jueves, 4 de noviembre de 2010

UNA SEDE PARA FORMACIÓN

Hace unas semanas colgué una foto de Wustrau, el centro de formación de jueces y fiscales alemanes. Por supuesto que en el centro hay dormitorios para que residan hasta un centenar de cursillistas, existiendo previsión de que en algún caso las familias de estos puedan alojarse. En Italia, en Frascati hay un centro -también con dormitorios- para formación de jueces y fiscales. Aquí, sin embargo, los cursillistas le cuestan al Estado la mitad de los presupuestos de formación en hoteles. Los jueces de mejor categoría, por cierto. Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que resulta increíble el despilfarro a que nos hemos acostumbrado. ¿No hay por algún lugar de España un edificio histórico, hábil para alojar todo el año a cursillistas de las carreras judicial, fiscal y otros cuerpos de la administración de Justicia? ¿No tiene Patrimonio un edificio así, alejado de las grandes urbes, que sirva de sede para eso? ¿Alguien ha hecho algún esfuerzo por dejar de pagar hoteles como si fuéramos ricos, y en contraste con lo que hacen otros mucho más ricos que nosotros? A veces, pierdo la paciencia.