viernes, 14 de marzo de 2008

OFENSAS EN LA RADIO

Hay unos periodistas -fundamentalmente en alguna emisora de radio- que al discrepar de la actuación profesional de jueces y de fiscales, enriquecen su crítica hacia los mismos con motes, apodos o sobrenombres de carácter inequívocamente ofensivo. No ha sido una sola vez que he tenido que soportar como unos amigos, o vecinos o parientes, se refieren a compañeros en algún caso muy apreciados, con los motes que les adjudican desde la radio. Y seguro que eso nos ocurre a muchos otros. El fenómeno no es nuevo, pero no hay duda de que en los últimos tiempos hemos visto como proliferaban este tipo de actuaciones. Creemos que eso es un exceso, ya que no tiene nada que ver con la crítica legítima. No. Se trata de expresiones que afectan indudablemente al honor de fiscales y jueces; pero además se adivina en dichas actitudes un intento de condicionar su imparcialidad. Esas ofensas no se habrían producido si se hubieran seguido por los profesionales las teorías que se defienden en dichos medios. Sorprende que una actuación como esa, que se ha prolongado tanto tiempo y con tanta intensidad no haya generado una reacción mayor en los propios afectados (que desde luego han soportado estoicamente las presiones sin doblegarse) y -sobre todo- en las asociaciones profesionales. No son cuestiones que repercuten únicamente en los injuriados. Afectan a la Judicatura y a la Fiscalía en su conjunto, ya que se pretende quebrantar el ánimo y la independencia de esos compañeros. Y se lanzan contra algunos a modo de advertencia para el resto. Creemos por tanto que algo debería hacerse al respecto, ya que son ataques a la misma imparcialidad de la Justicia.

5 comentarios:

Silvia dijo...

Totalmente de acuerdo; además ese tipo de comentarios incide muy negativamente en la imagen pública del Ministerio Fiscal y de la Judicatura. Creo sin embargo , que los compañeros afectados por este tipo de críticas quizá hacen bien en aguantar estoicamente "la papeleta" como parte del cargo si se quiere , entrar a trapo en tales casos creo que aumentaria la voracidad de los comentaristas que dices . Cosa distinta sería , como apuntas que desde todas las Asociaciones se entablaran las oportunas reclamaciones de manera conjunta , con independencia desde luego del medio emisor y del compañero afectado.

Salvador Viada dijo...

Conseguir la unanimidad es muy dificil. Especialmente si las asociaciones, de alguna manera, conectan con el ideario del medio desde el que se injuria. No se quieren enfrentar, reaccionar contra esos estilos. Pero es necesario poner de manifiesto que desde una perspectiva de respeto a la justicia, esas ofensas -o incluso insultos- no son aceptables. Y si no lo hace alguna asociación, deberán hacerlo las demás. Yo creo que todo ello forma parte de un largo proceso de eliminación de malos hábitos que a lo largo de los últimos años se han ido asimilando como normales en nuestras carreras. Y no son normales

Silvia dijo...

Sí seguramente la unanimidad es pura utopía , pero es una pena:eso significa que realmente la imparcialidad de la Justicia está afectada desde dentro. Las asociaciones deben ser ante todo profesionales , que se asuma que éstas conectan con un determiando ideario excede a mi juicio del concepto asociativo, más bien parece que debería ser un derecho individual . Quizá por eso nació la Independiente.

Pepe dijo...

Yo añadiría que las asociaciones tienen una obligación de proteger a sus asociados en primer lugar, y que es cierto que pueden entablar batallas utópicas, pero en casos como los que comentas de "ofensas en la radio" ¿no debería haber actuado hace mucho tiempo el CGPJ? ¿No tiene el órgano de gobierno de los jueces una obligación de velar por su independencia? En el caso en que todos estamos pensando esa ausencia de actuación fue precisamente la demostración clara e inequívoca, una vez más , del claro carácter político de ese órgano.

Salvador Viada dijo...

El problema, como yo lo veo, es que todo forma parte en alguna fomra del juego político: la radio, el CGPJ, la Fiscalía y las asociaciones (mayoritarias). Ha dejado de ser un valor de referencia el comportamiento de aquellos que dicen: "yo soy independiente de las corrientes políticas, al menos en el ejercicio de mi profesión". Pensar que el CGPJ va a protestar de lo que dicen los correligionarios de la mayoría en la radio es de broma. Y si se queja la minoría de lo que dice la derecha mediática, pues no es creíble como crítica profesional. Pues bien, ese espacio -el espacio profesional, neutral- es el que hay que cubrir.