viernes, 1 de octubre de 2010

FISCALES ADSCRITOS

Me parece natural que un Fiscal de Sala especialista necesite de Fiscales adscritos para cumplir con su función si se quiere que realmente tengan alguna eficacia. No me sorprende por tanto que la plantilla orgánica del Fiscal contemple la figura del Fiscal adscrito. Pero me parece la situación administrativa de los fiscales adscritos provoca agravios comparativos injustificados. No solo su régimen retributivo (mucho más elevado que cualquier otro fiscal de segunda en una fiscalía de Audiencia Provincial), aunque ahí podría decirse que bueno, han de venir a Madrid y eso son gastos. Me refiero a la situación en la que quedan a su cese (art. 36.3 del EOMF) Pensemos que en la práctica suelen ser fiscales de poca antigüedad, aunque este aspecto no tiene la menor trascendencia a la hora de su nombramiento: se les nombra directamente por el FGE, sin votación del Consejo Fiscal. Son puestos pues de la máxima confianza. ¿Y que sucede cuando cesan? Pues que pueden elegir entre varios destinos apetitosos, entre los cuales destaca uno al que solo se puede acceder normalmente por antigüedad: la Fiscalía del TSJ de Madrid. Con ello ocupan plazas a las que aspiran fiscales en ocasiones con muchos, muchos años de servicio, que ven también cerrada esa puerta de progreso profesional. Fiscales que muchas veces han intentado ir a otros destinos de esos que se denominan por "méritos" (de esos que se reparten las asociaciones mayoritarias) pero que no han tenido suerte. Honestamente, no encuentro justificación a ese beneficio que me parece malo para la Carrera Fiscal porque reduce expectativas profesionales para la mayoría de los compañeros. Y pienso -como tiene la manía de ocurrirme- mucho más en aquel a quien se le cierra la puerta sin razón, que en quién un día goza de la confianza del FGE, y ese hecho le marca ventajosamente durante toda su carrera profesional.

1 comentario:

maria jesus moya dijo...

Las funciones de los Fiscales adscritos y los criterios para su selección resultan un misterio para el resto de la carrera. Sólo sabemos que se nos dice por lo” bajini” que no pidamos porque estas plazas se sacan para “ fulanito” o “menganito”, en régimen de “ regalía” como en la Administración pública absolutista del siglo XVI
También sabemos que están mejor remuneradas y que se les elige por su calidad de Fiscal excelente, y por eso nos denominan despectivamente “ la tropa” , “ los machacas” “ los mataos”
El abuso es evidente, y además se puede demostrar con una mera operación aritmética; si restamos de la plantilla de Fiscales el número de Jefes y Tenientes, por partida doble en muchos sitios como Madrid, las unidades de la Fiscalía General, los Fiscales Superiores de Comunidad Autónoma, los Fiscales de Sala especialista, sus adscritos en número mayor de dos para cada uno de ellos , y después dividimos 6.711.000 asuntos penales entre los Fiscales sin cargo meritorio, resulta que somos los de abajo, “ la tropa” los que trabajamos por dos y sostenemos el sistema para que no se hunda
Y lo más extraño es que encima “ la tropa “ calla