miércoles, 5 de mayo de 2010

MAPA DE LA CORRUPCIÓN

El PP ha elaborado un "mapa de la corrupción" del PSOE en Andalucía.  Ingeniosa iniciativa.   Pero llama la atención en la noticia que enlazo, el que cuando se les habla de la corrupción propia, señalen que "no vamos a tirar piedras contra nuestro propio tejado".  El problema más grave de la corrupción política en España es ese: los partidos consideran "piedras contra su propio tejado" el denunciar la corrupción en sus filas.  O dicho de otra manera: hay dos tipos -al menos- de corrupción; la propia y la ajena, y esta última es para ellos la intolerable.   Ese punto de partida llega a unas proporciones que lastra el sistema político y también el sistema judicial: detrás de esos planteamientos está la misma politización de la justicia que tanto daño nos hace.   Además, desde un punto de vista meramente teórico, el político que acepta la corrupción de los suyos -aunque él mismo no sea un corrupto-, ya no es un político honrado.  Cuando todo esto llega a los niveles de denunciar sistemáticamente la corrupción ajena pero rehusar hacer lo mismo con la propia (conducta de la que tenemos abundantes ejemplos en los dos partidos españoles de gobierno), la afirmación -tan frecuente- de que la inmensa mayoría de los políticos en España son honrados merecería una reflexión.   Sigo sin entender los planteamientos de aquellos que en relación a la corrupción hacen como hozo Roosevelt con Somoza: "Si, es un hijo de puta; pero es nuestro hijo de puta".

1 comentario:

Anónimo dijo...

El camino de la degeneración que estamos viviendo es que en la carrera Fiscal, se encomiendan estos casos a los Fiscales alineados con un determinado partido político, que después reciben un buen destino por los servicios prestados, o a Fiscales sustitutos ,que harán lo que se les ordene para conservar su puesto de trabajo
La corrupción es un delito, no importa de donde venga, pero sólo se persigue la del partido contrario y se tapa la del partido propio
Esta senda es la destrucción de nuestra carrera y de la convivencia democráticz también