viernes, 29 de noviembre de 2013

COSAS QUE PASAN

He seguido en la distancia y sin conocer los detalles más que por la prensa, la cuestión de la provisionalidad de Pablo Ruz al frente del Juzgado Central de Instrucción número Cinco.   El titular es un magistrado de gran experiencia, que estos días concluye su mandato como vocal en el CGPJ a propuesta del PSOE, Miguel Carmona, al que conocí hace muchos años cuando trabajaba en Sevilla.   Cuando finalice, habría de incorporarse a  su plaza, hoy ocupada provisionalmente por el juez Pablo Ruz.   Sin embargo, desde hace tiempo se viene especulando con varias posibilidades alternativas a la incorporación de Miguel al Juzgado.   Así, hace unos meses se barajaba su elección como magistrado de apelaciones en el TPI para la Antigua Yugoslavia.   Pero lo cierto es que al final ha sido el Ministerio el que ha ofrecido la plaza de magistrado de enlace en Gran Bretaña a Miguel Carmona, la plaza más golosa de las que hay que cubrir en la cooperación internacional.  Por supuesto que en él concurren todos los méritos necesarios, si bien se trata de una plaza que se cubre ahora por primera vez.   No deja de llamar la atención que finalmente haya sido una designación directa del Ministerio de Justicia la que le ofrezca una irresistible opción profesional al Juez que iba a encargarse de los casos de corrupción que hoy ocupan a Pablo Ruz.   Luego que no me digan que la Justicia no tiene influencias políticas.   La historia seguirá, porque la plaza hay que cubrirla con un Magistrado titular...

4 comentarios:

Salvador Viada dijo...

Anónimo, ese comentario que has hecho lo publico si lo firmas, si lo haces con tu nombre. Un saludo

Anónimo dijo...

Yo no se si hacen falta magistrados de enlace (desde en Londres en más que discutible) pero recuerdo que Italia a raiz de la crisis económica decidió suprimir la figura. Ya tenemos eurojust, la REJUE e IBERED. Es necesario más gasto? Sinceramente creo que nuestros magistrados de enlace en Italia, Francia y Marruecos sirven para bastante poco a los intereses de los compañeros. Parecen más bien carguitos ad hoc para los amiguetes. A todo esto añadimos que la elección de Carmona, una persona que le quedan meses para jubilarse y cuya experiencia en internacional operativa es nula, es bastante discutible. Su única experiencia ha sido la de ser el vocal de internacional del CGPJ más lamentable de su triste historia. Se parece mucho a lo de llevar a J.P. González a Paris o a F. de Jorge a Marruecos: aprovechar los contactos que te proporciona estar en el CGPJ para colocarse. Feo, muy feo.

Anónimo dijo...

Un hombre con un cargo, si se me permite el ejemplo gráfico, es como un mono subido a lo alto de un árbol, se coge a una liana y tiene que ir de una a otra porque no sabe cómo bajar.

Anónimo dijo...

Se esta jugando con el derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley. A ver si nos van a dar desde Estrasburgo otro capòn...