viernes, 9 de abril de 2010

RECUPERAR EL DINERO

Entre los defectos de nuestro proceso penal, uno de los mayores en lo que se  refiere a la delincuencia económica y a la corrupción consiste en la ausencia de esfuerzos y de motivación para recuperar lo sustraído.   Siendo realistas, a esos tipos involucrados en este tipo de delitos, lo más probable es que sean juzgados en varios años cuando las circunstancias habrán cambiado mucho.  El dinero que no se ocupe ahora, en los momentos iniciales de la investigación, la experiencia dice que dificilmente podrá recuperarse.   Esa gente es capaz de traicionar ideas, partidos, vocaciones y ciudadanos por el dinero que es lo que de verdad les importa.   En otros países ya están funcionando las denominadas Agencias de Recuperación de Activos (siguiendo el precedente de la primera oficina al respecto, que fue la inglesa, desde hace más de 10 años).  Una oficina dedicada solo a perseguir bienes, formada por policías e inspectores de hacienda al servicio de los  jueces.   Creo que debería pensarse en ello.    Y también creo que la atenuación de reparación es muy poco estímulo para que esa gente entregue el dinero.  Yo sugiero, ante las reticencias a la aplicación del delito de autolavado de dinero, la creación de una agravación de ocultación del mismo.   El autoencubrimiento es impune, pero aquí hay dinero público en cantidades demasiado importantes.  Creo que es obvio que la conducta de quien retiene y oculta lo sustraído, a partir de ciertas cantidades, se hace merecedor de un mayor reproche.   Otra opción es imposibilitar por ley cualquier indulto al que no haya devuelto el dinero o una parte muy significativa de él.   Quizá ese tipo de medidas animaría a esos sinverguenzas a devolver nuestro dinero.

1 comentario:

LUPO dijo...

La investigación del Patrimonio de encartados y condenados es uno de los agujeros de nuestro sistema ya desde la base. Pese a lo que dice la Ley la pena de multa no se hace en proporción a la situación económica de cada uno pues apenas hay investigación patrimonial antes de concretar dicha pena. Y en cuanto a la ejecución de la pena de multa o de la indemnización las investigaciones patrimoniales, basadas en el acceso informático a registros públicos donde la peña cada vez intenta apuntar menos cosas, es ridícula, Y si además interesas a alguna Policía Local te haga un informe de los signos externos de riqueza de fulano o zutano y te dicen que no tienen personal para tal menester, pues ni te cuento. Por eso no me extraña que en los casos que apuntas las dificultades, en lógica proporción, alcancen la frsutración mas absoluta.