martes, 2 de marzo de 2010

EL AUTO

Quiero destacar un artículo que publica hoy El País del que es autor Carlos Stepoy, un abogado con gran reputación en temas de derecho internacional penal.   Le conocí hace años con ocasión de un premio que le dieron a mi amigo, el fiscal del Tribunal Supremo y actualmente con un alto cargo en Naciones Unidas para la persecución de los crímenes de corrupción en Guatemala, Carlos Castresana.   Los argumentos de Stepoy son conocidos, pero no por ello dejan de merecer una reflexión.   El Auto del TS de 3 de febrero de 2010 es la referencia sobre la cual el autor escribe su artículo.    Debo recordar que en esa causa también el Fiscal pidió el archivo. 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mi, que coincido con los argumentos de este abogado, no obstante me parece un dislate y una discusión bizantina enredarnos en disquisiciones sobre el alcance del principio de legalidad en este tipo de crímenes . El quid de la cuestión es que Franco murió hace 35 años y ya no cabe hacer justicia por ello ( No nos atribuyamos medallas humanitarias cuando nadie persiguió estos crímenes en su moment)
También es mi opinión que este tema de la memoria histórica es la excusa pantalla que puede esconder otras motivaciones ocultas y mucho más siniestras
Me hace pensar que la acusación particulary los que en su día bramaron por el caso Gurtel anuncien en los medios de comunicación cómo se va a desarrollar el proceso
Tmbién me llama la atención que otros actores de este suceso estuvieran vinculados con el otro partido que se quedó muy afectado por el Gal y que puede verse salpicado por el caso Faisan ( según se dice por ahí)
¿Cuál será la verdadera razón y finalidad de todo esto?
De todos modos " qué entre ellos se apañen")

Una jurista dijo...

No más panegíricos, por favor. ¿Es que la justicia española no tiene otros problemas mucho más graves?. Siento recordar que ni el Sr. Garzón ni nadie, somos imprescindibles y la intolerable presión que están sufriendo los magistrados del Tribunal Supremo que han decidido admitir estas tres querellas, no me parece nada bien. Entiendo que los amigos le apoyen, pero dejemos a la justicia hacer su trabajo, por favor. Saludos

Salvador Viada dijo...

Para mi es importante que el Fiscal del Tribunal Supremo pida el archivo. Hombre, cada uno puede pensar lo que quiera, pero no hay duda de que si el acusador público no cree que haya delito, y no lo crea en una fase tan temprana de la investigación, pues eso es algo que debe pesar. Luego cada uno se forma su criterio. ¿Presiones? Puede ser que así se interpreten, Jurista. Pero el combatir con argumentos jurídicos las razones judiciales creo que es lícito. Y yo, insisto, salvo que oiga -lo que no ha sido el caso- que a alguien le han presionado para que actúe en un sentido u otro, creo que el Fiscal actúa con razones.

¿Te das cuenta, Jurista, que aquí no solo tenemos en juego la independencia judicial de los Magistrados del Supremo, sino también la de un Juez crujido a querellas? Porque ese factor también debería considerarse, ¿no?

Valentín Ruiz dijo...

No es nada nuevo lo que te digo, Salva.
A mí me la refanfinfla, el que cada vez que acusamos a un "personaje", nos lluevan los multitudinarios mensajes de "adhesiones inquebrantables" al imputado, acusado o procesado, o incluso tengamos que enfrentarnos a una larga lista de "testigos" que, del hecho en sí, no saben nada de nada, pero vienen a dar fé ante el Tribunal enjuiciador de lo buen chico que es el imputado, denunciado, procesado o acusado, y por ello, serlo injustamente.
Sinceramente, creo que el "personaje" de referencia ya tiene bastantes detractores y valedores como para que éste blog entre en el juego, separándose de su verdadero título. "Justicia imparcial" quiere decir ¡Dejémos a la Justicia trabajar en paz!... y punto.
Ya sólo falta que venga Carlos Castresana, a quien respeto y hasta admiro... como también de Carlos Jiménez Villarejo, del que al leer el escrito suyo, le recordaría, cuántas adhesiones inquebrantables hubo de soportar en favor de sus "clientes".

Una jurista dijo...

Creo que es precisamente la falta de imparcialidad (presuntamente) la que le ha llevado a eta situación. Sinceramente, Salva,lo que más me preocupa aquí es el tema de las observaciones telefónicas de los letrados de ya sabemos que procedimiento. Fue un asunto largamente discutido en este blog, en el que también puse de manifiesto mi postura contraria a las mismas, y que también fueron apoyadas por la Fiscalía. Para los nuevos/as: no soy letrada en ejercicio, por si hubiera sospechas de poca imparcialidad por mi parte. Mira, Salva, en ciertos ámbitos hay asuntos que se conocen y puede que las querellas no terminen con la carrera judicial del Sr. Garzón. Sinceramente, le deseo la justicia imparcial que -en mi opinión- él no siempre ha aplicado (presuntamente, me parece, etc. etc.-por si acaso-). Saludos

LUPO dijo...

Aunque, por lo general, en este tema estoy con "una jurista", creo que voy a espera a ver que opina Willy Toledo... o algun otro de esos "repartidores" de carnes de demócratas como los que venimos aludiendo, no sea que se nos tache de "fascistas" por apartarnos tanto así de lo políticamente correcto para tanto progreconservador que hay suelto al reclamar, como dice Valentín, "dejar que el Supremo trabaje en paz"

Salvador Viada dijo...

Estoy de acuerdo con Jurista en que el asunto más turbio de los que afectan al citado Juez parece ser el de las escuchas. Y por eso, sobre ese asunto no voy a decir más ni pio.

Por otro lado, creo que -con la prudencia necesaria- si se investiga algo contra alguien que creemos no delictivo, claramente no delictivo, lo que no está bien es callarse. Sobre todo en un contexto de justicia como el que tenemos en España y que denunciamos aquí día tras día. No es algo aplicable al citado juez: es algo que tiene que ver con el control democrático de la justicia, que es consecuencia de la publicidad de las actuaciones judiciales y que finalmente nos puede afectar a todos. Recuerdo -por ejemplo- haber sentido algo parecido cuando la Fiscalía se querelló hace unos años contra los tres jueces de la AN por el asunto del "Negro" (con el entusiasmo de el hoy lider de la oposición), aunque entonces no existía JI para decir ni mu. Tras acabar con la trayectoria de esos jueces (excesivamente garantistas -según parecía- en temas de terrorismo), las querellas fueron archivadas. Todo esto es muy complicado, ciertamente.