superioridad jerárquico-administrativa del Secretario de Estado de Justicia, Fernando Román, antiguo Fiscal, que, en su opinión, debiera comer de su mano, como todos los demás.
Como resulta que Fernando no se deja, le ha declarado la guerra abierta.
A partir de ese momento el FGE dedica todos sus esfuerzos -y comentarios, allá donde va- a minar la posición institucional del Secretario de Estado, inventando agravios, si es necesario, para demostrar su absoluta falta de tacto institucional y notoria incapacidad para el cargo que ocupa.
Esta idea, más bien, este libelo tiene que ser convenientemente difundido, de modo que llegue a oídos del Ministro, pero no por boca del FG -queda feo y le resta credibilidad-, sino por otras vías indirectas, que ofrezcan la apariencia de un sentimiento generalizado, de conocimiento común.
En esta injusta operación de desprestigio personal, el FG y sus adláteres no dudan en utilizar arteramente el episodio que comentas -que, en realidad, les importa un pepino-, pues saben que, tanto Teresa como tú, sois dos personas conocidas y muy queridas en la carrera Fiscal.
Por favor, no os dejéis utilizar en esta empresa, de la que solo cabe esperar sufrimiento.

Salvador Viada dijo...

Gracias, anónimo. No conocía esas miserias. Lo que sucede es que las tortas que le quiere dar a Fernando (que por cierto, me cae de maravilla, desde que trabajamos juntos en la Fiscalía de Madrid hace muchos años), se las está dando en parte a mi familia. De todas maneras, estoy de acuerdo en que la materia del nombramiento le debe importar un pimiento, y que probablemente esto es parte de otra guerra. Gracias por la información, de verdad.

Anónimo dijo...

Toda esa panda de "compañeros" a los que aludes, tan preocupados, ahora, por las formas y modos del Ministerio o por como se nombra a quien y para que ¿dónde han estado en nombramientos, estos sí, caciquiles, anteriores?, calladitos. Para mi la solución a estos politiqueos sería aplicarles a alguno una suerte de inmersión con la realidad y mandarlos a hacer juicios de faltas o guardias a algún destacamento perdido de por ahí... que ya no ven más que las intrigas de Palacio y lo que leen en el Hola de Info fiscal (con mi respeto a la revista Hola)... Y la gente les paga, como Fiscales, se supone, primero, para desatascar el atraso de las causas judiciales que tenemos en este pais

Anónimo dijo...

Lamento el sufrimiento que podais tener Marieta y tu, si bien, querido Salvador, las imputaciones de compañeros a una profesional veterana y sin tacha, también se sufren por otros compañeros/as, también veteranos y sin tacha, cuyo nombramiento para otros cargos eran anhelados por quienes comienzan difundiendo rumores.

Anónimo dijo...

Anónimo primero: no era Margarita Uría, era Margarita Robles. Puestos a hacer símiles con animales (no sé quién es el asno mayor, ni sé si es asno menor quien critica públicamente sin saber ni siquiera a quién critica) conviene no confundir las churras con las merinas.

Anónimo dijo...

El enfrentamiento entre el Ministerio de Justicia y la Fiscalía General es casi una tradición histórica y tiene una razón clara, relacionada con algo que es leit motiv de este blog. El Ministerio de Justicia es un ministerio de escaso peso político en el Gobierno, que ha ido viendo cómo históricamente sus competencias han ido menguando a favor de las Comunidades Autónonmas, del CGPJ, de los Colegios Profesionales, etc.
Lo que ocurre es que la situación y sus consecuencias no siempre han sido las mismas. No es lo mismo un FGE con peso político, como (nos guste o no el personaje) era Conde Pumpido, que un señor al que ni se le ponen al teléfono en San Bernardo, como fue en su día Cardenal o es este señor de ahora. Es posible que ni lo uno ni lo otro sea bueno para los fisacales de a pie, pero desde luego desde el punto de vista del peso y el respeto institucional del que habla Salvador, es claro que no es exactamente lo mismo. ¿Que al final da igual que el el FGE se identifique con el gobierno o que lo obedezca sumisamente? ¿que es igual que se alinee con su política pero sea él quien la imponga en lo que se refiere a la institución que dirige o que le tomen por el pito del sereno? Seguramente son dos formas de politización, pero a lo mejor una es menos indigna que otra.
En cuanto a los daños colaterales, suele ocurrir que el nombrado es el que paga los platos rotos, cuando él simplemente se limita a presentarse para una plaza o a aceptar una propuesta, sin creerse mejor o peor que otros que a lo mejor tienen tantos méritos como él y no han tenido tanta suerte, o tienen menos méritos y no lo saben. Pero un recorrido por las páginas de este mismo blog ofrece numerosos ejemplos de como los "compañeros" no dudan ni cinco minutos en cuestionar, abierta o veladamente, la valía o la trayectoria profesional del agraciado, al que generalmente no conocen ni de oídas, simplemente, supongo, porque ha llegado a una meta que ellos ven a años luz, aunque, eso sí, no hayan sido ni vayan a ser capaces de dar un paso al frente.
Así que ánimo, Teresa (y Salvador) que esto es lo que hay.

Anónimo dijo...

Anónimo tercero: "Torres Dulce no acepta la superioridad jerárquico-administrativa del Secretario de Estado..." Pregunto (y perdón por mi ignorancia): ¿QUÉ superioridad? ¿Debería a tu juicio aceptarla? ¿Te has leido el art. 124 de la Constitución y el Estatuto del Ministerio Fiscal?
No seré yo quien defienda a este FGE (que si algo hace precisamente es aceptar superioridades jerárquicas que no debe), pero a ver, falta de tacto institucional y notoria incapacidad para el cargo que ocupa no será la del secretario de Estado que consiente un espectáculo como este sin desmentirlo públicamente, si es que no es verdad? ¿Falta de tacto institucional, por poner un solo ejemplo, no es que el ministerio redactase el régimen de sustituciones para jueces y SE OLVIDASE (sic) del de los Fiscales? ¿Falta de tacto no será que entre el Secretario de Estado y el CGPJ ENGAÑASEN a la Fiscalía General en cuanto a la proporción de plazas que se iban a crear en la carrera fiscal y la judicial en el último aumento de plantilla? ¿Sigo?

Salvador Viada dijo...

A mi me parece que no se ningunean méritos de nadie (y si se hace, mal hecho). Se discute el sistema de elección de los Fiscales, basado en cosas que muchas veces nada tienen que ver con el mérito (aunque este concurra en el elegido). Aquí la afinidad asociativa o política, o la obediencia al FGE, o la amistad o los servicios prestados a este, son los determinantes. Y cuando se dan, ya puede aparecer por aquí Papiniano, que lo dejan de lado. Ojalá se pueda cambiar este sistema, aunque en el camino para intentarlo se puedan cometer errores. De todas maneras, anónimo, gracias por tu análisis que es brillante.

Dark Fiscal dijo...

Los "compañeros" tienen-tenemos derecho, e incluso el deber visto lo visto, de dudar de los nombrados porque nos afecta; van a ser nuestros mandos, a decidir nuestro actuar profesional, no van a pasarnos desapercibidas sus decisiones ... lo que nos da derecho a saber quienes son, que méritos tienen, porque se les nombra, quien no ha sido nombrado, porque no se ha elegido a algún otro...dudas que se incrementan cuando el "mérito" de la filiación o a afinidad esta presenté en la práctica totalidad de los nombramientos y el secretísimo impera en todo el proceso. Ningunear y despreciar a los que objetan-objetamos el sistema solo se entiende si lo que se defiende es el principio de obediencia debida o un sistema como el militar, donde el mero chascarrillo del bar contra el mando es sancionable. Y si esto es así, sólo pido que tengan el valor de ponerlo negro sobre blanco, en una norma pública y firmada, defendida o asumida por alguien más concreto que los anónimos pro-régimen que por aquí se descuelgan.

Anónimo dijo...

Pues yo no conozco personalmente a Fernando Román y será un tío muy válido , pero desde aquí a él y a otros como él a los que sí conozco , Fiscales y Jueces de a pie "elevados" a cargos ministeriales y/o fiscales varios les pregunto:
1.- A los mas jóvenes - aquellos que no han desarrollado un mínimo tiempo su carrera para la que opositaron- , que por tal circunstancia entiendo desconocen las necesidades de los "compañeros" cuyo destino profesional viene determinado por sus gestiones:¿ Qué les ha llevado a aceptar dichos puestos?: ¿colarse en Madrid? , ¿ no vestir la anti-estética toga? ,¿no les gustó el reparto de papel que les tocó en su fiscalia?,¿ problemas con el decano?... No, en serio, hace tiempo que no me deja dormir el tema , no entiendo sacar una oposición para meterse en politiquilla .
y , 2.- aquellos ya menos jóvenes que huyen de sus destinos , de sus juzgados , que saben lo que hay aquí en la trinchera , que esto no lo arregla ni el mono del FG , ¿ es que no encontraron salida a un despacho profesional privado?, ¿ se les perdió algo entre esos mármoles?, ¿ son de los que piensan que ellos sí harán algo bueno para todos ?
Me preocupa porque estos puestos que alegremente se reparten entre legislaturas son los que destrozan carreras de muchos compañeros que no hacen más que trabajar , apechugar con su lote de trabajo y aguantar a sus jefes intentado sobrevivir , sonreír , y mejorar día a día con su esfuerzo el ambiente laboral toxico que ELLOS alimentan con su muy deficiente gestión.
Y lo peor es que algunos , cuando termina la legislatura , o los cesan, vuelven a las lineas creyéndose seres superiores y conocedores de un mas allá.

Salvador Viada dijo...

Anónimo último, si uno se mata a estudiar y se hace juez o fiscal y luego quiere irse a la política con un partido político, yo no pongo pegas: cambio de vida, cambio de vocación o lo que quieras. Lo que revienta a la Justicia es que vuelvan a su trabajo anterior. Eso es lo que a mi juicio no puede ser. Primero, porque han perdido la credibilidad de ser imparciales en todo caso, al haber sido legítimamente parciales en la política; y segundo porque hacen daño a la imagen de la Justicia, trufada de políticos-jueces o fiscales; y además no vuelven con la humildad del hijo pródigo, sino que vuelven con grandes perspectivas profesionales, generalmente satisfechas. De acuerdo contigo.

Anónimo dijo...

Bueno, el anterior comentario es el DIN (para quien no esté muy puesto en foros informáticos, la campanada con la que se acaba algo, lo tan absolutamente acertado que no permite contradicción).
Ya se puede cerrar el hilo y el universo; absolutamente cierto.

Salvador Viada dijo...

Eso no quita para que en mi opinión Fernando Román no sea un tipo estupendo, con un trato personal muy agradable.

Anónimo dijo...

Son los buenos tipos en esta Carrera los que más miedo me dan.... Junto con la mayoría silenciosa

Anónimo dijo...

Pues sí, Dark Fiscal, exacto: a chascarrillo de bar, afortunadamente no punible, suenan muchos comentarios por aquí. Claro que de la solvencia profesional de los comentaristas, aunque sean pródigos en faltas de ortografía como tú, no tenemos derecho a dudar. Qué cosa más notable, aquello de la paja en el ojo ajeno...

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Anónimo tercero: "Torres Dulce no acepta la superioridad jerárquico-administrativa del Secretario de Estado..." Pregunto (y perdón por mi ignorancia): ¿QUÉ superioridad? ¿Debería a tu juicio aceptarla? ¿Te has leido el art. 124 de la Constitución y el Estatuto del Ministerio Fiscal?
No seré yo quien defienda a este FGE (que si algo hace precisamente es aceptar superioridades jerárquicas que no debe), pero a ver, falta de tacto institucional y notoria incapacidad para el cargo que ocupa no será la del secretario de Estado que consiente un espectáculo como este sin desmentirlo públicamente, si es que no es verdad? ¿Falta de tacto institucional, por poner un solo ejemplo, no es que el ministerio redactase el régimen de sustituciones para jueces y SE OLVIDASE (sic) del de los Fiscales? ¿Falta de tacto no será que entre el Secretario de Estado y el CGPJ ENGAÑASEN a la Fiscalía General en cuanto a la proporción de plazas que se iban a crear en la carrera fiscal y la judicial en el último aumento de plantilla? ¿Sigo?

Anónimo dijo...

Anónimo 9 y 19 (repetido).
Sí he leído el art. 124 CE y el art. 2 del Estatuto Orgánico de los Fiscales. Pero también he leído otras cosas, por ejemplo las siguientes:
El art. 2 del RD 1887/2011, de 30 de diciembre, por el que se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales, que dice: <>.
El RD 453/2012, de 5 de marzo, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Justicia, según el cual, la Secretaría de Estado de Justicia es el órgano superior del Departamento al que corresponde, bajo la superior autoridad del Ministro -nótese que nada se dice del Fiscal General del Estado-, <> (art. 2).
A la Secretaría General de la Administración de Justicia le corresponde, entre otras funciones, <> (art. 3.1.i) RD 453/2012).
A la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia, y dentro de ella a la Subdirección General de Relaciones con la Administración de Justicia y el Ministerio Fiscal, le corresponde <>; <>; <> (art. 4 RD 453/2012).
Finalmente, corresponde al titular de la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia <> (art. 4.3 RD 453/2012).
Este rápido recorrido por las relaciones jurídico-administrativas del Ministerio de Justicia y la Fiscalía no estaría completo sin hacer referencia a la Orden JUS/225/2012, de 5 de octubre, por la que se delegan competencias del Ministro y se aprueban las delegaciones de competencias de otros órganos.
En su art. 3 establece que <>.
En su art. 4 dice que el titular de la Secretaría General de la Administración de Justicia, ejercerá:
Por delegación del Secretario de Estado:
1. La autorización del gasto de las indemnizaciones por razón del servicio fuera del territorio nacional de los miembros de la carrera fiscal>>.

Bueno, hay más referencias a la carrera fiscal y sus funcionarios, -y también podríamos fijarnos en la Sección 13, relativa al Ministerio de Justicia en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2013, y dentro de ella, al Programa 112A, del Ministerio Fiscal- pero creo que con lo expuesto es suficiente para acreditar la dependencia jurídico-administrativa que tiene la Fiscalía con respecto al Ministerio de justicia y, en particular, hacia su número dos, el Secretario de Estado de Justicia.
En fín, amable interlocutor, el FGE y tú podéis aceptarlo, o vivir como hasta ahora, en el alegre y estimulante principio de dependencia jerárquica interna. pero, por si acaso, no se os ocurra pasar del art. 124 CE.
Un saludo y perdón por la extensión del comentario.

Anónimo dijo...

Los corchetes cortan el contenido, los cambio por comillas, a ver si tengo más suerte.

Anónimo 9 y 19 (repetido).
Sí he leído el art. 124 CE y el art. 2 EOMF. Pero también he leído otras cosas, por ejemplo las siguientes:
El art. 2 del RD 1887/2011, por el que se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales, que dice: “El Ministerio de Justicia se estructura en los siguientes órganos superiores y directivos:
A) La Secretaría de Estado de Justicia, de la que depende la Secretaría General de Modernización y Relaciones con la Administración de Justicia, con rango de Subsecretaría, de la que dependen, a su vez, los siguientes órganos directivos:
1.º La Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia.
2.º La Dirección General de Cooperación Jurídica Internacional y relaciones con las Confesiones.
(...)”.
El RD 453/2012, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Justicia, según el cual, la Secretaría de Estado de Justicia es el órgano superior del Departamento al que corresponde, bajo la superior autoridad del Ministro -nótese que nada se dice del Fiscal General del Estado-, “la ordenación, planificación, apoyo y cooperación con la Fiscalía en su modernización” (art. 2).
A la Secretaría General de la Administración de Justicia le corresponde, entre otras funciones, “la planificación estratégica, la dirección y la ejecución de la modernización tecnológica del Ministerio Fiscal” (art. 3.1.i).
A la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia, y dentro de ella a la Subdirección General de Relaciones con la Administración de Justicia y el Ministerio Fiscal, le corresponde “la programación de efectivos y gestión ordinaria del personal de la carrera fiscal”; “la programación y coordinación de actuaciones sobre dotación de recursos humanos del Ministerio Fiscal”; “Los estudios económicos, planificación y confección del programa presupuestario del Ministerio Fiscal” (art. 4).
Finalmente, corresponde al titular de la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia “la autorización de la nómina en la que se acreditan las retribuciones devengadas por los miembros de la carrera fiscal” (art. 4.3).
Este rápido recorrido por las relaciones jurídico-administrativas del Ministerio de Justicia y la Fiscalía no estaría completo sin hacer referencia a la Orden JUS/225/2012, por la que se delegan competencias del Ministro y se aprueban las delegaciones de competencias de otros órganos.
En su art. 3 establece que “El Secretario de Estado de Justicia ejercerá, por delegación del titular del Departamento, las siguientes competencias:
1. Respecto de los funcionarios de la Carrera Fiscal:
a) La resolución de los expedientes de rehabilitación.
b) Cuantas competencias reconoce la legislación vigente al titular del Ministerio de Justicia en materia de responsabilidad disciplinaria de los miembros del Ministerio Fiscal”.
En su art. 4 dice que el titular de la Secretaría General de la Administración de Justicia, ejercerá:
Por delegación del Secretario de Estado:
1. La autorización del gasto de las indemnizaciones por razón del servicio fuera del territorio nacional de los miembros de la carrera fiscal”.

Bueno, hay más referencias a la carrera fiscal y sus funcionarios, -y también podríamos fijarnos en la Sección 13, relativa al Ministerio de Justicia en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2013, y dentro de ella, al Programa 112A, del Ministerio Fiscal para el año 2013- pero creo que con lo expuesto es suficiente para acreditar la dependencia jurídico-administrativa que tiene la Fiscalía con respecto al Ministerio de justicia y, en especial, hacia su número dos, el Secretario de Estado de Justicia.
En fín, amable interlocutor, el FGE y tú podéis aceptarlo, o vivir como si nada, en el alegre y estimulante principio de dependencia jerárquica interna, pero no paséis del art. 124 CE.
Un saludo y perdón por la extensión del comentario.

Anónimo dijo...

¡Leche!

Anónimo dijo...

¿Es eso un destrozo absoluto a la pretendida supremacía del FGE?

Salvador Viada dijo...

La Fiscalía se desgaja del Ministerio (en teoría, claro) desde la Constitución; a partir de ahí, en el ejercicio de su labor de promover la acción de la justicia, de la defensa de la legalidad y demás, actúa por órganos propios y conforme a los principios que conocemos de legalidad, imparcialidad, etc.. En ese terreno, la Fiscalía no depende -no debería depender en el sentido de ser influída por el Ministerio de Justicia-. Como decía otro anónimo, la realidad es que bien por FGEs débiles o adictos al Ministerio, lo cierto es que eso no está tan claro. Ahora bien, nuestro último anónimo nos deja claro -no había dudas, pero aporta un valioso acopio de normativa- que el Ministerio tiene varias competencias muy importantes en los aspectos organizativos, económicos y administrativos del funcionamiento del Fiscal. Campo pues para la polémica, para el conflicto, especialmente si se busca por cualquiera de las dos partes. A mi, personalmente, me preocupa de la actuación de la Fiscalía, que luche contra la corrupción, contra la delincuencia del poderoso, que se organice bien, que no haya arbitrariedad interna, y que en todo ello el Ministerio no se meta. No me gusta tampoco que se busquen conflictos artificiales desde la Fiscalía para justificar ineficacias, como he visto algunas veces en el pasado: hay razones de peso para tener conflictos que no son nada artificiales, como por ejemplo, los cambios en la Justicia y en el proceso que se hacen ignorando las capacidades de adaptación de la Fiscalía y que llevan no solo al fracaso sino también al desprestigio colectivo y a la ineficiencia operativa (entre otros) en esos delitos graves a que me refería. Pero la excusita de lo malos que son en el Ministerio con el Ministerio Fiscal para justificar el desastre que vivimos aquí dentro ya la hemos visto antes: tiene que explicarse muy bien y tiene que referirse a materias de sustancia, al menos en mi modesta opinión. O simplemente, es humo hábilmente utilizado. Gracias por tu comentario, anónimo.

Anónimo dijo...

Anónimo 8, eres jefe verdad? y cómo te nombraron? No es cuestión de méritos, sino de la forma

Anónimo dijo...

Anónimo 8, eres jefe verdad? Y, como te nombraron? Seguro q tenías muchos méritos, pero, por sí acaso, eres de UPF o de AF? Hablas muy bien de Cándido así q seguro q eres de UPF, también dices a título de ejemplo q aceptaste una propuesta así q creo q aunque te expresas bien eres precisamente lo q aquí critica,os. No me mal intérpretes, ni es cuestión de méritos ni de falta de preparación, sino de formas, algunas, como es el caso q Salvador relata, muy dolorosas, como,lo han sido otras

Anónimo dijo...

Al investigador de IPs:
No soy barbero, ni peluquero ni nada por el estilo. Me limité a poner en evidencia lo que me parecía algo muy corriente en el carácter español, que es poner a caldo a los demás sin reparar en los propios defectos o las propias limitaciones. Y escribía de madrugada porque es precisamente el momento en que había dejado de trabajar. Yo no tengo tiempo para hacer esto por las mañanas, como parece que sí tienen otros.
Supongo que "ahora que me tienes fichado" me mandarás un sicario para que me rompa las piernas. Pero no te preocupes, porque tu "ficha" te va a servir de poco. No pienso volver a entrar en este sitio donde se permiten el matonismo barriobajero y los insultos personales. Que os aproveche... y tened cuidado, no sea que os de un poco el aire y os enteréis de que fuera del rancio corporativismo hay vida.
Por cierto, no entiendo como un tipo razonable, educado y ponderado como Salvador Viada tiene este género de seguidores. La casta judicial-fiscal nunca dejará de sorprenderme.
Imagino que no me echaréis de menos, perfectamente encantados, en vuestra caverna, de no aceptar que pueda existir gente que no piense como vosotros.

Salvador Viada dijo...

Anónimo último, yo si te echaré de menos; de todas maneras, te invito a reflexionar sobre las cosas que se dicen desde el anonimato. Piensa si firmando con tu nombre, por ejemplo, te atreverías a llamar "caverna" a este foro, o llamar "rancio corporativismo" a lo que se dice aquí, o a reprochar faltas de ortografía, o a poner "compañeros" entre comillas, o a hablar de la solvencia profesional de la gente. Nadie sabe quien eres tu (yo desde luego, no) y nadie puede -hasta donde yo se- seguir IPs, y nadie puede por tanto "ficharte" personalmente. Ahora bien, si desde el anonimato dices las cosas que has dicho aquí, tampoco puedes sentirte ofendido si otro, que no te conoce, desde el anonimato discrepe con acritud o ironía. Yo impediré cuando pueda que de aquí salga una injuria a cualquier compañero identificado de cualquier anónimo. Pero no veo "insultos personales" entre anónimos. Un saludo.

Viejo seguidor dijo...

Que pena. Yo también lo añoraré. Fiscalillo os duro más, aunque era un poco más monocorde.

Anónimo dijo...

Salvador, agradezco y acepto tu invitación a la reflexión, así que me tomo la libertad de una última intervención (aseguro que será la última, que nadie se preocupe) para pedir disculpas a quien pueda haberse sentido ofendido por las expresiones que me reprochas. Pero yo también te invito a repasar el tono y el contenido del discurso al que yo respondía, y a plantearte si es ese el mensaje, en el fondo y en la forma, que pretendes difundir con este blog.
Me llama la atención que, a lo largo de este hilo, sea yo precisamente el que merezca tu crítica, y que me adviertas que por ser anónimo no tengo derecho a sentirme insultado, aunque por lo visto el anonimato de otros sí permita insultar. Me pregunto si quien habla de "bajeza moral", dice que te tiene "fichado" en tono tabernario, o tacha de "Asno Mayor" a alguien, que me parece que es o ha sido amigo tuyo, lo haría identificándose. Lo dudo mucho. Sin embargo esa conducta no parece merecerte ningún reparo, ni requerir ninguna invitación a reflexionar sobre lo que se dice desde el anonimato.
Te respeto y respeto tu trayectoria profesional (incluidos algunos merecidos y para mí incuestionables nombramientos discrecionales, lo que no sé si comparten esos "compañeros" que yo designo con comillas), y repito que te pido disculpas, pero ¿crees que las pedirá también el que me ha "fichado" como en los mejores tiempos, con ese tono chulesco, en el puro estilo de "no sabe usted con quién está hablando", por muy anónimo que sea yo y muy anónimo que sea él? Lo dudo.
Así que, aunque supongo que te importará un bledo, la reflexión que me pedías me lleva a una solución intermedia. A partir de ahora leeré tus entradas, que siempre me parecen lúcidas esté o no de acuerdo con ellas, y evitaré leer los comentarios, aunque sé que me perderé algunos que también son interesantes. Prefiero no participar en un debate innecesariamente áspero, en el que además el árbitro solo pita mirando a un lado del campo. Para qué hacerse mala sangre. Comprendo que tienes tu público, y también lo respeto. En mi opinión algún sector de ese público a lo mejor no te hace ningún favor, pero por supuesto no soy quién para juzgar. Me consta que eres un tipo inteligente que sabe lo que hace, de manera que no me corresponde criticar tu manera de repartir juego. Y ya sabemos que no podemos llevarnos bien con todos.
Un saludo, y repito: os pido perdón a ti y a los muchos seguidores civilizados que tienes si he podido ofenderos.

Salvador Viada dijo...

Anónimo último, tienes razón en que las formas han de cuidarse. Sería todo más fácil si la gente firmara con su nombre, pero yo creo que hay miedo en la Carrera (¿no tienes tu también alguna reserva a hablar de cualquier cosa firmando debajo?). Hasta que este miedo no desaparezca (es un miedo que tiene causas, te recuerdo), tendremos que ver comentarios de gente harta, a veces excesivos, y sin firmar. Hay que pelear mucho para cambiar este sistema podrido que hay en la Fiscalía, y hay que vencer el miedo poco a poco. Creo sinceramente (de hecho haré un comentario pronto sobre ello) que podemos desde la Carrera torcer la mano de quienes manejan la Fiscalía como si fuera su cortijo y en la onda del partido político que sucesivamente sostiene al Gobierno. Pero hay que perder el miedo y creernos que puede pasar. Mientras tanto, he borrado el comentario del "asno mayor", que me había pasado inadvertido. Tienes razón, no debía haberse dicho eso ni debía yo haberlo pasado, aunque no me di cuenta. Por otra parte, es evidente que me conoces y aunque tengo alguna sospecha de quien eres, si quiere hablar conmigo directamente, mándame un mensaje.

maria jesus moya dijo...

Estimado Salvador. Enhorabuena para Marieta. Aunque no he entendido lo del conflicto. Yo vi la oferta pública del puesto de asistente sl miembro nacional Eurojust. Se rumoreó entonces que se elegiría a un juez para que ambas carreras estuvieran representadas. Sin embargo no tenia ni idea de que la FGE y el Ministerio no tuvieran comunicación. Lo que no he visto ha sido la oferta pública del puesto de corresponsal. Me parece que Marieta se merece el puesto pero creo que deberías explicar en el blog que la plaza se ofertó y se adjudicó correctamente. Yo siempre os he admirado a los dos por vuestro afán por mejorar las cosas

maria Jesús moya dijo...

Querido Salva. Enhorabuena para Marieta
No tenia idea ni entiendo el conflicto que describes en el post
Tampoco tenía idea que ek Ministerio habia ofertado públicamente esta plaza de corresponsal. En mi modesta opinión Marieta tirne sobrados méritos y por ello la felicito. En mi modesta opinión creo que deberias explicar que el procedimiento ee designación ha sido correcto. Yo siempre os he admirado a los dos por vuestro afan en mejorar ka transparencia en los nombramientos en ka carrera porque defendéis que el nepotismo es incompatible con la democracia

Salvador Viada dijo...

No hubo oferta pública. Ha habido concurso para el puesto de Jefe y de Adjunto al Jefe. Pero no para el corresponsal nacional aunque tal vez pudieron haberlo hecho. Es un nombramiento ministerial (art. 8 de la Ley de Eurojust); no es un nombramiento de la Fiscalía ni de la competencia de la Fiscalía ni rinde cuentas en esas funciones el Corresponsal a la Fiscalía, según la Ley de Eurojust. El conflicto está en que el FGE afirma que no se le comunicó previamente el nombramiento y por tanto no lo sabía. En el Ministerio dicen que si se lo comunicaron con antelación, y en esas estamos. Un beso, Maria Jesús

Anónimo dijo...

Pero, el Ministerio, ¿lo sacó a oferta pública?