lunes, 31 de marzo de 2008

IDEAS PARA CAMBIAR LAS COSAS EN LA FISCALÍA

Los fiscales trabajan con imparcialidad. Despachan los asuntos con arreglo a las reglas de la técnica del derecho, sometidos al imperio de la ley. Por eso resulta extraña a nuestra concepción profesional cualquier factor que altere ese estado de cosas. Y así los conceptos de "progresista", "conservador" o "equilibrios (o reequilibrios) ideológicos" no suenan bien cuando son determinantes de los ascensos o promociones profesionales. No hay inconveniente en admitir que existen diferentes sensibilidades en cada uno de los fiscales sobre aspectos de la vida, y que algunas de esas sensibilidades tienen que ver con el hecho de ser más o menos conservador o más o menos progresista. La pena es que existen otros matices también muy importantes que ceden ante lo anterior. El ser más o menos estudioso, más o menos trabajador, el ser hombre o mujer, el ser más o menos seguro, más o menos sensible hacia las víctimas, más o menos cuidadoso, más o menos antiguo en el escalafón, más o menos brillante... Hay infinidad de aspectos sobre los cuales marcar las diferencias y que son importantes. Pero no parece que eso tenga siempre una importancia determinante. Estas diferencias se concretan y se potencian de manera decisiva en aspectos conectados con la política -con la política de partidos-, con aquellos aspectos que permiten una más fácil adscripción con tal o cual partido formación mayoritaria. Creo que eso es malo. Y lo es porque para muchos ciudadanos existe la percepción de que la adscripción política es el gran riesgo que tenemos para la imparcialidad profesional. Mientras que no se predicará lo mismo de otros matices sobre los cuales construir la diferencia de valoración de las trayectorias profesionales. Por eso creo que el sistema actual, con asociaciones representadas en el Consejo Fiscal demasiado etiquetadas, es muy mejorable. Y creo que desde luego mejoraría en la medida en que no asociados, o los asociados que hagan de la neutralidad política y de la independencia en el Consejo una bandera, se puedan ir abriendo camino en dicho órgano con el respaldo de los votos de los fiscales. Un hecho así obligaría a replantear muchas cosas a mucha gente. Quizá lleguemos a verlo pronto.

2 comentarios:

Silvia dijo...

Quizá,... pero me temo que mucho hay que cambiar la mentalidad de todos para llegar a lo que expones.

Salvador Viada dijo...

Todo ha de cambiar, y ha de cambiar mucho. Nos hemos instalado en la idea de que ciertas cosas son inevitables. Y solo lo son si no luchamos por cambiarlas. Hay que trabajar con constancia, pero tenemos tiempo, mucho tiempo.