jueves, 19 de febrero de 2009

EL DÍA DESPUÉS DE LA HUELGA

A raíz de la lectura de un artículo breve y certero de Carlos Jiménez Villarejo sobre la huelga de los jueces, se me plantea que habría que valorar cuál es el resultado de la "histórica" jornada de ayer.
El día después de una huelga es siempre el día de las guerras de cifras y la huelga de los jueces no ha podido dejar pasar esta tradición. Es más, leyendo la prensa uno no puede comprender cómo se puede calificar de "masivo" o de "plantón judicial" un seguimiento que en el mejor de los casos ha llegado al 62% (reconocido por los propios convocantes frente al 35% del CGPJ) y en algunas Comunidades Autónomas no ha llegado ni siquiera al 25%.
En cualquier caso, podemos entender que ha habido un porcentaje de jueces que se ha sumado a una huelga por una mejora de la Administración de Justicia, que todos queremos. Sin embargo, también creo que debe reconocerse que ha habido un alto porcentaje de jueces que se han quedado en su puesto de trabajo, que han otorgado la tutela judicial efectiva, que han protegido a los ciudadanos con el uso de un gran arma del que disponen, la ley, y que han sido olvidados en el día de ayer.
Como dice el que fue número uno de la Carrera Fiscal, creo que la huelga de los jueces ha debilitado el Estado social y democrático de Derecho, pero aun así quiero ser optimista y dedicar estas líneas a aquellos Jueces que no se sumaron a la huelga y que desde su cargo también han luchado un día más por la Justicia.

15 comentarios:

Adela dijo...

Estoy de acuerdo con José Perals,yo tambien quiero dedicar estas letras a los Jueces que no se sumaron a la huelga y dando ejemplo trabajaron para fortalecer el Estado de Derecho.
Tambien felicitarnos a todos por que existan personas tan lúcidas como Carlos Jimenez Villarejo.

Salvador Viada dijo...

La autoridad de Carlos como jurista, sin embargo, no me convence en este caso. El derecho de huelga se concebía en las primeras sentencias del TC como un derecho individual que había de ser ejercitado sindicalmente. Como los jueces no pueden sindicarse, se consideró que no tenían derecho de huelga. Pero la STC de 8 de abril de 1981, habla de un derecho que ha de ser ejerctiado "colectivamente":

"Define al derecho de huelga el ser un derecho atribuido a los trabajadores "uti singuli", aunque tenga que ser ejercitado colectivamente mediante concierto o acuerdo entre ellos. Para aclarar lo que se entiende por ejercicio colectivo debe señalarse que son facultades del derecho de huelga la convocatoria o llamada, el establecimiento de las reivindicaciones, la publicidad o proyección exterior, la negociación y, finalmente, la decisión de darla por terminada. Se puede, por ello, decir que si bien la titularidad del derecho de huelga pertenece a los trabajadores y que a cada uno de ellos corresponde el derecho de sumarse o no a las huelgas declaradas, las facultades en que consiste el ejercicio del derecho de huelga, en cuanto acción colectiva y concertada, corresponden tanto a los trabajadores como a sus representantes y a las organizaciones sindicales".

Por ello, no parece que esté prohibida constitucionalmente la huelga de jueces, y una ley que se dicte al respecto podrá restringir el derecho a los jueces pero no creo que pueda anularlo.

Bueno, yo no soy un especialista, y además, yo nunca salvo por razones que a mi me parecen cruciales para la justicia, me pondré en huelga. Y creo que la huelga de los jueces del otro día podría haberse evitado. Pero si hay una huelga de jueces que desearía que no fracasara es la que se hace demandando mejores medios para la justicia. Me repugnaría una huelga que reclame privilegios y mayores retribuciones (ya vereis como toparemos con ellas algún día), o las huelgas políticas contra Gobierno (que también creo que veremos). Pero me hubiera molestado mucho que los jueces "independientes" se estrellaran con lo que hicieron el otro día. Y eso afortunadamente, no ocurrió.

Pepe dijo...

Tampoco soy un especialista y desde luego no me parece oportuna la anunciada regulación en este momento sobre el derecho de huelga de los jueces. Siempre he sido contrario de que se legisle a golpe de telediario, así que en este caso también.
Pero estoy de acuerdo con nuestro ex jefe común en que la huelga ha hecho y hará mucho daño a la Justicia, ha abierto la caja de Pandora y si no al tiempo. Se nos avecina una campaña de la opinión pública (lease los medios) contra los jueces y la justicia que ni nos imaginamos. La Justicia ya era mal vista , pero ahora lo será más aun.
Esto es como lo de los personajes del famoseo que venden su vida privada por exclusivas, y después se quejan de que los paparazzis no les dejan en paz... pues ahora será igual. Los jueces han bajado al terreno de los "mortales", son trabajadores y funcionarios "normales" , dicen, pero querrán volver a sus juzgados y que todos les traten con el respeto que se merecen como poder del Estado. Difícil lo tienen...
Dices que con el tiempo veremos huelgas por las retribuciones . Pues bien, entre las reivindicaciones "laborales" de esta huelga está la continuación de la negociación de la mesa sobre las retribuciones. Y dices, Salva, que veremos huelgas políticas: creo que esta ya lo ha sido, y si no ¿por qué han ido a la huelga ahora y no en los últimos 30 años? ¿Y por qué en algunas manifestaciones se han ostentado carteles claramente ofensivos hacia el ministro de Justicia?
Estoy de acuerdo contigo en que nunca iré a la huelga (salvo causa de fuerza mayor, que visto lo que ocurre en Italia, nunca descarto) y que me parece reprobable una huelga que reclama privilegios y no beneficios para los ciudadanos . Pero creo que esta huelga reclamaba lo primero porque , entre otras reivindicaciones "laborales" , la primera, según la FdV, estaba el mantenimiento de poder señalar los jueces sus propios juicios. No alcanzo a ver en qué beneficia eso a los ciudadanos y creo que si a ellos les preguntaramos , los que se han pasado mañanas enteras esperando "su" juicio (testigos, peritos, abogados) seguro que dirán que por favor les quiten la agenda de señalamientos a esos señores que lo hacen tan mal.
Así que aun espero que alguien me diga qué es lo que ha pasado ahora para que se hiciera una huelga.

Luisa dijo...

Coincido en que el artículo de Jiménez Villarejo es breve, pero calificarlo de “certero” me parece una notable exageración, salvo que con tal término se quiera significar la repetición mimética del argumentario oficial del Gobierno. El respeto que pueda inspirarle a alguien un veterano jurista no debería impedir un mínimo de ecuanimidad. Amicus Plato, sed magis veritas.

“Actividad y decisiones que no pueden suspenderse por motivaciones de orden burocrático -la modernización de la oficina judicial-”. En efecto, el Poder Judicial no puede “suspenderse” ni tal cosa ha ocurrido, lo cual es completamente distinto de que quienes ejercen la jurisdicción, que no son funcionarios, pero tienen un status funcionarial (lo cual no es nada extraño, sino nota característica de los modelos judiciales llamados “de carrera”) puedan utilizar esta forma de protesta como cualquier otra. En mi opinión, el derecho de huelga de los jueces tendría que estar sometido a determinados límites, pero lo cierto es que nadie se ha molestado en establecerlos y ningún obstáculo de principio existe para su ejercicio: jueces franceses y portugueses (entre otros) han hecho huelga en distintos momentos, sin que nadie se haya rasgado las vestiduras por ello.

La denominada “modernización de la oficina judicial” no es en absoluto una cuestión burocrática, sino un atentado sin precedentes contra la independencia judicial, al atribuir a unos funcionarios dependientes del ministerio (los secretarios judiciales) funciones que tienen inequívoco carácter jurisdiccional. Contra este grave escándalo, que no tiene parangón en ningún país democrático, parece haberse iniciado una decidida reacción, de la que es muestra el manifiesto “POR LA UNIDAD Y LA INDEPENDENCIA EN LA ADMINISTRACIÓN DE LA JUSTICIA Y POR LAS GARANTÍAS PROCESALES DE LOS CIUDADANOS”, suscrito por un número abrumador de profesores de Derecho Procesal de las Universidades españolas, de todas las tendencias.

Continúa Jiménez Villarejo escribiendo que “en el 2001 se alcanzó el pacto de Estado para la reforma de la justicia, en el que se hacía un inventario de las carencias del sistema y se aportaba el propósito del Gobierno de resolverlas. Entonces, los jueces, pese al evidente incumplimiento del gobierno del PP, callaron”. Esto es sencillamente falso: tras el pacto de Estado, se iniciaron las reformas legislativas necesarias para llevarlo a efecto, que se concretaron en la Ley Orgánica 19/2003. El proyecto de reforma de las leyes procesales, que acompañaba al anterior, se encontraba en avanzada fase de tramitación parlamentaria cuando fueron disueltas las Cortes en 2004, y … hasta hoy. En fin, para qué seguir.

Quiero terminar -ya que tengo algunos ribetes de pitonisa- augurando un futuro esplendoroso a todo juez o fiscal que sostenga sin desmayo las tesis oficiales: ahí tenemos a la inefable portavoz del CGPJ, cuyo eficaz desempeño describe, de modo “breve y certero” (este sí), Juan José Millás:

http://www.elpais.com/articulo/ultima/elpepuopi/20090220elpepiult_1/Tes

Pepe dijo...

En efecto, respeto y admiración les tengo tanto a Carlos Jiméenz Villarejo como a Juan José Millás que, por cierto, en su artículo, critica la falta de posición clara de los políticos (incluidos los del CGPJ) ante temas candentes.
Y sigo pensando en lo acertado del comentario de Carlos en cuanto al daño que ha hecho la huelga a la Justicia.
Y lamentablemente yo sí he visto como el poder judicial se "suspendió" el día de la huelga y como hubo una falta de tutela judicial efectiva,en casos concretos, porque los mismos huelguistas habían fijado sus propios servicios mínimos que después no fueron controlados por nadie. O que en lugares donde las Juntas de Jueces acordaron no sumarse a la huelga hubo jueces que sí la hicieron.
En definitiva, un caos absoluto que viene a añadir un punto negro más a la Administración de Justicia y desgraciadamente una falta de respuesta eficaz por parte del nuevo CGPJ que se ha visto paralizado por la crisis.
Desgraciadamente algunos no mantenemos tesis oficialistas, sino que únicamente criticamos que los jueces , en este caso, hayan sido juez y parte y que además hayan incumplido sistemáticamente la ley y que no les pase nada ¿Porque alguien se ha preguntado si esas manifestaciones que han realizado tan ufanos los jueces en las puertas de los tribunales estaban permitidas? Y ya no digo administrativamente, sino desde el punto de vista "interno". ¿Alguien le ha recordado a sus señorías el art. 395 de la LOPJ?
En efecto, como dice el apreciado jurista, él sí con visiones de adivino, a los jueces con su paro y manifestación de un día no les pasará nada . Otros "mortales", no revestidos de poder, probablemente serían sancionados.

Salvador Viada dijo...

¡Vaya madrugón, Pepe! Comparto la mayor parte del argumentario de Luisa. Tan solo no entiendo algo, a lo que se le da mucha importancia, pero que no veo claro: ¿Porque razón se considera un atentado "contra la independiencia judicial" el que la agenda del Juzgado esté en mano de los Secretarios? Quiero decir, por ejemplo, que el hecho de que a mi, como Fiscal, me diga el Juez que tal día debo acudir a tal señalamiento no me coloca en posición subordinada del Juez respecto del fondo del asunto, ni tampoco me impide tomar mis decisiones con libertad sobre ello. ¿Puede explicarme alguien las razones de ese supuesto atentado a la "independencia judicial"?

Luisa dijo...

Bueno, tal como yo lo veo, no se trata tanto de los señalamientos (aunque se hayan convertido en el "tema estrella") como del diseño de la nueva oficina judicial, que lleva implícito un grosero error de concepto, tomando como punto de partida que "lo procesal no es jurisdiccional", para, seguidamente, sustraer al juez la dirección del proceso, atribuyéndola a unos funcionarios, respetabílisimos y preparados (los secretarios judiciales), que, desde la LO 19/2003 son piezas de una jerarquía burocrática que, pasando por los secretarios de gobierno y coordinadores, culmina en el ministro de justicia.

El error es de bulto y, desde luego, nada inocente. Lo procesal es tan jurisdiccional como dictar sentencias. De hecho, hay procesalistas que han dado por título a sus manuales el de "Derecho Jurisdiccional". El proceso sirve a la correcta decisión judicial y, sin control sobre el proceso, tampoco existen garantías de una resolución acertada. Por otra parte, si (como asume el proyecto), lo procesal no es jurisdiccinal, lo mejor sería -como ha escrito Julio Banacloche- crear una nueva agencia administrativa, adscrita, p. ej., a la Delegación del Gobierno, para tramitar los procesos.

Si el proyecto acaba convirtiéndose en ley, nos espera un inacababale rosario de desencuentros y conflictos entre los jueces y esa oficina, adjetivada equivocamente de "judicial", cuando ninguna competencia ostenta el juez sobre ella.

Salvador Viada dijo...

Sigo sin entender la oposicion lo que os enfurece. Vamos a ver. Un sistema procesal que atribuyera la instrucción al Fiscal sería igual de procesal que otro que la atribuyera a los jueces. La expresión "lo procesal es jurisdiccional" necesita aclaración. Porque no todo lo procesal exige un pronunciamiento jurisdiccional. De hecho muchas actuaciones procesales provienen de la iniciativa de las partes, y la resolución del juez es procesal y jurisdiccional. Luisa, ¿podrías darme algún ejemplo de aquello que no te gusta? Porque leyendo lo que escribes no acabo de entender el fondo de la oposición, salvo el slogan: "lo procesal es jurisdiccional". Y creo que eso es claro que exige matices. La cuestión es muy importante: porque de que se explique bien dependerá que los jueces hayan o no tenido razón en el fondo de lo que pedían en esta huelga.

Salvador Viada dijo...
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Pepe dijo...

Salva, ya sabes que a quien madruga...
Y creo que la pelea por la agenda de señalamientos es un simple "capricho" , y lo pongo con comillas, porque, aunque no creo que afecte a la función jurisdiccional, es muy respetable que los jueces luchen por conservarlo, pero no creo que motive una huelga. Y es que echando la vista atrás , hay una cuestión que no motivó ninguna protesta cuando el PP gobernaba e introdujo en el 2003 la reforma de los juicios rápidos. Entonces también se quitó la agenda de señalamientos a los jueces, porque ¿quién señala la fecha y hora de los miles de juicios rápidos que se celebran cada día en este país? ¡la policía! Sí señores, no las señala ni siquiera un alto funcionario cualificado del Ministerio de Justicia , sino el brazo articulado de otro poder del Estado. Y ¿quien protestó entonces? Entonces no solo no se fue a la huelga , sino que no se dijo nada. Y cinco años después el sistema sigue vigente. ¿Llevamos 5 años de ingerencia del poder ejecutivo en el judicial, de violación sistemática por la Policía de la función jurisdiccional y ni un solo Juez de instrucción de España ha protestado? Y qué decir tiene de las asociaciones judiciales...

Anónimo dijo...

Buenos días, soy juez.

El derecho de huelga es icuestionable, lo reconoce Mª Teresa Fernandez de la Vega, cuando era juez, y hay un acuerdo de la UPF del 92 que entiende que lo tenemos. por tanto quienes mas la critican, Bermejo, Fernandez de la Vega y Gabriela Bravo ya se pronunciaron al respecto en sentido positivo... si cambain ahoraa se retratan.

Sobre la reforma de la oficina judicial hay un manifiesto que firman muchos procesalistas diciendo que es inconstitucional y no mejora la justicia. lo firman unos desocnocidos como De la Oliva, Moreno Catena y Gimeno Sendra, todas las tendencias e ideologías, cre oque el que se pongan de acuerdo es motivo para retitrar cualquier prooyecto de ley que modifica mas de 1000 articulos.

Salvador Viada dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Salvador Viada dijo...

Por el interés que puede tener la lectura del citado manifiesto, coloco aquí el enlace.

http://www.ucm.es/info/procesal/declaracion.pdf

Lo he leído pero no puedo colocarme ni a favor ni en contra de lo que ahí se dice. No he leído el proyecto del Ministerio, aunque reproduzco aquí el enlace donde puede encontrarse

http://www.upsj.org/documentos/reformasprocesales/preformaprocesal_08.pdf

De todas maneras, en los países en los que la investigación de los hechos la realiza el Fiscal (y en el proceso de los Tribunales Penales internacionales), hasta la intervención del Juez de garantías -pre trial judge, en La Haya-, el procedimiento está dirigido por el Fiscal, que luego dará cuenta ante el Juez de la correcta observancia del mismo y de haber garantizado los derechos del acusado, so pena de nulidad. Habrá que ver si en el proyecto del Ministerio se sustrae al Juez también ese poder de controlar jurisdiccionalmente las actuaciones realizadas por otros sujetos procesales.

Salvador Viada dijo...

Llevo toda la tarde dandole vueltas al tema de la oficina judicial. Al margen de que se comparta o no la solución legislativa que propone el Gobierno, yo me pregunto: ¿deben los jueces hacer huelga ante un proyecto de ley que va a ser discutido en el Parlamento? Se dice que es inconstitucional: bueno, si es así, ya se depurará o se declarará por el TC. La cuestión es de principio. ¿Es admisible teóricamente una huelga que se dirige contra un proyecto de ley, antes de que se empiece a discutir en el Parlamente, antes de que se hayan rechazado las objeciones del CGPJ, antes de que se haya originado un debate público sobre la cuestión. Francamente, si ese fuera el único motivo de la huelga, yo diría que no estoy seguro de que los jueces tuvieran razón. Otra cosa es una protesta por el abandono secular de la Justicia. ¿Pero una huelga contra un proyecto de ley? Si esa es la razón, Carlos Jimenez Villarejo puede preguntarse legítimamente ¿porqué ahora?

Pepe dijo...

¡Por fin, Salva! Es lo que muchos llevamos diciendo desde hace bastante tiempo: que se trata de una huelga política , tanto la del 18-F como la anunciada para junio. No hay unas reivindicaciones laborales concretas (que la Justicia mejore), ni retributivas (que suele motivar el 90% de las huelgas), pues dicen que ese tema lo "aparcan" ...Así pues, ¿qué nos queda? Como decía una magistrada el sábado en Informe Semanal, el caso Tirado ha sido el detonante, pero van a la huelga porque todo el sistema judicial es un desastre. En ese caso no se entiende la huelga , porque se acaban de reunir con el ministro que ha presentado una serie de propuestas concretas.
No he entrado nunca a valorar si los jueces tienen derecho o no a la huelga (sí critico que ahora se vaya a legislar, lo cual tampoco está claro), pero sí creo que una huelga para protestar por una serie de reformas legislativas de "tanto calado" como la agenda de señalamientos, no es oportuna ni adecuada y revela claramente la falta de seriedad de los magistrados que la secundan , y que esto hace un daño terrible al Estado de Derecho.