jueves, 2 de septiembre de 2010

EFECTOS DE LAS ESCUCHAS TELEFÓNICAS

Particularmente ridículo me ha parecido en este verano el asunto de las escuchas al dueño del Hércules CF, en el contexto de una investigación penal que acreditan la existencia de compra de partidos para ascender a primera división. El caso es escandaloso por lo plástico del mismo, y por la impunidad de una conducta que evidencia corrupción en el deporte profesional en España. Considero necesario regular de una vez las escuchas telefónicas en el marco penal y precisar en la ley los efectos que el resultado del hallazgo casual en dichas escuchas han de producir en el ámbito penal y también tal vez, en el administrativo. Y ello al margen de que lo que no se investiga, normalmente, no se descubre. En el caso de marras, ahí están jugando en Primera división los implicados, sin problema alguno por su parte.