domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Y ENTONCES QUE HACEMOS?

El nuevo Presidente de la Audiencia Provincial de San Sebastían, el Magistrado perteneciente a JD, Iñaki Subijana, tras tomar posesión de su cargo ha dicho lo que todo el mundo sabe, pero no todo el mundo dice: la gran politización de los nombramientos en el CGPJ.   Ha dicho, y copio de la noticia de ABC, que:


"Pero, en el campo de los nombramientos reglados, los que tienen que ver con los cargos institucionales, como presidentes de Audiencias, del Tribunal Superior de Justicia, o presidentes de Sala del Tribunal Supremo, ahí sí hay una excesiva presencia de lo político", ha recalcado.
A su entender, cuando esto es así, "lo que prima no es la trayectoria ni la calidad del proyecto" del aspirante, sino el hecho de pertenecer o no "a una determinada asociación", con lo que "se priman cosas diferentes a las que deberían primar".
"En ningún nombramiento de ningún presidente debería ser ni mérito ni demérito el que sea o no asociado", ha recalcado Subijana, para quien lo verdaderamente "importante" es la "trayectoria" y "proyecto" de los aspirantes.
Vale.  Estoy completamente de acuerdo con él.  Pero ahora hay que ver qué más se hace.  Como se lucha contra ello.   Hoy Subijana, al que no tengo el gusto de conocer, ha sido beneficiado por ese juego de poderes, y quizá antes fue perjudicado.  Como la situación actual no es razonable, ¿no deberíamos pensar en como cambiar las cosas, y en qué hacer para ello?   ¿Como decirles a los vocales del Consejo que ya está bien?
Por cierto, que me deja un poco intrigado lo de la "excesiva" presencia de lo político.  ¿Hay alguna manera de que los criterios de nombramientos sean "moderadamente" políticos?

5 comentarios:

Lupo dijo...

Valiente jeta tiene este pollo. Como que si no fuera de la Asociación de turno le hubieran nombrado para algo. Lo siguiente que vamos a leer ¿qué es?, ¿Fernandez de La Vogue disgustada porque existan momios donde cobrar un pastón por hacer un par de paripes, como eso del Consejo de Estado? (chungo)

María Jesús Moya dijo...

Yo insisto en que me produce un grave dilema moral este asunto. Cuando accedí a la carrera Fiscal juré cumplir los valores que se me habían inculcado; servir a la ley y dispensar un trato igual a todos los ciudadanos, cualquiera que fuera su condición, y velar por sus derechos, actuando siempre con imparcialidad
Ahora resulta que sólo los Fiscales y Jueces que se colocan la sombra del poderoso consiguen escalar a los puestos más importantes y se dice que su ascenso obedece a sus " excelencias profesionales"
Las dos actitudes descritas, son lógicamente incompatibles entre sí y por eso no puede ser que las dos sean " verdad" al mismo tiempo
Lo único que podemos hacer es reivindicar la despolitización de la justicia

Anónimo dijo...

Desde el momento que los cargos politicos- ni más que menos un predidente de TSJ- hacen alarde la politización de la justicia ; reivindicar "la despolitización de la justicia" precisa de algo más de contenido.
Lo que quiere decir el amigo es que su asociación no sale beneficiada en el actual pasteleo , que llevan muchos años en este juego para que nadie se lo crea.

Anónimo dijo...

Desde el momento que los cargos politicos- ni más que menos un predidente de TSJ- hacen alarde la politización de la justicia ; reivindicar "la despolitización de la justicia" precisa de algo más de contenido.
Lo que quiere decir el amigo es que su asociación no sale beneficiada en el actual pasteleo , que llevan muchos años en este juego para que nadie se lo crea.

Una jurista dijo...

Estoy con Lupo y con anónimo. ¿Que qué hacemos?...pues dejarnos de paños calientes. Me encantaría ver una "concentración" (por no decir manifestación, que luego pasan cosas) de fiscales para que algo cambiara en la justicia. Ese día, yo estaría junto a vosotros. Saludos