sábado, 6 de diciembre de 2008

ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN

Se cumplen hoy 30 años de la fecha en que se aprobó la Constitución. Para quienes ya éramos mayores de edad en aquellos días, el 6 de diciembre es una fecha de cambi y de esperanza: ese día empezó formalmente la democracia aunque ya hubieramos votado antes en unas elecciones democráticas. Ese día, cuando votamos la Constitución, parecía que se borraban los fantasmas del pasado (aquel terrible 1977, por ejemplo, en el que muchos temíamos una involución). Van pasando los años y la Constitución se mantiene practicamente igual que cuando la aprobamos en su día. Y es que tras aquel día 6 de diciembre se empezaron a perder algunas cosas fundamentales. Se perdió el consenso político, se perdieron las formas elegantes, y con ellas se perdieron no pocas ilusiones. Desde mi punto de vista, nuestra Constitución en el ámbito de la Justicia es mejorable: aclarar el ámbito de la acción popular, determinar inequívocamente el sistema de elección de los vocales del Consejo, independizar al Fiscal del Gobierno... muchas cosas que mejorarían, a mi modesto modo de ver el texto vigente. Pero claro, con una clase política que trata al adversario, por ejemplo, como de "bellacos" o como de "tontos de los cojones" -ante el respaldo entusiasta de los afines- pues está claro que poco acuerdo va a conseguirse para mejorar nuestra norma suprema. Así que la Constitución se convierte más que en un punto de encuentro (que puede ser mejorado), en un límite que no pueden los políticos sobrepasar en su enfrentamiento. Aunque ese despropósito tiene una ventaja colateral para los fiscales: si en algo están de acuerdo PP y PSOE es que el Ministerio Fiscal es para el que gana las elecciones. La Constitución, con su deliberada ambiguedad, es todavía una esperanza para quienes creemos en la imparcialidad de la Fiscalía. Así que para los fiscales, lo mejor es que no la toquen.

5 comentarios:

Silvia dijo...

Es lógico que el consenso politico de que el Ministerio Fiscal pertenezca al partido político que gana las elecciones , sobre todo cuando para ello cuentan con la complicidad del mismo Ministerio Fiscal.
Creo que debemos de empezar a barrer nuestra propia casa: lo grave es que ese consenso politico es ya plenamente aceptado de buen grado por la inmensa mayoría de la carrera fiscal. ¿Mucho politico frustrado?. Aquellos que aspiran a la ostentación de determinados cargos o a mejorar los presentes ... se arriman a uno y otro partido político, brujulenado en cualquier dirección , con independencia incluso de sus propias ideas , si es que las tienen , en un afán de lograr los amiguismos y apoyos necesarios para acceder a sus ansiados "puestos de poder" desde donde machacan a todo el que les pueda hacer sombra en su propia proyección profesional,aprovechándose hasta los límites de lo moralmente admisible del cargo que ostentan para acceder al puesto a que aspiran.Esa ambición desmedida no parece tener límites , llegando a soprendernos algunos nombramientos de gente de muy dudosa valía profesional y personal para cargos de mayor o menor relevancia en una verdadera imprudencia de quienes apoyan dichos nombramientos a sabiendas de la falta de cualidades de los beneficiarios.
Esta actuación imprudente y divertida para algunos que reparten alegremente cromos de tanto en tanto, ha conseguido desprestigiar totalmente la institución Constitucional . Finalmente gente de dudosa valia profesional y personal ostentan la representación de la Fiscalía afectando a la dignidad de la propia institución. Felicidades a todos .
Vamos , que si la Carrera Fiscal no se sometiera a estas prácticas los partidos políticos deberían buscar otra forma de consenso repecto al control del Ministerio Fiscal .

Salvador Viada dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Salvador Viada dijo...

Pues claro. Pero es que los partidos políticos han vencido. Lo han hecho aprovechando la ambición (y la cobardía) de algunos fiscales. Pero eso es llorar sobre la leche derramada. Ahora es tiempo de reconstruir las ideas, decidir donde estamos cada uno de nosotros y donde queremos ir. Quizá sea incluso demasiado pronto, pero en mi caso si no actúo ya es que me jubilo en la situación actual. Pero lo cierto es que hay que recuperar la iniciativa. Los obstáculos son enormes, porque una lucha por la imparcialidad del fiscal tiene como adversarios no solo a los partidos políticos, sino a la estructura de poder de la Fiscalía (al servicio de esos partidos). ¿Que hacer, pues? ¿aguantarse en la situación actual, tratar de confundirse con el paisaje, sonreir mansamente ante los lobos? ¿O seguir diciendo que no, que esta situación es un desastre y que ellos son los responsabiles de que la justicia española no funcione y de que el poder político carezca de control alguno imparcial -al menos en la jurisdicción penal- que pueda venir de los Tribunales? Pues yo creo que hay que seguir diciendo que no; que hay que plantar cara asociativa; que hay que luchar por ganar en las elecciones al Consejo Fiscal, y que hay que poner a la Carrera frente al espejo de lo que somos todos juntos ahora mismo.

LUPO dijo...

Triste país este en el se nos obliga a aspirar, ya, tan solo, al "virgencita virgencita que me quede como estoy" y que centra su organigrama como Estado en una norma fundamental mas que amortizada y a la que se la festeja porque para muchos sigue siendo un chollo, fuente de prebendas (esto es, ver diccionario, "trabajo o empleo con buen sueldo y con poco que hacer", o "beneficio, favor, o ventaja concedidos de forma arbitraria y no por mértios propios o por el esfuerzo realizado". ¿os suena esto de algo en nuestra Carrera?)

Silvia dijo...

Pues sí me suena bastante eso de las prebendas. ¿Te referirás a cuando el personal aspira a ir tres , cuatro horas a trabajar , si va , claro? , ¿y no más de cuatro dias a la semana ?; ¿cobrar la coordinación y si cuela hasta la productividad ?; ¿pillar todos los puentes y juntarlos con un permisillo saltándose un día más que total? ; ¿alargar las vacaciones hasta octubre? ;¿escaquear un par de asuntos de vez en cuando con el benepácito de..? y sobre todo ¿pasar desapecibido "al poder" que nos conferirá esos y más caprichos a cambio de nuestra mansa sonrisa....?. Ese es el plan contra el que hay que luchar , que es el que se oferta a los buenos chicos.
Por otra parte, sí, podemos decir que no haciendo gala de la independencia e imparcialidad del Ministerio Fiscal, conceptos jurídicos incomprendidos por gran parte de nuestros semejantes que únicamente saben del de jerarquía. De esa manera seremos condenados al ostracismo e "invitados" a adoptar forma camaleónica bajo presiones más bien directas.
En fin ardua y peligrosa tarea, lástima no estar tan cerca de la jubilación como Salva.