domingo, 19 de septiembre de 2010

22000 JUECES

Volví el viernes de Berlín. ¿Es mejor el sistema judicial alemán que el nuestro? Aunque yo diría que si en general, la verdad es que hay cosas que llaman la atención para juristas educados en la disciplina de nuestra constitución. Por ejemplo, es una práctica no excepcional el colocar cámaras de video escondidas en los domicilios de sospechosos de cometer delitos, con autorización judicial. O por ejemplo, es completamente habitual que los Tribunales castiguen con penas superiores a las pedidas por la Fiscalía. Esas cosas me refuerzan en el convencimiento de que hay muchas cosas abiertas y que en nuestro mundo los dogmas son algo siempre de posible revisión. En lo que son imbatibles los alemanes para nosotros es en los medios que ponen para que el ciudadano tenga un mejor mejor servicio público de Justicia. Tienen en Alemania 22000 jueces. Solo en Berlín hay la cuarta parte que en toda España. Están peor pagados, en términos generales, que nosotros. Pero claro, el resultado es que resuelven mejor, con mayor celeridad -casi siempre-, siendo así que la Justicia no es en Alemania el grave problema que es aquí. El Fiscal -quizá habría que decir que en realidad la Policía- investiga el delito (a las órdenes del Fiscal: en Berlín hay 300 fiscales, solo dedicados a asuntos penales), y el Juez es eso, un Juez, un Juez de garantías.

2 comentarios:

maria jesus dijo...

Bienvenido de vuelta Salva.
Por cierto, como está configurado la institución del Fiscal alemán. Está sometido al principio de legalidad e imparcialidad en su actuación?. El Fiscal General lo elige el gobiern de turno?. Está prestigiada la institución?

Salvador Viada dijo...

Querida Maria Jesús, ya todo el mundo de vuelta. Hablaré de la Fiscalía en otra entrada. Pero no creo que sea nada espectacular. Los fiscales son elegidos desde el Ministerio de Justicia de los Lander, de los diferentes estados. Son fiscales -como los jueces- nacionales, no federales. Tienen una dependencia de sus jefes, y estos del Ministerio. Me comentan que esa dependencia, sin embargo, no se traduce en presiones sobre el trabajo, ya que si la prensa averiguara una presión ilícita aquel que presionara se vería obligado a dimitir. Hay muchos más fiscales que aquí (solo en Berlín, tres millones de habitantes, hay 300), y solo se dedican al derecho penal. La Justicia en Alemania es de las cosas más valoradas y las profesiones de juez y fiscal muy buscadas por los estudiantes de derecho.