miércoles, 23 de septiembre de 2009

LAS FISCALÍAS GALLEGAS


Como dije en otra ocasión, este verano visité varias fiscalías de Galicia.  Sin excepción, en todas ellas los compañeros que trabajan en agosto me recibieron con afecto: los que conocía y los que no (que ya, por imperativo de la edad, son mayoría).    La impresión que producen al visitante es que están en general bien dotadas de medios materiales, a excepción de las dos de Pontevedra.  Las fiscalías de Vigo (en un lugar céntrico, pero un edificio anticuado e insuficiente) y de Pontevedra (un edificio antiguo, extraño y muy alejado del centro de la ciudad) son en mi opinión las que tienen unas instalaciones de pero calidad: algo habría que hacer al respecto.   La de Lugo está recién renovada y es una Fiscalía que uno ve en positivo, con un Jefe -compañero mío de promoción- recién llegado con muchas ganas de trabajar.  La de Orense, está en una plaza preciosa dedicada a Concepción Arenal (en la foto), pero se está quedando pequeña: no hay espacio ya para trabajar con confortabilidad, considerando además que comparten planta con un Juzgado de Menores.  En Santiago falta personal auxiliar.  La Fiscalía está en el Palacio de Justicia, me dijeron los fiscales que está suficientemente dotada, pero era evidente que faltaban funcionarios (que además no disfrutaban de un lugar de trabajo demasiado amplio).  Creo que no debería ser tan difícil arreglar eso.   No vi la Fiscalía de La Coruña pero si la del TSJ, en el precioso Palacio de Justicia de la Plaza de Galicia.


Todas las fiscalías gallegas proporcionan (al menos en lo que pude fijarme) ordenadores pórtátiles a los fiscales, algo que contrasta con la situación de la primera fiscalía al salir de León, Ponferrada, en la cual nos recibieron (yo iba con mi mujer, también fiscal y era mediados de agosto) dos jóvenes compañeras a las que debimos parecer algo así como dos marcianos.  

Por cierto que muy cerca de esa población te topas con un pueblo de curioso nombre (en la foto)

5 comentarios:

Silvia dijo...

Curioso y enriquecedor turismo. Quedas invitado a conocer la Fiscalia en la que me encuentro, traete la cámara..., te adelanto , los despachos de los Fiscales estan distribuidos a lo largo y ancho de edificio en tres plantas distintas; el mio en particular , y conste que no me quejo porque al menos lo tengo ,esta situado en el Juzgado de Guardia. La oficina fiscal está hacinada en un pasillo situado frente a los baños y los ascensores, el lado positivo es que como la plantilla de auxiliares en más bien reducida , de momento consiguen sentarse todos frente a una mesa, eso si, prohibido estornudar .
Pero ,vaya , están haciendo un edificio nuevo - este tiene 15 años -, a ver si esta vez se acuerdan de que la fiscalia tiene Fiscales y funcionarios, la pregunta que me hago desde que llegué : ¿ cómo es posible que los sucesivos jefes hayan permitido un lugar de trabajo así?

Anónimo dijo...

Una fábula sin bichos:

Desde siempre, en Villalibre de la Jurisdicción no hubo juzgado ni fiscalía, y los vecinos, conscientes de aquella carencia, evitaban los pleitos por encima de todo, cuidaban en extremo sus modales, trabajaban con dedicación y vivían felices...

Salvador Viada dijo...

Para mi el mal estado o la mala calidad de los edificios de la Justicia es una muestra de la poca consideración que se le tiene. El edificio que habla Silvia me recuerda tiempos que quizá ya han pasado (no en Pontevedra): edificios de mala calidad, o insuficientes, viejos, despachos oscuros pequeños y compartidos...
Algún día colgaré fotos de Palacios de Justicia de algunas ciudades francesas con que me he topado, para envidia del personal.

Una jurista dijo...

Pues los de la Audiencia Nacional, siguen siendo viejos, compartidos (la mayoría) e incómodos.Por no mencionar el edificio...ese monumento de la arquitectura hispánica. En fin.

Salvador Viada dijo...

Bueno, la Audiencia Nacional, en mi opinión es un edificio completamente inidóneo: inseguro, antiguo, con plantas no muy grandes lo que hace que las Salas, los Jueces y los Fiscales estén todos desperdigados entre las plantas, y muchas veces compartiendo despachos. Siempre se dice que no se cambia por razones de seguridad, pero yo creo que lo que gusta es el lugar donde se encuentra.