lunes, 13 de abril de 2009

JUSTICIA DE DERECHAS, JUSTICIA DE IZQUIERDAS

Como una tela rasgada está dividido el CGPJ entre progresistas y conservadores; lo mismo los fiscales del Consejo Fiscal. Pero ¿hay realmente una diferencia entre la actuación profesional de jueces y fiscales progresistas y conservadores? Yo creo que no, al margen de matices que no justifican una división tan intensa en los órganos de gobierno. Todos aplicamos la ley razonablemente, y salvo algunos pocos que no la conocen y otros pocos que creen que la conocen tan bien que pueden interpretarla como les parezca, en general no hay diferencias significativas. Y admito que existen excepciones, que ven una vertiente "conservadora" o "progesista" en leyes sustantivas o procesales, a veces de manera sorprendente. Y que aplican la ley sobre la base de un concepto abstracto "conservador" o "progesista", alineado en casos concretos -curiosamente- con pretensiones procesales de los partidos políticos. Pero se trata de opciones muy minoritarias, y no muy prestigiosas -creo- entre jueces y fiscales. Entonces, ¿porqué aceptamos que se nos divida, cuando entre nosotros no existen grandes diferencias en el modo de trabajar? Yo creo que evidentemente, estas divisiones políticas proceden del interés de los partidos políticos mayoritarios en tener influencias en la Justicia. Y se valen para ello de la ambición de algunos jueces y fiscales, tras haber convertido a las asociaciones mayoritarias en asociaciones objetivamente "alineadas". Si eso es así, entonces tenemos la Justicia que nos merecemos, pero también la solución está en nosotros; en organizarnos de otra manera; en apoyar opciones menos politizadas; en volver la espalda a quienes crean entre nosotros divisiones que nos resultan artificiales.

9 comentarios:

Sevach dijo...

Pues amigo Salvador, estoy de acuerdo:la justicia no es de izquierdas ni de derechas (muy gráfica es la alegoría con ojos vendados) y además basta conocer a jueces y fiscales para constatar que realmente no hay un alineamiento ideológico con disciplina de "partido" sino que ese encuadre y calificación de juez conservador o progresista, es fruto de una cómoda e interesada simplificación mediática. Al igual que en EEUU los magistrados del Tribunal Supremo fueron nombrados por un Presidente de un color u otro, lo cierto es que sus fallos han deparado notabilísimas sorpresas porque lo principal es que son expertos en Derecho y el Derecho no permite hacer experimentos ideológicos. Mas bien creo que si el Consejo General del Poder tolera esos calificativos a sus vocales, y los miembros de la carrera judicial los utilizan en sus coloquios, estaremos contribuyendo a crear en la sociedad la equivocada idea de que la justicia se imparte en función de la ideología.

Donde hay un pequeño margen para la ideología es en el Tribunal Constitucional ya que, al fin y al cabo, está llamado a completar la voz del constituyente, pero no en la aplicación del Derecho por los tribunales ordinarios.

El problema radica en cómo recuperar la imagen perdida, puesto que por desgracia la ciudadanía confunde CGPJ (organo gubernativo) con Jueces y tribunales (organos jurisdiccionales).

Teneís una gran labor por delante, con vuestro estupendo blog cuya divisa de Justicia imparcial debería ser la divisa de todos los amantes del Derecho. Saludos.

Pepe dijo...

Creo que el problema es muy sencillo, pero irresoluble. Mientras los nombramientos para cargos que implican ascensos en las Carreras se deba más a adscripciones "ideológicas" que a motivos personales seguiremos igual.
Hace unos días en el diario El País se hablaba sin ningún rubor de "cambio de cromos" en el CGPJ, aceptando los vocales progresistas que se nombrara a un magistrado conservador para el TSJ de las Islas Baleares a cambio de los nombramientos futuros que va a haber en el TS. Mientras eso sea así (no ha salido la portavoz o el Presidente del CGPJ desmintiendo esa noticia por lo que habrá que darla por buena)la Justicia seguirá teniendo un grave problema.
Y en la Carrera Fiscal otro tanto de lo mismo.Desde la reforma del año 2003 y las renovaciones o nombramientos quinquenales de las jefaturas hay toda una pléyade de fiscales jefes o futuros fiscales jefes esperando a ser renovados o nombrados , olvidándose de que muchos de ellos podrían estar en el cargo no por su adscripción "ideológica" sino por su valía profesional, y sin embargo prefieren dar prioridad a lo primero, postergando lo segundo.

Como dice Sevach nos queda mucho por andar ,pero no hay que desfallecer ....

fiscalillo dijo...

La forma de conseguir que los nombramientos no estén politizados es muy simple, solo basta que quien elija no sea politico, auqnue sea compañero. simplemente con que el dictamen del Consejo Fiscal sea vinculante o que los 12 vocales del CGPJ vuelvan a elegirse por los jueces.
que haya asociaciones alinedas politicamnete, ellas mismas lo reconocen, no implica que la otra lo esté al partido contrario, es reducir el analisis a blanco-negro, bueno-malo. en la AF la inmensa mayoría no se define politicmanete y apoya a quien cree que debe hacerlo, de momento sacó muchos mas dle doble de votos que otras asociaciones o casi el triple.

Una jurista dijo...

Pues que existen fiscales y jueces conservadores, progresistas, y de los que no se alinean (porque les parece que la Justicia no debe de tener un color político), es tan cierto como la vida misma. La prueba está en las diferentes asociaciones que existen en el ámbito de la fiscalía y la judicatura. ¿Nos acordamos del hace hasta poco Ministro de Justicia, fiscal, que en otro tiempo dijo que él interpretaba su idea de la justicia a la luz de su ideología política?. Pues eso, que "haberlos, hailos". Un saludo.

fiscalillo dijo...

no creo que el anterior Ministro sea referencia y modelo de todos nosotros

fiscalillo dijo...

en todo caso, creo que todos tenemos una ideología propia, seriamos totntos si no la tuvieramos, el problema estriba en despojarnos de la misma a la hora de trabajar y realizar nombramientos, quienes no lo hagan así serán politicos y no fiscales o jueces.

igualmente creo que todos tenemos derecho a dedicarnos a la politica, pero para ello es necesario colgar antes la toga y regular el modo en el que la recogemos después

Law dijo...

El problema es que les interesa más no despojarse de la ideología propia, por cuanto por ella pueden conseguir ascensos, renovaciones, o nombramientos donde les plazca. Ahí es donde realmente se ve la posible politización de la Justicia, en que se convierte en un juego de intereses, es decir el típico yo te doy y tu qué me das (lo cuál pasa continuamente con los nombramientos para los cargos). Mientras los verdaderos políticos no quieran cambiar esto (que dudo que quieran) y una parte de los propios jueces y fiscales tampoco quieran, está claro que el problema tal como ha dicho "Pepe" es irresoluble.

Salvador Viada dijo...

¿Es irresoluble? Yo creo que es difícil, pero no irresoluble. Es cierto que todo este desastre viene impulsado por el premio que los partidos políticos mayoritarios ofrecen a quienes son (o fingen ser) afines, y sobre esa base tan insegura se construye nuestro sistema. Pero claro, la denuncia de lo que ocurre no les gusta: basta ver aquí que a algún amable comentarista no le gusta -como debe ser- que se vincule a su asociación con afinidades de partido, aunque hayan sido estas evidentes en el pasado reciente. Si desde dentro se reacciona contra este estado de cosas, los dirigentes de las asociaciones tendrán que tomar distancia con los partidos. Yo creo que un principio para arreglar las cosas es reconocer que esto está mal; que muchos somos un poco -o un mucho responsables-; y es muy importante decirlo. Porque algunos piensan que el resto somos tontos: se politiquea, se cambian cromos, se aceptan presiones desde el mundo de la política, se negocian cargos y puestos sobre la base de acuerdos tácitos de lealtad; se posterga a compañeros con mayor antiguedad, curriculum e independencia; no se motiva un solo nombramiento (a veces lo tendrían muy dificil motivar nada)... pero luego nadie puede decir nada porque se sienten muy ofendidos. Pues yo creo que el mero hecho de decir lo que está pasando ayuda a cambiar los planteamientos.

El sabio Sevach nos lo dice: hay una gran labor por delante. Pues a ello.

Una jurista dijo...

Pues aunque suene un poco duro, que cada palo aguante su vela. Está claro que los jueces o fiscales que no entran en el "reparto" de las asociaciones, no son nombrados (o rara vez)y tan felices (por lo menos algunos)porque...¿lo que importaba no era la Justicia sin adjetivos o me he perdido algo?. Un saludo.