lunes, 6 de junio de 2011

MUCHO MENOS DE LO ESPERADO

Cuando Mariano Fernández Bermejo pagó la cacería y la huelga de jueces con la dimisión, apareció un nuevo personaje en escena (febrero de 2009): el ministro Caamaño, que al llegar prometió invertir 600 millones de euros en la modernización de la Justicia, frente a los 20 que le dieron a Bermejo.  Prometió un cambio de proceso penal, informatización de la Justicia, más jueces, más fiscales, el fin del sistema de jueces y fiscales sustitutos, prometió la creación de la Fiscalía europea durante la Presidencia española y consideró prioritario un Gran Acuerdo Social sobre la Justicia, dado que su talante era conocidamente dialogante.  Hoy, cuando suenan rumores de cese, y en todo caso parece que su recorrido no superará la primavera del año que viene, hay que decir que no vemos casi nada de lo que prometió.  Ni reforma procesal penal, ni informatización (más que muy localizada en la Audiencia Nacional), ni fin de los jueces y fiscales sustitutos, ni Fiscalía Europea, ni por supuesto Gran Acuerdo Social sobre la Justicia.  Encima la Fiscalía está tan politizada como siempre, el CGPJ continúa en su línea de los últimos años, nos han quitado parte de nuestro sueldo, el número de causas penales pendientes aumenta cada año (ahora casi 1.200.000), el Supremo y el Constitucional siguen con lo suyo y el Ministro tiene cabreado al CGPJ. Debo, sin embargo, reconocer que las formas en el Ministerio han mejorado mucho y también me encanta la lucha de la Directora General de Justicia, Caridad Hernández.  Pero obviamente, no ha sido suficiente ni de lejos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

mariano fernández bermejo, hombre bonachón
francisco caamaño domínguez, hombre bonachón