martes, 19 de noviembre de 2013

LA POLICÍA JUDICIAL

Si queremos erradicar la corrupción al menos deberíamos ser conscientes de donde puede haber problemas.  Todos los funcionarios públicos debemos servir los intereses generales, con profesionalidad e imparcialidad (art. 1 de la Ley 7/2007, del Estatuto Básico del funcionario público).   La Policía Judicial, en sus aspectos funcionales depende de jueces y fiscales en la investigación de los delitos (art. 126 de la Constitución).  Pero los mandos orgánicos de esos policías están elegidos de manera discrecional en el Ministerio del Interior.  Los cambios de mandos policiales son noticia cada vez que cambia el Gobierno, porque se producen cambios masivos en los que se habla de razones ideológicas.  Cuando leo u oigo que un policía sufre presiones en su trabajo en investigaciones sobre corrupción (sin que yo tenga medio alguno para comprobarlo), me pregunto si eso -que tiene toda la pinta de que potencialmente puede ocurrir-, tiene algún tipo de arreglo o tenemos que resignarnos a una patología en los ojos y oídos del Juez y del Fiscal, que son los policías respecto de los hechos investigados.  Lo digo porque se del trabajo fantástico que puede hacer la Policía al actuar únicamente en el propósito de averiguar la verdad.   En la Fiscalía Anticorrupción lo comprobé con la Unidad allí asignada y me precio de mantener el contacto con algunos funcionarios cuya competencia y sacrificio profesional nunca olvidaré.   Naturalmente, el Juez de Instrucción podría ordenar directamente al funcionario que le reportara solo a él, pasando de sus jefes: pero para ello debería previamente conocer de éste lo que está ocurriendo.   Y es evidente que un funcionario no puede vivir  permanentemente enfrentado a sus jefes por razones profesionales, cuando estos no están de acuerdo con lo que hace.  Yo sentiría mucho si esto que digo, realmente ocurre;  y si ocurre, me pregunto si se puede hacer algo para que no ocurra sin que el funcionario se juegue su carrera en ponerlo de manifiesto.   Hay que trabajar mucho en muchos aspectos, como vemos: no solo la Justicia está politizada.  Es más, si ocurren en nuestro ámbito las cosas que ocurren (cuando es una bandera de nuestro trabajo la imparcialidad), no puedo imaginar que puede ocurrir en otros ámbitos que están orgánicamente más "gubernamentalizados".   En estos temas hay que intentar poner la venda antes que la herida, aunque me dicen -y leo- que hay heridas que sangran desde hace tiempo.

9 comentarios:

Juan Antonio Frago Amada dijo...

Absolutamente de acuerdo con tu post Salvador, muy en particular con la siguiente frase:
"Y es evidente que un funcionario no puede vivir permanentemente enfrentado a sus jefes por razones profesionales, cuando estos no están de acuerdo con lo que hace".
El problema es el de siempre ¿tenemos o queremos funcionarios libres o siervos del electo por los políticos? Cada día, en todas las administraciones relacionadas de alguna manera con Justicia, se ve más de lo segundo. Con motivo de los post de mi blog sobre mobbing, no te puedes ni hacer idea de cuánta gente me escribe al correo sobre el respecto y te hablo de Policías Nacionales y Autonómicos, Guardias Civiles y funcionarios de toda índole de juzgados, incluyendo otros fiscales (por motivos obvios no voy a decir más por aquí). Se habla y mucho de acoso laboral e incluso, y eso me sorprende, la verdad, de acoso sexual.

Con tu permiso, dejo el enlace sobre la PJ en el Anteproyecto de Código Procesal Penal que escribí para mi blog y que viene a hablar de lo de siempre: queremos crear un edificio (la instrucción por el fiscal), y tenemos los cimientos sin hacer (una norma de Policía Judicial adaptada al s XXI).

http://enocasionesveoreos.blogspot.com.es/2013/09/policia-judicial-su-futuro-profesional.html

Operador Juridico dijo...

Día a día lo que veo es a la policía tirando por su lado, hasta que le pasa la pelota al juez, que hasta entonces nada ha querido saber de la causa ("ustedes sabrán si lo ponen en libertad o me lo traen"), que la sobetea un rato y da un poco de forma, para pasársela al Fiscal, del que la policía ha pasado y del que el Juez solo espera que remate la faena y no le venga conque faltan diligencias. Eso cuando no hay tema de interés político o algún amigote de los mandos por medio, en cuyo caso todos miran hacia el árbitro jefe o político, cuando no, estos, directamente, configuran la alineación de policías, jueces y fiscales y los manda al campo con misión asignada... "me empatan el partido que tengo que quedar bien con los colegas, y cuidadito con decidir por vuestra cuenta que queréis ganar". Y el ciudadano a la luna de Valencia, pagando por partidos amañados o en el que la peña juega cada vez más desmotivada

jurista dijo...

Sr. Viada : va tocando punto por punto todos los que afectan a la Justicia y que hacen que esta sea cada vez menos independiente. Le felicito.
Este de la Policía Judicial es también muy importante. Ya alguien dijo : "los jueces y la Justicia, en general, serán más independiente cuanto más independientes sean los policías de sus mandos".
Creo que hay algún precepto que faculta a los jueces mantener a los policías en su investigación, pese a sus jefes; pero estos ya se cuidan de "hacerles la vida algo difícil" o menos cómoda. Se les quita de recibir pluses y otras cosas .. al final hasta le piden al juez que les quite de la investigación. Es muy triste. Y no sólo les pasa a los policías y guardias civiles, también a los inspectores de Hacienda y funcionarios de otros Cuerpos... Y todo esto debe salir y saberse.
Es muy grave todo lo que está ocurriendo. Muchos no nos imaginábamos lo que ha estado y está pasando, y muchos más ni se lo imaginan.
Gracias por ofrecer esta ventana.

Juan Antonio Frago Amada dijo...

Usted se refiere al art. 550. 2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Y tranquilo, yo le creo.

Anónimo dijo...

http://vozpopuli.com/actualidad/34854-desbandada-en-la-udef-el-policia-que-encarcelo-a-diaz-ferran-deja-la-lucha-contra-la-corrupcion

jurista dijo...

Efectivamente, Sr. Frago, es el artículo 550 de la LOPJ. Gracias.

Aquí, los inspectores de Hacienda piden que que las plazas sean por concurso, menos libre designación (esto de los puesto de libre desgnación es uno de los males)http://www.meneame.net/go.php?id=2061861

Dark Fiscal dijo...

La filiación y afinidad impregna toda promoción en la función pública. No hace falta salir de nuestros despachos oficiales a buscar la corrupción, esta entré nosotros, y, me temo, a la vista de un nuevo gobierno mas que incumple sus promesas de regeneración del sistema con las que se les llenaba la boca en la oposición, ha venido para quedarse. Y los funcionarios públicos que alzamos la voz contra ello somos tachados de "raritos" por nuestros propios compañeros, hasta quemarnos o hacer que terminemos por mandar todo a hacer gaitas... llegar, fichar, currar, cobrar, y a casa con la familia, que al ciudadano español de esta época, al final, se le va la fuerza por la boca y todo lo soporta, siempre que el "robo" venga de parte de los "suyos"

J. Cruz dijo...

POLICÍA JUDICIAL “STRICTO SENSU”
Le felicito, D. Salvador, por su magnífico artículo de 19 de noviembre del año en curso, sobre “Policía Judicial”. Me parece muy interesante (e inquietante).
Me precio de haber trabajado con Ud. varios años y, en este sentido, puedo afirmar rotundamente, aquí y ahora, que disponíamos del máximo grado de libertad a la hora de efectuar las investigaciones para la Fiscalía Anticorrupción. Jamás tuvimos injerencias de nadie al investigar a “unos y otros”: Era “el Fiscal” y “el Policía”, nadie más, cada uno dentro de sus correspondientes ámbitos competenciales, es decir, una lucha sin descanso en una acción común, codo con codo, contra la criminalidad organizada, con total objetividad e imparcialidad y sin más limitaciones que la Ley. Ni siquiera nuestros respectivos jefes, como directores y organizadores de las investigaciones, se inmiscuían en los asuntos para “presuntamente” desviar el curso de las actuaciones en un sentido u otro (cosa totalmente impensable); tampoco hubieran permitido que nadie lo hiciera. Es más, siempre nos sentíamos respaldados por ellos en el curso de nuestras indagaciones.
Colijo de su artículo, que las circunstancias (muy graves, sin duda alguna) pueden estar cambiando. La posición de nuestro país en la última publicación del índice de percepción de la corrupción, de Transparencia Internacional, puede ser el reflejo de cuanto Ud. dice. Y, quizás, sea el momento de comenzar a adoptar cautelas y/o soluciones legales. El trabajo del policía únicamente puede estar supeditado al imperio de la Ley, como no podía ser de otra manera y nunca, en absoluto, a los “dictados” del Jefe “Político” de turno.
Por tanto, en mi modesta opinión, y no ya al menor indicio sino ante la mera sospecha de que puedan estar ocurriendo estas “interferencias”, acaso haya llegado el momento de que, en ese “...intentar poner la venda antes que la herida...”, por quien tenga potestad para ello se inste/promueva del legislador las actuaciones necesarias para evitar estas presuntas “distorsiones” en nuestro estado de derecho (si los mecanismos jurídicos actuales devienen ineficaces).
Una de las posibles soluciones (ni única, ni desdeñable), podría pasar por la creación de una Policía Judicial “stricto sensu”, es decir, dependiente funcional y orgánicamente de Fiscales/Jueces o Tribunales (Adelanto: Algunos pondrán el grito en el cielo, otros pensarán que es una utopía...).
J. Cruz.

Mar de Vick dijo...

Sr. Frago Amada. No sabe la razón que tiene. En la fecha que Vd. redactó su comentario a las 8 h. de ese día Policías Municipales dirigidos por un funcionario de la Gerencia de Urbanismo de Madrid ASALTARON EL CONSULADO DE GUINEA BISSAU "protegiendo" a la maquinaria de la constructora contratada por el Ayuntamiento que arrasó la parte del aparcamiento. Eran más de 30 agentes y todos lo hicieron engañados por sus superiores políticos. Les convencieron de que iban a un desalojo y derribaron hasta el jardín de la vivienda unifamiliar lindera. Llevan razón. Los políticos y sus hombres de paja en el funcionariado son un gran peligro para la investigación en la lucha contra la corrupción porque esta son ellos mismos y por eso ¿quien le pone el cascabel al gato?.