miércoles, 20 de octubre de 2010

DE OFICIO FISCAL, POR JOSE MARÍA MENA

Ayer estuve hasta muy tarde por la noche acabando de leer un libro que ha escrito el antiguo Fiscal Jefe de Barcelona, Jose María Mena. Lo considero un libro imprescindible para quienes luchamos por mejorar la justicia, por quienes tratamos de mejorar la Fiscalía. Y no porque se haya de compartir lo que dice: yo no comparto aspectos fundamentales de su obra; sino porque Mena ha pensado en muchas cosas, ha abordado sin miedo todo lo que ha pensado y ha desnudado su pensamiento cuando ninguna sospecha ya puede existir de que en lo que dice es absolutamente sincero. El libro es lúcido y al tiempo profundo. En mi opinión con dos problemas subyacentes: uno, que analiza la situación de la Justicia actual desde la perspectiva de un luchador antifranquista, olvidando que la realidad actual sin ser ni mucho menos siquiera pasable, no es la de entonces. Ni lo son las personas, ni las leyes ni los comportamientos. Y además, esa honestidad intelectual suya, paradójicamente, lastra el peso de sus conclusiones. Porque considera que es posible mantener un comportamiento políticamente comprometido (de hecho cree que es lo más frecuente) con una actitud de servicio únicamente a la Justicia, olvidando que no todo el mundo -de hecho muy pocos- son capaces de no atender al halago, al canto de sirena, al obsequio, al viaje pagado, a la medalla pensionada o a la promoción profesional basada exclusivamente en ese compromiso político. Y si eso es así, como creo que es, el fomento de las carreras individuales sobre la base de la afinidad política es terreno abonado para el sectarismo. En todo caso, el libro es un regalo inesperado que agradezco.

3 comentarios:

maria jesus moya dijo...

Después de 16 años de carrera se me plantea un írresoluble dilema moral.
Recuerdo que durante la oposición se me inculcó que ni los Jueces ni los Fiscales podíamos pertenecer a partidos políticos porque la Justiicia emana del pueblo y se debe garantizar la igualdad de trato a todos los ciudadanos,con independencia de su condición y porque no debemos servir a otro dueño que no sea la ley y los valores constitucionales
La aceptación expresa e incluso la proclamación pública de la afinidad partidista de determinados jueces y fiscales, su designación para los cargos de más influencia y poder,y -lo que más me apena-el prestigio y la buena fama que se les atribuye, se contradice con los valores aprendidos que además todos juramos solemnemente guardar ¿Me estaré haciendo vieja?

Josep Maria dijo...

Ahora resultarà que a estas alturas del partido, jueces i fiscales son personas sin ideologia i neutrales.
Perdone pero la percepción que tenemos muchos ciudadanos es que no hace falta pertenecer a un partido político para tener ideologia política y actuar de acorde con ella.Pero si los mismos profesionales de la justicia estan asociados a asociaciones profesionales de corte ideologico.Ahora resultará que el Supremo y el Constitucional no hacen politica, es lamentable el espectaculo que han dado sus miembros en mas de una ocasión.
¿Quizás las discusiones entre el PSOE y el PP por nombrar magistrados es porque estos son neutrales?
Ultimamente parece que los magistrados se empeñan en hacer creer a los demás que las leyes dicen lo que los magistrados quisieran que dijesen.

Daniel dijo...

Este blog vuelve y será, por desgracia, siempre de actualidad. Auténtica utopía que con personas como Jose María Mena o el propio autor de este blog, a quien de nada conozco, me permiten tener cierta esperanza en que personas con lucidez existen y son capaces de interpretar los mensajes de nuestra recurrente historia.
Fantásticas líneas que comparto. Enhorabuena.