miércoles, 9 de abril de 2008

INVESTIDURA DE ZAPATERO Y JUSTICIA "ROBOCOP"

Se reproduce a continuación lo que sobre Justicia ha propuesto el Sr. Rodriguez Zapatero en la sesión de su investidura. No puede olvidarse el contexto en el cual dicha declaración se produce, cuando se han puesto de manifiesto una serie de disfunciones en la ejecución de las sentencias penales, que muchos consideran que no son sino expresiones de una situación real mucho más grave:

"Señorías, esa reforma es necesaria, en primer lugar, en el ámbito de la Administración de Justicia.
La reforma de la Justicia se ha convertido en un objetivo crucial e inaplazable. No puede haber razón alguna, ni interés alguno, ni resistencia alguna, que prevalezcan sobre el clamor de los ciudadanos que piden, con todo derecho, una Justicia ágil, transparente,responsable y plenamente conforme a los valores constitucionales. El diagnóstico sobre sus deficiencias está claro. Ahora hay que poner en juego la voluntad política para corregirlas, y además con el mayor consenso posible.
Para empezar, es preciso gobernar mejor el Poder Judicial.
Y gobernar mejor el Poder Judicial significa asegurar el trabajo eficiente, independiente y responsable de los jueces y tribunales. Es al Consejo General del Poder Judicial a quien corresponde constitucionalmente velar porque así se haga. Le corresponde eso y no convertirse en escenario de una confrontación partidista que tiene su lugar, y muy legítimo, en otros foros, empezando por este Parlamento.
No nos vale de nada preguntarnos quién es el responsable de la imagen que los ciudadanos tienen de la Justicia y de su órgano de gobierno. Pero sí seremos todos responsables si no atajamos juntos los problemas desde su raíz.
Lo primero que hay que evitar, que todos debemos evitar, es que se produzcan situaciones de bloqueo institucional como la que hemos vivido. Por esta razón, como remedio excepcional, aseguraremos el cese efectivo del Consejo cuando concluya su mandato, y promoveremos, en todo caso, una elección de sus vocales transparente, avalada por la garantía democrática de su idoneidad y capacidad.
Desarrollaremos los Consejos de Justicia en las Comunidades Autónomas, de
conformidad con el principio constitucional de unidad del Poder Judicial. Con ello, será posible un conocimiento más próximo de los problemas de la Administración de Justicia en cada territorio.
Es voluntad del Gobierno retomar, buscando el mayor apoyo parlamentario posible, las reformas de la Ley Orgánica del Poder Judicial y de las leyes procesales que no vieron la luz en la pasada legislatura. Y hacerlo con el objetivo fundamental de introducir en la Administración de Justicia un modelo de gestión propio de nuestros tiempos, con los medios técnicos, personales y materiales que resulten necesarios.
La reforma de la oficina judicial es un instrumento clave al respecto.
Una Justicia más ágil, accesible y transparente requiere una distribución racional de las cargas de trabajo. Por ello, promoveremos también la modificación de la Ley de Planta y Demarcación, y lo haremos de acuerdo con las Comunidades Autónomas.
Será preciso, igualmente, seguir invirtiendo en un ambicioso Plan de Nuevas Tecnologías, que facilitará los trámites y notificaciones, la interconexión integral de la información entre todos los responsables y el acceso de la ciudadanía a los asuntos judiciales.
Será necesario el fortalecimiento de los Tribunales Superiores de Justicia y,
paralelamente, la modernización del recurso de casación, para que el Tribunal Supremo pueda ser el máximo órgano de unificación de doctrina y por tanto, garantía máxima de la igualdad de todos los ciudadanos en la aplicación de la Ley.
Señorías, Me propongo, pues, si obtengo la confianza de Sus Señorías, impulsar las reformas orgánicas y procesales necesarias para poner el servicio público de la justicia, al menos, a la altura del nivel de bienestar que ha alcanzado nuestro país.
Y reitero, más allá de cualquier retórica exhortación al uso, mi voluntad de contar en esta tarea, de innegable envergadura y trascendencia, con todos los grupos de la Cámara, empezando por el mayor de la oposición, así como con la colaboración de un Consejo General del Poder Judicial plenamente consciente de su designio constitucional.
Porque no tengo ninguna duda, Señorías, de que nadie escatimará su colaboración leal para evitar la impotencia y el dolor que hemos vivido en estos días ante trágicos fallos del sistema que han permitido hechos que nunca debieron ocurrir y por los que todos nos sentimos deudores con quienes los han padecido.
Tengo una idea clara y en esa idea no caben fallos judiciales clamorosos, procedimientos que se eternizan ni un gobierno de la justicia que desatienda el derecho de los ciudadanos para ocuparse de asuntos corporativos o de controversias partidistas".


Esto es lo que se dice. Entre lo que no se dice en el discurso pero que figuraba en el programa electoral del PSOE, leemos lo siguiente:

Con el fin de garantizar el derecho de toda persona a un juicio justo, nos comprometemos a elaborar una nueva Ley Procesal Penal de la democracia adaptada a las necesidades del enjuiciamiento rápido y favorecedora de la mediación cuando la naturaleza y gravedad del delito lo permita. La nueva Ley garantizará,en todo caso, la doble instancia penal y la revisibilidad de las condenas. Asimismo,apostamos por encargar al fiscal la dirección de la investigación con criterios objetivos, generales, imparciales, homogéneos y estrictamente sujetos al principio de igualdad ante la ley, bajo el control judicial de un juez de garantías.

El modelo de Justicia que se nos ofrece, y que no presenta grandes diferencias con el que propugnó y practicó en su día el PP -otra cosa es lo que dice ahora, claro- es pues evidente. Una justicia con fuerte músculo, mejor dotada, con acceso a las nuevas tecnologías, reformando la oficina judicial para liberar al juez de todo lo que no sea jurisdicción; una justicia penal en la que se va a renovar el procedimiento de enjuiciamiento, en la que se potenciará el papel del Fiscal y en la que se estrecharán los lazos entre los órganos de gobierno de las Comunidades Autónomas con la estructura de la Justicia que se instaurará en las mismas. Pero se trata de una Justicia en la que no se encuentra ni se busca otro modo de legitimación democrática que la de vincularla/someterla a las fuerzas políticas mayoritarias en la forma que así resulten de las elecciones. No se incide en potenciar su imparcialidad, su independencia como Poder del Estado. Con diferentes mayorías, las luchas políticas en el Consejo van a continuar (si he de rectificar, con mucho gusto lo haré), y por supuesto, se considera adecuada la actual situación de la Fiscalía. Una situación que permite a cualquier partido que está en la oposición afirmar que el Fiscal depende del Gobierno, como vimos hace algunos años en el caso del PSOE, y hoy vemos en el caso del PP.

En suma, se nos ofrece un modelo de justicia ROBOCOP (como aquel mítico robot policía androide de la célebre película), que se aspira a que sea poderosa, eficaz y útil para los ciudadanos, pero no preparada para actuar con independencia frente al poder; o lo que es lo mismo, una justicia no igual para todos.

7 comentarios:

LUPO dijo...

Me pregunto, inocentemente por supuesto: ¿quien ha gobernado en los últimos años?, ¿quien consensuó con el Partido Popular las reformas judiciales realizadas en los últimos años del aznarismo?, ¿qué partido gobernaba cuando en 1985 y al grito de "Montesquieu ha muerto", se vació de contenido algunos de los artículos más importantes de la Constitución pasando la elección de todos los miembros del Consejo General del Poder Judicial a ser por el Parlamento, lo que supuso la sumisión del Poder Judicial a los dictados del Ejecutivo?, ¿qué gobierno anterior al 2004 ignoró sus compromisos electorales y optó por mantener esta situación introduciendo meros cambios cosméticos porque, ¡como iban a gobernar eternamente!, digo yo, les venia pistonudo el modo de elección del CGPJ?.
A mi todo lo referente a las reformas en materia de justicia dicho estos días por PSOE-PP me ha sonado a verborrea hueca."Al Consejo General del Poder Judicial no le corresponde convertirse en escenario de una confrontación partidista" dice ahora el presidenciable, ¡como si no fuera con el!
En el fondo late lo de siempre, la búsqueda del control del poder judicial (CGPJ y FGE), la misma búsqueda de control que latía en el Pacto por la Justicia y que late en la reciente reforma del EMF donde bajo la excusa de una organización de la Fiscalía acorde con el estado de las autonomías, de carácter transversal, horizontal, perimetral o como quiera definirla el Fiscal General se esconde un hecho, que sobre una plantilla para el año 2007, según Decreto 274/2007, de 23 de febrero, de unos 1.962 Fiscales se pueden prever sobre 500 los puestos para los que, para acceder, tras oír sin fuerza vinculante alguna a determinados Órganos y miembros de la Carrera , un Fiscal deberá gozar del favor del Fiscal General del Estado, que a modo de "ser superior" decidirá finalmente si uno accede o no ha dichos puestos. Un Fiscal General del Estado, por otro lado, que el nuevo EMF mantiene será elegido por el Gobierno, cesando, a partir de ahora cuando concurran una serie de circunstancias, cuya existencia será apreciadas por “el Consejo de Ministros”, y automáticamente, cuando lo haga el Gobierno que lo hubiera propuesto.
Ante semejantes reformas solo cabe buscar un modo por el que los que saben de las necesidades del sistema judicial puedan cambiarlo, ya que los que pueden han demostrado no saber, o no querer. En nuestro caso se hace necesario que emane de la Carrera una propuesta de reforma de la misma que busque un sólo objetivo, la EFICACIA del sistema. No se si la solución parte de un acuerdo entre la diversas asociaciones o de hacer una convención nacional de Fiscales pero si no buscamos un modo de remediarlo nuestros políticos volverán a regalarnos nuevas reformas para que, pasado el periodo propagandístico de las mismas, nos toque aplicarlas con nula dotación de medios y con la clara conciencia, la mayoría de las veces, de la ineficacia de las mismas.

Pepe dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dice Lupo .
Es cierto la necesidad de un poder judicial independiente que sirva para corregir, controlar y ,en su caso, castigar los abusos de los otros poderes, pero todo ello ,que queda muy bien en los discursos y en las manifestaciones bienintencionadas, no conduce a nada si no se acompaña de una voluntad seria de que el Poder Judicial funcione. Primero tendremos que pelear por un Poder Judicial eficiente que salvaguarde no solo la libertad e independencia de los ciudadanos frente a los posibles abusos de poder , sino también, y antes de eso, otros derechos muy fundamentales de esos ciudadanos que precisamente por esa ineficiencia del sistema judicial se ven todos los días ignorados y violentados .No vamos a hablar del simple derecho a la vida, que puede verse en peligro por el fracaso del sistema judicial, como desgraciadamente hemos comprobado recientemente, sino también de otros derechos más "de andar por casa", pero que afectan igualmente a todo aquel que sólo quiere una cosa del Poder Judicial , la tutela judicial efectiva. Y ésta no se produce debido a esa ineficiencia del sistema judicial.
Desgraciadamente los discursos de los políticos (el presidenciable y el opositor) han sido frustrantes en el debate de investidura en lo que a justicia se refiere. Ni una sola aportación concreta, sino solamente palabras huecas de contenido. ¿Como se va a lograr que la Administración de justicia supere ese estancamiento en el siglo XIX que padece? Con buenas palabras solamente no. ¿Se dará la investigación al Fiscal para superar la instrucción decimonónica de los Juzgados basada en el acopio de "papel"? ¿Qué leyes de procedimiento se prevén? ¿Por qué no se anuncia un concurso entre las empresas especializadas para instaurar un sistema informático unificado de todos los Juzgados y Fiscalías? (estoy seguro que el sistema informático de El Corte Inglés o el de Hacienda son mucho más complicados y ahí están, así que no se nos venda la moto con que es algo muy complejo)¿Cómo se va a solucionar la falta de profesionalidad de los funcionarios interinos que están "arruinando" numerosos juzgados y fiscalías debido a que provienen de bolsas del INEM sin ninguna preparación en Justicia?...
En definitiva, Poder Judicial independiente sí ,claro, pero también e incluso antes de eso que sea eficiente. De nada nos servirá un Poder Judicial que , según declaraciones programáticas e incluso legales, sea independiente si después esa independencia para salvaguardar los derechos de los ciudadanos no se puede hacer efectiva porque no se dota de los medios personales, materiales y legales para que funcione.

Salvador Viada dijo...

Me parece claro que pensamos lo mismo; y que si muy poco podemos hacer los fiscales en relación con el control político que padece la justicia (yo como la otra, "no me resigno" a no hacer nada), creo que si podemos hacer muchas cosas sobre como abordar la cuestión de la eficiencia. Sobre como mejorar el músculo de la justicia. ¿Convención nacional de Fiscales? Cojonuda idea, ¡ojalá! Hay que hablar más de ese tema por todas partes, para que vaya calando.

LUPO dijo...

¡carajo pepe! ¿qué haces tan activo a las 7 de la mañana?, ¿te levantas a ordeñar o llegas a casa de farra?
Abogo por empezar día a día y poco a poco a buscar nuestros objetivos en cada una de las dependencias donde trabajemos.
Un pequeño ejemplo de la necesidad de currarnos la reforma del sistema desde nuestras propia Fiscalías. La baja de una compañera ha sido cubierta por un Fiscal Sustituto (por cierto, el sexto que tenemos, un 25% de Plantilla). Fiscal proveniente de la bolsa de Fiscales sustitutos, no de una bolsa común del INEM o de la cola del paro. Pues bien, dicho sustituto no tiene experiencia alguna no sólo como Fiscal sino tan siquiera como Abogado, pues viene de trabajar en la administración municipal. Testado por varios compañeros, uno afirma que en un Juicio de Faltas quería pedir absolutoria de conformidad (cuando el denunciante reconoció al denunciado como autor de los hechos y este aceptaba haberlos cometido), se le hizo ver al Fiscal Jefe lo “verde” que estaba y este, tras hablar con el Sustituto, accedió ¡a darle una oportunidad!, ¡como si la Fiscalía fuera ahora una ONG u Operación Triunfo!. Nada de cesarle o hacerle renunciar (a la vista de que no sabe calificar, ni extractar, ni hacer juicios de escasa dificultad), nada de hacer ver a la Plantilla la necesidad de que asumamos la baja ante la falta de Sustituto capacitado, nada de negociar el pago de un posible refuerzo económico a algún compañero que aceptara llevar el trabajo del que este de baja, no, se queda con el Sustituto que, además, como viene sólo para dos meses, gozará ¡pagado por el contribuyente! de un bonito master en derecho dado por la Fiscalía.
Por supuesto, nada de proponer, en alguna de esas reuniones que tienen los Fiscales Jefes, que para entrar en la bolsa de Fiscales Sustitutos se pase un cursillo previo o se haga algo que les prepare para el trabajo específico de Fiscal; ¿de qué nos sirven sustitutos llenos de Doctorados en Derecho Natural o Internacional?; como señala PEPE la clase política, por ahora, no ofrece ni una sola aportación concreta, sino solamente palabras huecas de contenido, pero nuestros benditos superiores tampoco están muy por la labor de coger el toro por los cuernos o paliar las muñonadas que sufrimos por tener este sistema no ya decimonónico sino claramente carpetovetónico.

Pepe dijo...

No lo había pensado, pero una vaquería podría ser una alternativa ...
Creo que ejemplos como los que cuenta Lupo los tenemos a montones y por eso, desde la infantería, reclamamos mayor eficiencia de una manera reiterada y como una forma de lograr la tan ansiada independencia real de la justicia, y además vemos atónitos que no sería tan difícil...
En cuanto a nuestros superiores, como en todas partes hay de todo, y además tienen la disculpa de que son escogidos "a propósito" por la alta superioridad sin ningún tipo de control. ¿Para cuando un nombramiento de los fiscales jefes basado en criterios de mérito y capacidad reales según datos tasados y objetivos? Quizás los recursos que están planteando algunos jueces ante nombramientos del CGPJ claramente arbitrarios, y que han tenido que ser corregidos por la vía jurisdiccional, sean una luz en la oscuridad que no hay que perder de vista.

Silvia dijo...

Hola , me parece que hay ideas bastante aprovechables: ¡¡ es posible que interese que la Justicia funcione a imagen y semejanza de Hacienda!!
Y lo de la Convención Nacional de Fiscales puede ser una buena terapia de grupo, puede que arreglemos algo y además será divertido..... ¿cuándo?

Salvador Viada dijo...

Lo de los sustitutos me parece, además muy mejorable. En el Tribunal Internacional teníamos pasantes en vez de sustitutos. Se trataba de estiantes de últimos años, abogados, o fiscales jóvenes, que venían de todo el mundo por un tiempo de 4 a 6 meses y que ayudaban a los fiscales en tareas mecánicas. Por ejemplo, búsquedas de información, de jurisprudencia, borradores de informes, trabajos internos, etc.. No cobraban, o cobraban una miseria, pero para ellos es importante como formación, se les daban un buen número de conferencias sobre el sistema de NU (de manera que recibían el master que dice Lupo, pero gratis). El sistema podría ser aprovechable en España también. Como lo es, por ejemplo, en la Fiscalía Holandesa, cuyos fiscales afirman no poder sobrevivir ya sin esos becarios.

Y lo de la Convención de Fiscales, cada día me gusta más.