martes, 17 de diciembre de 2013

PRÓRROGAS EN JEFATURAS

Sale en la prensa (noticia de agencia) que el actual Fiscal Jefe Anticorrupción será renovado hoy por el Consejo Fiscal.   Compite, según la misma noticia de prensa, con otros dos fiscales, uno Fiscal Jefe de TSJ y otro fiscal del Tribunal Supremo.   A mi modo de ver, en este asunto de las renovaciones de las Fiscalías (y no ésta de manera especial, sino en todas), lo primero que hay que decidir es si pasados 10 años de ejercicio en el cargo, se han cumplido las expectativas; si la Fiscalía funciona a satisfacción; si la sociedad puede sentirse satisfecha del rendimiento de un fiscal concreto al frente de una Fiscalía importante.  Esa es la idea de las renovaciones.   Antes de entrar a analizar perfiles de candidatos, a mi modo de ver, es preciso hacer ese análisis.   Y en función del resultado, discutir si el fiscal que pide la renovación ha agotado o no su ciclo.   Después de 10 años, los Fiscales Jefes son responsables del resultado de la acción de su Fiscalía.  Lo contrario convierte las Jefaturas en vitalicias salvo que -por razones no sometidas a análisis- se decida cambiarlos, lo que supone incrementar la inseguridad en el ejercicio del cargo de los fiscales al frente de puestos de relevancia.  No se si en el Consejo Fiscal han analizado la situación de la corrupción en España, el índice de la percepción de la corrupción y la reacción de la Fiscalía ante ella.   Y si han valorado que la reacción de la Fiscalía es satisfactoria.   Pero su decisión debería tomar en cuenta, sin ninguna duda, esos elementos.   Y resulta curioso, por otra parte, que la prensa se entere de todo esto antes que los afectados, o por lo menos que algunos de ellos.

En aras de la transparencia, los vocales del Consejo deberían dar cuenta de sus decisiones y motivaciones, y de todos los aspectos relevantes para inclinarse por un candidato u otro.   Han incumplido esa obligación durante cuatro años, para perjuicio de la Carrera y de la Justicia y contraviniendo sus promesas de transparencia en su campaña para ocupar el cargo.   En mi opinión, va llegando la hora de cambiar algunas cosas.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

De oca a oca y pongo a mi amigo porque me toca.

Anónimo dijo...


Bueno todavía a alguien en esta Carrera que quieren ser fiscal jefe después de una primera y segunda renovación .
Diez años de fiscal jefe. Una eternidad porque actualmente para los que se llaman fiscales de a pié todo lo que haga un fiscal jefe en una fiscalía califiquemos , como no especial, es mejorable y objeto de critica con lo que acaban con la paciencia del respectivo fiscal compañero que ejerce la jefatura.
Más cómodo ser fiscal con un buen reparto de trabajo si tengo cierta antigüedad escalafonal o en la propia fiscalía y de lo que me manden ya veremos si estoy de acuerdo y menos visados y que no hace falta de que se entere el Fiscal jefe de lo que hago salvo excepciones. Es decir ya me preocuparé en asunto delicado que me lo vise , vamos autonomía total menos en lo que yo decida.

Respecto a lo de dar cuenta el Consejo Fiscal de sus decisiones y motivaciones ¿ las dan cuando se eligen fiscales jefes o del T. Supremo? .

Salvador Viada dijo...

No las dan nunca. Ese es el problema anónimo, que aquí no se dan explicaciones de porqué se toman decisiones que nos afectan. Han demostrado que pueden incluso echar a un fiscal infringiendo la ley y sin explicar nada. A eso han llegado.

Si uno está más cómodo en su Fiscalía sacando papeles, pues esa es su decisión que no tiene nada que ver con la falta de garantías y de justo tratamiento para quien no quiere estar tan cómodo.

Esto es una pena, que sin embargo consentimos los fiscales en aras de no se que extraño fatalismo. Lo podemos cambiar, y si eso ocurre nos parecerá esta época como algo increíble.

maria Jesús moya dijo...

Con el actual sistema todos los cargos, salvo los de los fiscales de a pie, se designan por criterios de confianza política, a propuesta del Fiscal General , oído el Consejo Fiscal. El borrador de futuro Estatuto no supone tampoco un cambio

De qué nos extranamos? Salvo que deseemos reforzar carácter técnico de la fiscalia y se establezca un procedimiento de selección con fundamento en mérito y capacidad.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 18: 13 ¿ qué es un "fiscal compañero que ejerce la jefatura.." ? ¿se contrapone al Fiscal compañero que ejerce de qué?.
quizá me equivoque pero tienes pinta de ser un compañero llegado a fiscal jefe con buen concepto de ti mismo y me alegro por tus subordinados : ; pero en mi humilde y práctica opinión , son la mayoría de los Fiscales jefes son los que acaban con la paciencia de los fiscales de a pie , mas aún aquellos jefes profesionalizados que solo saben mandar y brujulear a ver que les toca en la siguiente renovación. No les importa el visado como unidad de actuación sino como controladores de las causas relevantes que les puede hacer daño político . En fin que el fiscal compañero que ejerce la jefatura es una especie en via de extinción, felicidades .

VYSHINSI 2009 dijo...

Que a una Fiscalia con tantas posibilidades de promoción profesional, de innovación, de modernización de la Carrera Fiscal, tan golosa para hacer algo importante... sólo concursen tres fiscales, y del perfil de los que concursan, dice mucho del pasotismo, desidia, y falta de valor que caracteriza a esta rama de la administración judicial, cada vez más innecesaria. ¿Qué pasa que sólo pedís un cargo si os aseguran que os lo dan o es que concursar contra el elegido por el FGE es pecado?

Anónimo dijo...

Lo del fiscal-compañero es la misma soplaflautez que lo del padre-amigo, un modo de escaquearse de la responsabilidad de mandar, de ir de guay, de colega, de invita caña... hasta qué llega el momento de la orden incómoda que se obedece porque "para eso soy tu padre" o "por mis coj.... que soy el Jefe"

Salvador Viada dijo...

V.2009, tienes toda la razón en que esa Fiscalía es golosa para hacer cosas importantes. A mi, personalmente, es la que más me gusta de todas las que hay en España, y más en estos tiempos. Pero te equivocas en atribuir la falta de candidatos al pasotismo, a la desidia o a la falta de valor de los fiscales. La razón está en que el pescado está vendido desde antes incluso de que salga la plaza. Los fiscales ya no pierden el tiempo en interesarse por plazas en las que el mismo concurso es un paripé. En este caso concreto, sin embargo, te equivocas en el perfil de los aspirantes. Al menos en uno de ellos se daban todas las condiciones para gestionar un cambio en el ritmo de la Fiscalía, para conseguir que se pareciera a aquella que Carlos J. Villarejo puso en marcha hace unos lustros. Pero esas condiciones son las que le inhabilitan ante la jerarquía, no se quieren fiscales de esas características.

Cuando cambiemos la arbitrariedad y la opacidad en los nombramientos, aparecerán muchos aspirantes "reales". Hoy el único aspirante real es el que el FGE impone al Consejo Fiscal, que acude normalmente en ayuda del Jefe.

José Caballero dijo...

Si el criterio, como dice Salva - y yo estoy plenamente conforme-, debiera ser el de eficiencia valorada de modo desapasionado, no tengo yo muy claro si la sociedad a la que representamos renovaría un mandato como esté otros cinco años más. Verbi gratia: infanta, preferentes, eternizado gurtel, eternizado barcenas, eternizados ERES, eternizados AFINSAS.....etc, etc

Anónimo dijo...

Anda que la de Villarejo fue eficaz de narices. Así se escribe la historia