sábado, 20 de diciembre de 2008

MÁS, MUCHO MÁS

El penoso estado de muchos aspectos de la Justicia es parejo al lamentable estado de conformidad con la situación por parte de muchos jueces y fiscales. Hay que hacer mucho más. Porque es claro que no basta con sacar cada uno sus papeles, con asistir a sus juicios y con acudir a sus juntas. Hace falta actuar inspirados por un deseo de cambio, de mejora de la Justicia. El espectáculo de la mitad de nuestras carreras aceptando pacientemente cualquier cosa que pase, en la espera de que cuando vengan los suyos puedan sacar otra vez la cabeza, a mi me produce mucha pena. Porque yo, y muchos otros tampoco, no tenemos ninguno que sea de los "míos". O mejor dicho, "todos" son los míos siempre que respeten mi imparcialidad. Cuando veo a Decanos de Jueces aquí y allá avisando de males por venir y con medidas de presión con las que no estoy de acuerdo, sin embargo simpatizo con ellos. Porque quieren cambiar y mejorar las cosas, aunque -en mi opinión- no acierten con el mensaje. Pero en la Carrera Fiscal nadie parece querer cambiar nada, salvo al Gobierno de turno. Entre nosotros está asentado así el peor de los males para la Justicia: el sectarismo.

Por eso creo que debemos luchar más, mucho más.

1 comentario:

Silvia dijo...

Hay quien dice que el funcionario público pasa por tres etapas: Sancho el Bravo ( se cree que domina el mundo de la Administración y sabe como corregir los errores), Sancho el Fuerte ( aprende a sobrevivir entre políticos y ciudadanos quejosos, y entre sus propios compañeros) y Sancho Panza ( atesora sabiduría pero se toma la vida con tranquilidad y paciencia).

Creo que en la Carrera abundan los dos últimos tipos , estirpe de sobrevivientes y acomodada.
Los Sancho Bravos están ocupados en luchar por si mismos , miran a los otros pensando que no serán como ellos , cuando se dan cuenta de que la lucha esa lucha individual es sobrehumana ya se han quemado y seguramante, sin quererlo han pasado de etapa.

Hay que luchar por que haya una lucha conjunta en beneficio de todos y sobre todo de la Administración de Justicia. Creo que hemos de partir de movilizar a los Sancho Panza cuya sabiduría y experiencia es esencial para cualquier cambio , y agrupar a los Sancho Bravos por su impetu, fortaleza y ganas de cambiar las cosas; y desde luego , contando con los S. Fuertes que estén por la labor de abandonar el sectarismo de supervivencia politica a la que nos han acostumbrado.

Bueno, sólo es una estrategia susceptible de mejoras...