jueves, 18 de septiembre de 2008

CURSO EN MARIÑÁN...

Hoy, nada de interés. Parece que nadie sabe mucho cual va a ser el destino del proyecto de cambio en el proceso penal, por lo que todos nos movemos en la ambiguedad y en la incertidumbre. Aún así, me interesa combatir aquí una argumentación frecuente especialmente de la Asociación de Fiscales, que se muestra renuente a aceptar la idea de la atribución de la instrucción al Fiscal. El argumento utilizado no es el de que no quieren el cambio, sino que como no hay medios suficientes, pues es algo inviable. Ese argumento me parece insuficiente, y que esconde -aunque no mucho- una opinión semejante a la que maneja el PP. Lo importante, creo, es la decisión de acometer un proyecto, y luego -tomada la decisión- ponerla en práctica. Para construir el AVE es preciso decidirlo y ponerse a poner las vías. Es imposible que el AVE circule por las vías del metro. Por eso, lo primero es decidir el objetivo y luego ponerse a trabajar sobre él. Nadie va a dotar de medios a la Fiscalía para investigar hasta que no se tome la decisión de atribuirle dicha función. Es completamente lógico. La atribución de la instrucción al Fiscal sería un cambio importantísimo en la Justicia española, que daría racionalidad al sistema, garantizaría la efectividad del principio acusatorio, unificaría la aplicación de las leyes, modernizaría las instalaciones, y daría un enorme impulso a la Fiscalía al dinamizarla y permitirle su desarrollo natural. A pesar de que de la situación actual es considerada como desastrosa en medios materiales y en normativa aplicable, las resistencias al cambio son muy importantes. A mi me cuesta entenderlo, en ocasiones.

1 comentario:

Silvia dijo...

Me resisto un poco a volver sobre el tema de dar la Instrucción al Fiscal; pero, el esfuerzo encomiable que haces retransmitiendo el contenido del curso este donde veo , por cierto, que todos repiten lo mismo desde años ha , despierta mi espíritu de cruzado.
No sé qué cambios habrá que hacer , ni cuántos Fiscales más ni demás , no me pagan para pensar en ello, pero se trata simplemente de eso, de pensar y de hacer cuentas y sacar dinero de otras Administraciones hermanas más guapas. Esos estudios hay desde luego que hacerlos antes de afirmar alegremente cada año en Mariñan, que no hay medios.
Lo que sí puedo decir es que casi recién reincorporada a la que, dicen, jurisdicción ordinaria desde la jurisdcción de menores , tengo que decir despues de dos años de ordinarieces , que esto es simplemente una barbaridad.
Si a alguien le impota un mínimo que la Justicia salga adelante es necesario que los procedimientos salgan en un plazo de instrucción razonable , y por razonable digo seis meses a lo sumo un procedimiento de instrucción media, dos sobran para un robo mondo y lirondo. Esos plazos sin embargo inexplicablemente se multiplican por cuatro , y me quedo corta , en la jurisdcción ordianaria. Y ¿ porque ? no , no son más complejas son incluso más sencillas porque precisamante en las causas más complicadas en las que se precias de intervenciones , entradas y demás el mismo Juez las adopta . Dando la Instrucción al Fiscal como en menores el procedimiento no viaja incesantemente de Fiscalía al Juzgado en petición de informes , diligencias , recursos por denengación de diligencias, notificaciones ...El Fiscal se lo guisa, el Fiscal se lo come.
Además, hay otra realidad importante en relación con la imagen de la Justicia: el de las causas extraordianrias del tipo Prestige , Fabra ... cuya instrucción quedaría más garantizada en manos de una fiscalia que de varios jueces de primer y obligado destino.
En fin que ventajas haberlas haylas , ahora sí , sería conveniente facilitar las garantías de la imparcialidad del fiscal. Tal y como está hoy el tema es duro , duro. Pero vaya, tampoco hay que anclarse en eso , también la independencia judicial está en tela de juicio en muchos casos,y no pasa nada . Asi que no hay que rasgarse las vestiduras si un fiscal decide no hacer uso de las vias legales que tiene para defender SU imparcialidad. De hecho imparciales somos ya, ¿ o no ?