sábado, 25 de enero de 2014

HECHOS; Y NI UNA PALABRA

Cada día recibo un email de compañeros que -como yo- tratan de convencer a los fiscales de que la mejor opción para que las cosas mejoren en su profesión lo mejor es que les voten a ellos.   La asociación afín al FGE presume en su campaña de hechos y no palabras.   Y creo que es justo reconocer que hay muchos hechos que tienen que ser destacados.   Porque no han fracasado en aquello que se han propuesto, ni mucho menos.   En los dos años que el FGE ocupa el cargo, salido de las filas de esa asociación y elegido por el Gobierno del PP, han sido elegidos compañeros muy valiosos (al igual que aquellos con quienes compitieron y que no tuvieron suerte) fiscales Jefes pertenecientes a la Asociación de Fiscales (escribo de memoria), el Teniente Fiscal del TS, el cargo más importante de la Carrera; el Secretario Técnico del FGE, y su teniente; el fiscal jefe de Barcelona, el de Madrid, el de Málaga, el de Albacete, el de Asturias, del de Canarias, el de las Palmas, el Teniente Fiscal de la Audiencia Nacional, el miembro nacional de Eurojust, el director del CEJ y un suplente del CGPJ (estos tres últimos salidos de la última ejecutiva de la AF).   Eso son hechos, y en positivo.     La jerarquía de la Fiscalía sale hoy de un grupo de fiscales agrupados bajo una siglas y eso debería conllevar una responsabilidad cuando las cosas no van bien, o van muy mal.  Nada tendría de particular todo esto (cuando gobierna el PSOE, la UPF hace lo mismo, quizá con menos prisa pero con las mismas intenciones), sino fuera porque ahora se nos ocultan esos datos para inundarnos con "comunicados" hechos a lo largo de los años sobre nuestros problemas profesionales.   A mi me parece que si uno manda en la Carrera, como es claro que aquí ocurre, sobran los comunicados y lo que hay que hacer es responder de lo actuado y de como están las cosas.    Pero hoy parece que si el trabajo ahoga en algunas fiscalías y el servicio no se puede prestar en condiciones, nadie tiene en la Fiscalía ninguna responsabilidad; si la FGE aceptó la reducción dramática de sustitutos y cargó sobre las espaldas de los fiscales su trabajo, la responsabilidad no es de nadie.  Si el sistema informático no funciona, pues lo mismo; si la Fiscalía está politizada, tampoco nadie asume eso; si el sistema disciplinario está huérfano de garantías (nos lo dicen desde el Consejo de Europa), igual.   Poder si. pero responsabilidad no.

En relación con el tema disciplinario, ahí si que tiene razón la AF.  No palabras.  De hecho, ninguna: todavía se espera en la Carrera con atención qué tienen que decir la AF y la UPF de la expulsión de un fiscal merced al voto de sus vocales en el Consejo Fiscal, vulnerando sus derechos fundamentales y el principio de legalidad.   Todo un presagio de lo que nos espera como esto no cambie.

1 comentario:

Antonio García Gómez dijo...

Don Salador, siento ser tan pesimista, pero creo que la justicia con Gallardón, está sentenciada...
Se trata de utilizarla instrumentalmente, sólo para perseguir a los desgraciados, pero nunca a los poderosos; ¡hasta ahí podíamos llegar!
Si la justicia ha sido dominada mediante la toma del CGPJ por los políticos de los partidos principales, la Fiscalía es ocupada por el nombramiento del fiscal general, como correo de turno del partido en el poder.
Creo que el problema tiene difícil solución, si es que tiene alguna.