domingo, 26 de septiembre de 2010

LA FIESTA DE LOS JUECES

Ayer sábado asistí a ver la obra de teatro con este título, la verdad es que desde el punto de vista artístico he de decir que me agradó; los actores realizaron un ejercicio interpretativo muy dinámico, demostrando desenvoltura y gran experiencia , cantando, y cambiando ágilmente de registro. La puesta en escena era sencillamente elegante y acorde con el ritmo vibrante de la obra. Además me pareció que el autor había sido bien asesorado por algún miembro de la carrera porque expresaba con conceptos correctamente escritos en el texto las cuestiones que actualmente afectan a la Justicia

La obra criticaba la falta de eficacia,, de medios materiales y personales, lentitud de nuestro sistema judicial, la politización del Consejo General del Poder Judicial ,los escándalos mediáticos que surgieron la primavera pasada y parecía considerar que el sistema judicial es anticuado para las necesidades de una sociedad del siglo XXI, para ello se adaptó una pieza costumbrista de un autor clásico alemán

Me sorprendí a mi misma en varios momentos de hilaridad durante la representación teatral , pero posteriormente , reflexionando en casa, me dije a mi misma que era muy triste que la ciudadanía perciba esta imagen de la Justicia a pesar del esfuerzo diario de la mayoría de nosotros .


Después de esto creo que el Manifiesto de los Jueces no es completo, que todos los operadores jurídicos y la ciudadanía también debemos abordar seriamente el tema de cuál es la reforma que necesitamos, y debemos reivindicar una regeneración del sistema. Vienen nuevos tiempos y debemos estar a la altura de la circunstancias

2 comentarios:

Salvador Viada dijo...

Maria Jesús, al leer tu post he ido a ver la obra; hoy era el último día. El teatro lleno y la gente divirtiéndose mucho. ¿Porqué? Porque veían en lo que decían esos actores vestidos de magistrados del CGPJ, las cosas que leen en la prensa, que ven en la televisión y que oyen en las radios. Yo se que las cosas que se dicen ahí no ocurren exactamente así en la realidad, pero no hay duda de que se parecen. Una sátira gamberra que debería hacernos pensar.

maria jesus moya dijo...

Sé que el día a día de la justicia no se parece a lo que se ve en la obra,pero sí la imagen que de la misma dan sus máximos representantes. La obra no ofrece una reflexión profunda sobre los males de la justicia, es sólo una sátira dirigida a un público mayoritario que se burla de las cosas que salen en los medios
Lo triste es eso precisamente, que la sociedad se ría del narcisismo, y la corrupción política y que represente esos males en el poder judicial ?Por qué?