miércoles, 23 de abril de 2008

LA INSTRUCCIÓN DEL FISCAL, EN EL AIRE

No va a ser fácil. Está tan perforada políticamente la Justicia que cualquier alteración en la misma se plantea en términos de poder. La exigencia de nueve vocales que garanticen una minoría de bloqueo; la descentralización del Consejo con la creación de los Consejo de Justicia Autonómicos; y las atribuciones de la Fiscalía en la instrucción de los delitos. Todo se plantea en términos de poder político y no en términos de eficiencia o de mejora de la imparcialidad en el servicio. En concreto, la instrucción de los delitos por el Fiscal es una cuestión de la que se habla en España desde hace décadas. Yo he trabajado en un sistema procesal en la que el Fiscal lleva en exclusiva la investigación. Y -como muchos otros- he pensado mucho sobre la cuestión que considero capital en la configuración de un proceso más justo, más rápido y también sometido a menos tensiones. Mi opinión es que se trata de una reforma imprescindible. Se de las reticencias -hasta hostilidad- con que en ciertos sectores profesionales se contempla este cambio, por no hablar de que son mayoría los jueces que creen que la instrucción es "poder", "influencia" y no quieren perderlo. Pero en mi opinión desarrollará de manera natural la Fiscalía, liberándola de indefiniciones; le concederá mayor independencia de la que tiene ahora al someter sus actuaciones al escrutinio de las partes y del Tribunal; clarificará la estructura del procedimiento; liberará de contradicciones la posición del Instructor, residenciando la vigilancia de lo actuado en el poder jurisdiccional; se acelerarán los procesos (si se acierta con el diseño del proceso), se coordinarán las investigaciones, se mejorará la eficacia y se mantendrán las garantías para el justiciable.

Todo ello, sin embargo está en el alero. Porque -como leemos hoy en la prensa- los acuerdos judiciales entre los partidos mayoritarios sobre justicia, se tambalean al ser demasiado diferentes su planteamientos iniciales. ¿Tendra esto remedio?

10 comentarios:

Pepe dijo...

Totalmente de acuerdo en tus ideas. Como "fiscal instructor" de hecho (todo "para informe") no veo sino más que ventajas, de cara a la eficiencia y mejora de la Justicia, en que se atribuya la instrucción al Fiscal, quedando en manos de los Jueces, como no puede ser de otra manera, la garantía de los derechos del justiciable.
El problema , a la vista de los avatares políticos del momento, es que seamos moneda de cambio y que al final la reforma sea "a medias" para "contentar" a todos los sectores de poder implicados. Y como siempre, se olvidarán de lo que es más importante: la eficacia del sistema judicial para garantizar los dererchos de los ciudadanos.

LUPO dijo...

¿Remedio?, no desde la vía del consenso político, sobre todo mientras la derecha española (o los conservadores, liberales, centro reformistas… o como quiera que en cada momento quieran titularse los del Partido Popular) tenga esa animadversión hacia el Ministerio Fiscal (si no estáis de acuerdo echarle un vistazo a los palos, con retintín incluido, que el ABC nos suelta cada vez que, como en estos días, tiene que reconocer alguna disfunción de los Jueces, o releer lo que se escribió en El Mundo cuando en la primera legislatura de Zapatero el ministro López Aguilar habló de dar la instrucción al Fiscal, ¡que poco menos parecía que se iba a derrumbar el régimen!, o pensar en el despreció que mostraron cuando Gobernaron, desde el primer día, con el modo de nombrar Fiscal Jefe de la Nacional, al último, con las perlas de Michavila). Animadversión que sólo comprendo porque le venga inducida por el sector “conservador” de la judicatura, cuya oposición al Fiscal Instructor entiendo, como entiendo que nada hagan por postular una auténtica Policía Jurídica, u otro tipo de cambio en el modelo jurídico español, ¿habéis mirado el Organigrama que tienen montado en el Consejo General del Poder Judicial?, ¿os imagináis cuanta pasta cuesta mantener ese staff?, ¿cómo van a compartirla con una Fiscalía potente o con una Policía Jurídica de verdad, o con los pobres Jueces de a pie que se las ven y se las desean para trabajar en las condiciones que conocemos y, lógicamente, padecemos en las Fiscalía Provinciales?
Y no olvidemos a algunos de nuestros compañeros a los que, no se si por una especie de complejo o sumisión institucional hacia los Jueces, les aterra hasta el nombre de Fiscal Instructor haciendo de este detalle tan nimio (¿recordáis lo de “no importa el color del gato, lo que importa es que cace ratones?) base de su oposición a esta figura . Son los mismos que cuando los Jueces nos dicen que saltemos (léase convocarnos a juicio cuando les viene en gana, organizarse sus guardias sin tener en cuenta a la Fiscalía o, en general, actuar como si fuéramos un elemento mas de “su juzgado”, como una mesa o el tipex) se limitan a preguntarles ¿hasta que altura?..
Me temo, pués, que el futuro pasa porque por voluntad de la actual mayoría socialista-nazionalista decidan reformar el enjuiciamiento criminal y se sumen a ella sus representantes ideológicos en las carreras jurídicas, con el seguidismo y la falta de autocrítica que caracteriza a las asociaciones progresista (¿o, más bien, regresistas?). Lo que pasa es que el concepto totalitario que tienen de la justicia me hacen temer lo peor a la hora de desarrollar el Fiscal Instructor made in Spain .
Aunque también podemos intentar cambiar esto a base de presionar, de convertirnos en un lobby, no de poder, no lo tenemos ni creo que lo pretendamos, sino ejemplarizante, a base de trabajar de modo más eficaz, independiente, mejor… avergonzando a aquellos que con su desidia permiten las disfunciones que venimos criticando… Y ¡vendiéndonos ante la gente!, que somos los desconocidos de esta administración de justicia, haciéndoles ver que si algo funciona es por el tantas veces instado, por nuestros mandos, celo de los Fiscales…. y no por los chicos del ejecutivo-legislativo.

Jope dijo...

Mira , en lo último es en lo que llevo empeñado los últimos 15 años de mi existencia, pero chico , desgasta muchísimo trabajar bien, sólo por el placer de hacerlo y de saber que estás colaborando a que algo muy importante funcione de verdad. Bueno, pues desgasta porque tras años de esfuerzo, lo que veo y compruebo en mis propias carnes es que lo único que obtengo (aparte de la satisfacción personal y el reconocimiento de algunos vecinos y tenderos del barrio que saben a qué te dedicas) es los desprecios e iras de algunos compañeros que precisamente no quieren que se trabaje bien y mucho menos asumir esa instrucción por un motivo muy simple, porque eso supondrá trabajar más y asumir unas responsabilidades que no quieren. Y mientras, seguirán saltando hasta dónde digan los jueces (aquí unas vistas de familia, aquí unos juicios rápidos... que venga corriendo "mi" fiscal)y en las alturas el sector reaccionario (y no lo califico de conservador para que no se identifique políticamente), que tuvo mucho que ver en la concepción que del Ministerio Fiscal tuvo gente como Michavila (¿quién le dijo que es que los fiscales no trabajabamos y eramos inmortales?), digo que dichas "alturas" de nuestra Carrera siguen disfrutando de sus privilegios mientras los fiscalitos de infantería se chupan guardias , juicios y todo lo que haga falta en condiciones penosas que desgraciadamente ahora , a raiz de la triste muerte de una niña, parece que empiezan a salir a la luz(por cierto ¿cuantos fiscales no usan la toga? ¿hacemos un cálculo o mejor lo dejamos?).

Salvador Viada dijo...

Yo estoy un poco cansado de que la dependencia del Fiscal español respecto del Gobierno sirva de excusa para paralizar su desarrollo. Durante mucho tiempo he escuchado argumentos como este: "como los Fiscales son dependientes, no les damos -o no queremos que nos den- la instrucción porque la justicia perderá su independencia". Y a mi me parece un argumento tramposo. Primero, porque el Fiscal hace cosas muy importantes (críticas en cuanto al resultado de los asuntos penales) sin que nadie plante cara al poder pidiendo más independencia; segundo, porque el desarrollo normal, natural del Fiscal y del enjuiciamiento penal, reclaman la instrucción para el Fiscal y el argumento anterior ralentiza ambas cosas; y tercero, porque veo que muchos que defienden mantener las cosas como están lo hacen desde posiciones de poder en la judicatura o en la Fiscalía, o desde posiciones "muy conservadoras", en el sentido de gente que no quiere cambiar nada nunca por miedo a que empeore. Y a mi me fastidia ver que en otros lugares la Fiscalía se desarrolla en fines y medios, y aquí algunos nos anclan en el siglo XIX.

Pepe dijo...

Al final , desgraciadamente, la "cosa" depende de las personas y lo cierto es que en muchas ocasiones tenemos lo que nos merecemos, porque no nos quejamos lo suficiente ante determinadas Jefaturas o puestos relevantes de la cúspide de la carrera Fiscal (o judicial) que ,ellos sí , están anclados en el siglo XIX, y que para no perder sus privilegios no dejan que nada cambie.
¿Es normal, por ejemplo, que en un territorio en el que desde la Administración autonómica se está intentando potenciar los cursos de formación para fiscales, y solicitada colaboración de la Fiscalía esta por simple dejación o por motivos personalistas no se facilite esa intención?
"Es que es tan complicado hacer esas cosas" o "bueno, la Escuela ya hace cursos" o "total de eso ya se ha hablado tanto que para qué hacer un curso"... Así están las cosas.

Silvia dijo...

A ver yo sí me quejo...pero resulta agotador , porque si encima de hacer tu trabajo día a día tienes que pelear con los Jefes , tenientes, Decanos y demás jerarquías,.. pues sencillamente no puedes.Además cuando eres peleón es como.. si tu trabajo engordara. Lo mejor creo es seleccionar las peleas , aún así es duro porque desgasta mogollón y si encima pierdes la batalla, ni te cuento.
Además no todos los compañeros ven con buenos ojos que pelees,lo cual te crea cierto ambiente inestable, pero si sobrevives, puede que merezca la pena.
En cualquier caso, la especie peleona es más bien escasa y seguramente esté en peligro de extinción. La mayoría prefiere mirar a otro lado, tragar, cobrar a fin de mes... y otros métodos de supervivencia laboral tan extendidos en nuestra bendita Administración.
Y siempre me hago la misma pregunta: ¿sin no nos defendemos a nosotros mismos , cómo pretendemos defender día a día los derechos de la sociedad?, ¿Idealista, yo ?. No sé, pero relamente con este panorama la independencia del Fiscal me parece más que dudosa. Y conste que estoy harta de instruir a traves del Juez, pero hay veces que, creo, todos nos hemos alegrado de que haya habido un Juez de por medio.

Salvador Viada dijo...

Yo he trabajado instruyendo las causas criminales. Y no es nada facil. Porque llega un punto en que todo lo que has hecho (todo), se revisa o se pone en cuestión ante el Juez, por la defensa. Y el Juez actúa entonces como un Juez equidistante y garante de los derechos del acusado. Pero eso eleva la calidad de nuestro trabajo como fiscales y nos compromete con lo que hacemos. Y la Fiscalía se desarrolla y mejora. Yo creo que el sistema es mejor, pero desde luego no supone que nuestro trabajo vaya a ser más fácil.

Y si: tu eres una idealista (que es lo que mucha falta hace)

Salvador Viada dijo...

Por cierto, han organizado un curso en Mariñan sobre la reforma de la LECr., y en particular sobre la investigación del Fiscal, para mediados de septiembre.

Silvia dijo...

De acuerdo eso cuando llegamos ante el Juez pero...y si la instrucción llega antes de que lleguemos ante el Juez...¿ podremos los Fiscales hacer uso de las vias legales que tengamos - si la tenemos- para pelear una actuación independiente ? Y no me refiero a que exista un recurso legal , que actualmente existe , sino si verdaderamente nos atreveremos a hacer uso de él. Hace unos días colgaste el caso de Fiscal de Sintel, ello demuestra que ya con el actual sistema el uso del art 27 se entiende en la Carrera como una heroicidad , atrevimiento o lo que es peor rebeldía . Es una lástima para la Carrera Fiscal que esos casos sean una excepción y que por ello se conviertan en noticia.

Salvador Viada dijo...

Es que estamos muy mal. Las garantías se han ido al garete, y el silencio (o miedo) es la norma general. Y el miedo, muchas veces, se disfraza de pasotismo. Y no es que pasemos, es que el hacer frente a ciertos casos supone muchas dificultades. Por eso hace falta tener coraje, y hace falta decirlo, decirlo en voz alta y que nos lo oigamos decir por otros.