miércoles, 27 de noviembre de 2013

COMUNICADO ALTERNATIVO AL DEL CONSEJO FISCAL

Un juez cualquiera, de aquellos que no tienen ningún interés en verse involucrado en las intrigas de la política partidista, ante la elección de los vocales del CGPJ, sentirá probablemente que dada la politización de ese órgano sus posibilidades de ascender en su profesión exclusivamente por sus méritos profesionales, han disminuido.   También ese juez, como muchos ciudadanos, se habrá preocupado de que ha aumentado la influencia política de los partidos en el gobierno del Poder Judicial.  Una asociación de jueces no incluidos en el área de influencia del PP y del PSOE, la segunda asociación judicial en número de jueces, Francisco de Vitoria, acaba de hacer público su malestar en términos extremadamente duros sobre las consecuencias de la elección de estos vocales.   Estoy seguro de que a ese juez, a esa asociación o a esos ciudadanos, les importa una porra que haya un fiscal en el CGPJ, dado que el problema es de tal importancia que aunque ese fiscal fuera un modelo de comportamiento y virtudes, habría de ser elegido como todos los demás, por decisión de un partido político, PP o PSOE.

Pero a nuestro Consejo Fiscal es lo único que le preocupa.  Ni una queja, ni una protesta, ni un desplante ante el Ministro de Justicia (lo que es curioso, considerando que estamos oficialmente en dificultades de relación), por el cambio en la ley, por la politización del Consejo, por el incumplimiento de las promesas de despolitizar la Justicia.   Nada.  Lo que produce "malestar y estupor" es el hecho de que no haya ningún fiscal en el Consejo.   Debemos pensar, para entender este malestar y estupor, que la totalidad de los vocales del Consejo son militantes de asociaciones que prosperan alternativamente cuando gobierna PP y PSOE.   Desde ese punto de vista, lo ocurrido si les puede molestar: ¿Cómo los partidos que nos apoyan dentro de la Fiscalía, nos ignoran para ir al CGPJ?  Desde ese punto de vista, si.   Pero hay un punto de vista más amplio, y por eso creo que el FGE necesita un Consejo que le aconseje mejor.    La reforma del CGPJ ha causado un enorme malestar en la mayoría de la Carrera Judicial, y además, ha sido tremenda por el modo de producirse.   Por eso creo que el consejo que realmente necesitaba el FGE debería haberse plasmado en un comunicado como el que sigue:

1.  El Consejo Fiscal expresa su malestar y estupor por el hecho de que la reforma del CGPJ que había de despolitizar la Justicia según las promesas electorales del partido en el Gobierno, no ha hecho sino consagrar la influencia política en la administración de Justicia.   Eso es grave especialmente en un momento en el que el FGE ha denunciado la "gran injerencia política en la vida procesal", porque esa injerencia no puede sino aumentar en el futuro.
2.  Por ello, el Consejo Fiscal respalda absolutamente la decisión del FGE de no apoyar el nombramiento de fiscal alguno para formar parte de dicho órgano.
3. El Consejo Fiscal quiere manifestar su apoyo a los jueces y magistrados y a las asociaciones profesionales que se han opuesto a la citada reforma, a los que han negado a prestar avales a sus compañeros y a quienes decidieron no concurrir al escrutinio político.
4. A tal fin, el Consejo Fiscal ha acordado apoyar al FGE para que traslade al Ministerio de Justicia su oposición a la politización de la Justicia, al tiempo que le anuncie que ni en este tema ni en otros (singularmente en la cuestión de las sustituciones), la Fiscalía General va ser un colaborador acrítico de las políticas ministeriales que causen daño a la Fiscalía o a la independencia de la Justicia.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que hay aquí un problema de perspectiva. Nos guste o no - y es evidente que a los que frecuentan este blog no les gusta-, el modelo de Consejo vigente parte de que una cosa es el poder judicial -compuesto por jueces y magistrados que ejercen la jurisdicción- y otra su órgano de gobierno -que ejerce funciones de dirección política, no jurisdiccionales-. En ese modelo, el órgano de gobierno está legitimado en términos democráticos en la medida en que sus miembros son elegidos por el Parlamento, sede de la soberanía popular. Y, de facto, ha sido tradición que los juristas -no jueces- que, por imperativo constitucional, deben ser elegidos por el parlamento para el consejo expresen distintas sensibilidades dentro de las profesiones jurídicas, una de las cuales, bastante relevante, es la de un fiscal. En ese sentido, el CGPJ es algo esencialmente distinto al Consejo Fiscal. El CGPJ, como órgano de gobierno, tiene facultades decisorias. De ahí que deba tener una legitimación democrática directa y que sea bueno que se contrasten perspectivas distintas de la administración de justicia. EL Consejo Fiscal es, en cambio, un órgano consultivo, que sirve de contrapeso corporativo al órgano de dirección política que en la Fiscalía, es el fiscal general del Estado (que es el que tiene poder decisorio y que, como ocurre con los vocales del CGPJ, ha de ser un jurista, y no necesariamente un fiscal).
Ahora bien, se puede estar en desacuerdo con ese modelo y proponer otro en el que los órganos de decisión tengan una legitimación de tipo puramente corporativo -no derivada del Parlamento o el Gobierno y solo de las preferencias de los propios jueces-. No por ello dejan, a mi juicio, de tener su razón quienes defienden un modelo de base democrática y denuncian que, siendo cierto que este modelo se pervierte por la falta de cultura institucional de quienes deben ejecutarlo, un modelo puramente corporativo sería mucho peor.
Porque, para muestra vale un botón, si lo que más indigna a los usuarios habituales de este blog, es el comportamiento de los vocales del Consejo Fiscal ¿por qué piensan que ese modelo corporativo de vocales elegidos por sufragio de los propios fiscales funcionaría mejor para el CGPJ?

Salvador Viada dijo...

La legitimación democrática no es un argumento. La elección de parte de los vocales del CGPJ por los jueces de los vocales está tan legitimada democraticamente -la Constitución es su base democratica- como la opción vigente. Sobre esas mismas bases se sostiene la base democrática de nuestra monarquía que nadie vota desde que se aprobó la Constitución. Pero es que la elección de todos los vocales por los partidos ha demostrado ser nefasta. No solo porque el reparto de cuotas vigente es inconstitucional, sino porque se utiliza para colocar a jueces y magistrados afines en puestos claves. Esto lo sabes, anónimo, y por lo tanto no tengo que argumentarlo más. Sin saber quien eres es difícil argumentar de modo más específico, porque no se si siquiera si no has sido vocal o si lo eres ahora. Pero lo cierto es que el sistema está organizado para crear una dependencia -ilegal- de los vocales respecto de los políticos. A pocos vocales el llegar al Consejo no les supone un ascenso, un hito relevante en su CV. Pocos prestigian al Consejo con su presencia, ya que los partidos prefieren perfiles menores. El resultado es la Justicia que tenemos. Si las cosas fueran más o menos bien (no para unos pocos, sino para todos) en Justicia, podrías defender el sistema con razones empíricas. Pero no puedes. Porque el sistema es una porquería, y la argumentación sobre la legitimación democrática ha aguantado 30 años, pero no da mas de si.

El Consejo Fiscal tiene otros problemas, pero derivados de la estructura de la Fiscalía. Aquí la dependencia es absoluta del FGE, y los partidos políticos saben eso. La elección del FGE les garantiza el control de la Fiscalía. Les viene bien que asociaciones de fiscales se presten a ayudarles, sobre la base de la afinidad política. Porque esas asociaciones crecen a la sombra de los partidos. En eso estamos ahora, anónimo. A desmontar ese tinglado político que hay organizado aquí. Veremos si podemos conseguirlo o no. Es dificil porque el sistema electoral está diseñado para perpetuar esta estructura, porque los partidos políticos riegan con financiación y diversos beneficios a las asociaciones que les prestan apoyo, y porque hoy la inmensa mayoría de la jerarquía pertenece a esas asociaciones. Es decir, hay que desmontarlo prácticamente todo. El problema es diferente al del CGPJ, pero los efectos, ya que lo dices, se parecen mucho. Un saludo, anónimo

Anónimo dijo...

¿Que el CGPJ ejerce funciones de dirección política? ¿Y eso a usted Anónimo le parece bien? Porque yo considero que si un Consejo General del Poder Judidical ejerce funciones de dirección política, entonces mal vamos. Las funciones del CGPJ, como bien sabe, incluyen los nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario. El CGPJ puede separar a un juez, ¿como función de dirección política Anónimo? Puede nombrar a los magistrados de la Sala 2a que juzgan a aforados, a los del TSJS, lo mismo, o a los magistrados de la Sala Tercera competentes de los recursos de la Administración, o de los magistrados adscritos al CNI. Es el órgano encargado de velar por la independencia judicial frente a otros poderes del estado, de denunciar las carencias materiales y personales, resolver compatibilidades, permisos, licencias, traslados, expedientes disciplinarios, multas ... En fin, son tantas las "funciones de dirección política" que pueden influir sútilmente en un juez, en su independencia y potestad jurisdiccional, que no acabaríamos.

Por cierto Anónimo, lo que usted arguye como legitimación democrática en contraposición a corporativismo, sólo se trata de una defensa del estatus quo por intereses políticos, como bien ha olfateado Salvador. Ese argumento es propio de aquellos que quieren controlar el poder judicial en su beneficio, o de los incultos en Teoría del Derecho y Derecho Constitucional que desconocen que la legitimidad democrática de los jueces no sólo es por la vinculación constitucional que bien dice Salvador, es que se deriva de la vinculación exclusiva a las leyes aprobadas por las Cortes Generales que deben aplicar.

La distinción entre CGPJ y CF la dejaré a los fiscales, pero que yo sepa entre sus funciones se hayan los nombramientos, ascensos, o expedientes disciplinarios y la retirada de la carrera, como un reciente caso que todos conocemos. Así que su capacidad de influencia en los fiscales de carrera si bien no es igual, la veo muy parecida a la que el CGPJ tiene en los juees.

Pd. http://www.elconfidencial.com/espana/2013-11-27/los-jueces-elaboran-un-manifiesto-muy-duro-en-protesta-por-el-reparto-politico-del-cgpj_59525/

Anónimo dijo...

El comunicado del Consejo Fiscal es el instrumento que se va a utilizar para justificar el nombramiento de Carlos Lesmes como Presidente, Fiscal en excedencia. Parece mentira que los consejeros no se hayan dado cuenta o si. El tiempo dirá.

Anónimo dijo...

¿Tenemos equivalente en la AF o la UPF a FV? No.
¿Estará la APIF y el electorado a la altura de las circunstancias? Por favor, por favor, por favor...

Ciudadano X dijo...

Tanto que rajan y al final el único que ha tenido huevos de oponerse a la amnistía encubierta a través de la destrucción de la PAROT ha sido un Abogado del Estado, el de Valencia, que ha desenmascarado lo que los juristas pro régimen y este foro ocultan, que la sentencia de Estrasburgo sólo era aplicable a la z.... que recurrió y que no era extrapolable a todo quisqui, porque si así lo hubiera querido así lo hubiera fallado ese Tribunal