sábado, 5 de abril de 2008

TODO EL MUNDO SABE LO QUE HAY QUE HACER EN JUSTICIA

Esta explosión de interés por la Justicia al hilo de unos cuantos casos que ponen de manifiesto sus deficiencias, contrasta con la autocomplacencia que en relación con la cuestión se ha mostrado en la campaña electoral. Pero ahora todos van a arreglar la justicia. Eso si, la van a arreglar un poco, como Lampedusa, "para que todo siga igual". Porque todo el mundo sabe que hay que empezar cambiando el sistema de gobierno de los jueces para despolitizarlo, y eso no lo van a hacer: no hay más que leer hoy el periódico y ver que el juego sigue igual que la anterior legislatura. Luego hay que despolitizar la fiscalía, y eso tampoco lo van a hacer, ni PP ni PSOE. Más tarde hay que hacer esfuerzos institucionales para despolitizar las asociaciones de jueces y de fiscales, rompiendo vínculos con los partidos políticos y eso tampoco se prevee que lo hagan. Y por último hay que invertir mucho más dinero en la justicia, y hacerlo con inteligencia al servicio de la eficiencia. Eso -quizá- se vaya haciendo, siempre que se haya mantenido bien la estructura de poder. Pero si no se cambia lo esencial, esa estructura de poder, la justicia no estará orientada desde arriba exclusiva e incondicionalmente al servicio de los ciudadanos, sino que estará orientada a ese fin salvo que interfiera el interés de los partidos políticos (o, simplemente, de algunos poderosos). Y los males continuarán.

3 comentarios:

Silvia dijo...

¿Es que nadie sabía hasta ahora en qué situación se encuentran los Juzgados de España? Quisiera confiar que por lo menos, a raíz del terremoto judicial que se ha originado, se van a poner los medios materiales y personales para que la Justicia funcione de verdad. Y no pido ya que se despoliticen los organos de gobierno , las asociaciones ..., lo que sería igualmente deseable. Pero es empezar la casa por el tejado .
Lo fundamental, creo, es que la Justicia de a pie, realmente funcione, que se dote de medios con los que se pueda realizar digna y eficazmente la función jurisdiccional , ello mejoraría la calidad de la Justicia en interés de los ciudadanos que son los que finalmente se ven perjudicados . Partiendo de un adecuado funcionamiento de las bases de la Justicia , la cúpula de la estructura judicial,creo que, debería necesariamente adaptarse a los nuevos tiempos.

Salvador Viada dijo...

Para mi es necesario rebajar el número de asuntos por Juzgado, mejorar las instalaciones (basta darse una vuelta por edificios de justicia franceses -cualquier ciudad vale- para ver como se trata allí a la Justicia), unificar los sistemas informáticos e incentivar al personal (para lo que puede aprenderse de la empresa privada). Pero la clave para mi no es eso. Para mi la clave está en que la Justicia se gobierne para la Justicia y no para la política. Que el interés fundamental sea la justicia y la mejora del servicio, y no para establecer cuotas de poder-control sobre la misma. Que se oriente a garantizar la igualdad de la justicia para todos y no se conciba para que haya algunos potencialmente privilegiados. Porque si se concibe como igual para todos, se hace incapié en mejorar el servicio. Y en cambio si se concibe para su control político lo demás es secundario (y a veces subordinado). Claro que hacen falta más medios, pero creo en eso hemos mejorado mucho en 20 años. Pero en lo otro hemos empeorado una barbaridad, y el resultado esta a la vista.

Silvia dijo...

Hola. Estoy absolutamente de acuerdo con lo que dices , sería muy aconsejable que los órganos de Gobierno de la Administración de Justicia no pidieran referencias de afiliación como dato necesario para el nombramiento de determiandos cargos y para tantas cosas más... y se ocuparan de garantizar el correcto funcionamiento de la Administración de Justicia .
Pero me parece un hueso muy duro de roer si no cambiamos antes las bases de la Justicia. Tal y como están hoy los Juzgados , es perfectamente humano enteder que muchos profesionales de la Administración de Justicia se "busquen la vida": en una consejería, en despachos de abogados donde al menos se cobra más... y cuánto no más, en los órganos de gobierno de la Administración de Justicia. Y lógicamente llegados allí , conociendo como conocen cómo está la Justicia , es también perfectamente humano entender que, pocos quieran regresar a las filas y pudiera ser que pasen por donde sea para evitarlo. Y ahí es donde entra el juego político de los que un día fueron profesionales de la Administración de Justicia. Creo.