martes, 8 de diciembre de 2009

ESA MUJER VA A DEJARSE MORIR

He pensado bastante en el caso de esa mujer saharaui, Aminetu Haidar.   Creo que se trata de una persona víctima de un abuso de las autoridades de Marruecos, a las que -por razones que todos conocemos- les resulta indiferente la suerte de esa persona.   Si la señora Haidar tiene razón, como creo, al querer volver a su país sin que exista razón jurídica aceptable que se lo impida, la obligación española debería ser -desde la perspectiva del derecho humanitario- y una vez aceptada su presencia en España, el hacer todo lo posible para obligar a Marruecos a que la deje entrar.  Y mucho más despues de las amenazas del Ministro de Exteriores de ese país de romper la colaboración con nuestro país en las cuestiones de inmigración subsahariana.   Porque si esa mujer llega a morir, el baldón que va a caer sobre nuestro país va a ser parejo al que merece la administración de Marruecos y las relaciones entre ambos países van a ser mucho más delicadas.   Habría que hacer algo, y rápido.

8 comentarios:

Una jurista dijo...

No quiero dejar de hacer aquí un comentario sobre el oportuno post de Salva. Lo que importa en estos momentos, por encima de cualquier otra consideración es la vida de la Sra. Haidar, eso es claro. Por otro lado nuestras autoridades parecen no recordar el Derecho Internacional, los Derechos Humanos y lo que todos entendemos: el sentido común. Los hechos hablan por sí solos. ¿Cómo podemos olvidarnos del pueblo saharahui en donde muchos de sus habitantes aún tienen DNI español? ¿Ignoramos que la pretendida "anexión" del Sáhara Occidental a Marruecos no está reconocida por Naciones Unidas y en cambio, la República Árabe Saharaui Demcrática si lo está por 82 Estados?. ¿Olvidamos que la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para la Independencia del Sáhara Occidental)fue desplegada mediante un acuerdo entre el Gobierno de Marruecos y el Frente Polisario para supervisar el alto el fuego, así como para organizar y dirigir un referéndum en el que la gente del Sáhara Occidental tuviera la oportunidad de decidir el futuro estatus del Territorio (aunque ahora Marruecos presione para que la ONU reduzca su presencia)?. Porque en el fondo de esta cuestión está todo esto. Sí, la política exterior y las relaciones con nuestros vecinos son importantes, pero al menos igual de importante es la vida de esta persona. Y deberíamos de observar por qué camino van nuestras relaciones diplomáticas. Por lo que se ve, últimamente, en política exterior no acertamos. Saludos

filomeno2006 dijo...

"Con Marruecos hemos topado, amigo Sancho", que diría el Quijote......

Valentín Ruiz dijo...

Mira, Salva.
Si muere y Dios no lo quiera, será exclusiva responsabilidad suya. El circo mediático que ha montado, la deslegitima.
De baldón, nada de nada: se han aplicado elementales principios humanitarios, que lejos de agradecer, está aprovechando más de la cuenta, y ahora resulta que vamos a terminar ensalzando al Frente Polisario.

Valentín Ruiz dijo...

Mira, Salva.
Si muere y Dios no lo quiera, será exclusiva responsabilidad suya. El circo mediático que ha montado, la deslegitima.
De baldón, nada de nada: se han aplicado elementales principios humanitarios, que lejos de agradecer, está aprovechando más de la cuenta, y ahora resulta que vamos a terminar ensalzando al Frente Polisario.

Salvador Viada dijo...

Querido Valentín, yo no lo veo así. Cuando murió Franco (yo tenía 19 años), ocurrió aquello de la Marcha Verde y la vida de los saharahuis cambió de manera determinante. Desde entonces Marruecos ejerce un dominio muy firme sobre el territorio, y aunque se busca el arbitraje de Naciones Unidas se avanza muy poco. Ni referendum ni nada. Solo veo y oigo represión, desilusión, pobreza, y aspiraciones frustradas de un grupo de gente que quiere otra cosa. Esa mujer está ahí, al final de un camino muy difícil. Lucha por lo que cree, y ahora, encima, le han hecho una putada importante, absolutamente contraria al derecho nacional e internacional, al no dejarle entrar en su tierra. Amigo, no se. Si yo fuera saharaui (y nacemos donde nacemos por pura suerte), supongo que no me sobraría ningún apoyo.

maría jesús dijo...

Yo también estoy de acuerdo con Salvador
La cesión a Marruecos del Sáhara contravino el derecho internacional, dicen que se decidió por las potencias occidentales por cuestiones estratégicas de la guerra fría con Rusia de entonces. Lo legal hubiera sido permitir la autodeterminación del Sáhara una vez culminado nuestro protectorado ( colonización ) en la zona

Creo que esta señora es muy valiente y que está utilizando inteligentemente el " circo mediático " que ha montado. Ningún gobernante debe prohibirte entrar en tu casa y estar con los tuyos , se le condena a la apatridia y eso es pasarse las Convenciones de Derechos Humnos por " el forro". El ciudadano está haciendo cara al poder injusto y por eso tiene mis simpatías.
Querido Salva, tienes razón, no elegimos el lugar donde nacemos ni el futuro que nos espera

Valentín Ruiz dijo...

Ya.
Y recibiendo en la "pseudo-Jaima" a representantes del Frente Polisario.

Una jurista dijo...

La responsabilidad de cómo está usando esta cuestión, la Sra. Haidar es evidente que es de ella, pero en el fondo de todo, está la eviente cuestiónde la soberanía del Sáhara. Lo que no puede mirarse con indiferencia es que Francia y EE.UU. apoyen en esta cuestión a Marruecos debido a sus intereses geoestráticos y no respeten las decisiones de la ONU refrendadas por las partes (aunque esto no es nada nuevo). Es curioso como el Gobierno de Marruecos se comporta en política exterior. Resulta difícil de digerir que esté en solfa la soberanía española en Ceuta y Melilla, por ejemplo y ello se argumente con razones históricas falsamente desarrolladas y que crecen entre la población marroquí. Algunos -por no decir muchos- de ellos (que viven en España o incluso tienen la nacionalidad española) con los que he podido hablar y me han manifestado su opinión,creen decididamente que Ceuta y Melilla deberían de pertenecer a Marruecos. Y no digamos el Sáhara. Mediatización habrá, pero no hay que perder de vista la cuestión final: el legítimo derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.