lunes, 15 de septiembre de 2008

¡ES UN CLAMOR!

Uno va desde las opiniones de izquierda hasta las de derecha. Jueces, fiscales, periodistas, profesores, periódicos... Todo el mundo coincide que esto es un desastre, que no hay manera de tener una justicia imparcial sino es independiente. Y todo el mundo critica el modo de elegir a los vocales del Consejo, ese reparto de influencias entre los grandes partidos que se ha hecho abiertamente, sin disimulo alguno. Hoy es en la Gaceta de los Negocios donde se lee un artículo de crítica por un conocido catedrático, que habla de "un desastre para España". Pero puedo citar muchas más críticas en dias pasados, y también las veremos mañana. Algo debe fallar en nuestro sistema cuando frente a ese clamor de opiniones, que sobre otras cuestiones habrían de tener alguna influencia para cambiar las cosas, en matera de Justicia no significan mucho más que un coro de grillos cantando en el campo.

El daño de esta elección, ¿no se dan cuenta los partidos? en ocasiones se traslada a los propios vocales. Todavía se puede leer un artículo terrible -seguramente sectario- sobre determinadas decisiones jurisdiccionales de algunos de los jueces elegidos. Decisiones sin duda impecables en su momento, pero que a la luz de los nombramientos posteriores, adquieren un sentido muy triste.

2 comentarios:

LUPO dijo...

Pues a mi, que queréis que os diga, ¡me ha encantado la configuración del nuevo Consejo¡… ¡fuera máscaras y declaraciones hipócritas cuando se está en la oposición o se aspira a algún carguito!.... ¿haber cómo nos justifican algunos seguir perteneciendo a determinadas asociaciones o grupos que lo han apoyado y, sin embargo, lamentarse, farisaicamente, a mi juicio, del sistema de elección, y seguir hablándonos de Justicia Independiente, Jueces-Fiscales Imparciales, etc, etc?

Ya sabemos, definitivamente, por si no lo percibió alguno tras la pasada del PP por el Gobierno de España y el desprecio con el que desde el primer día trataron a la Carrera Fiscal, lo que no espera si los conservadores (o liberales, o centro progresistas, o como puñetas quieran autodenominarse en cada momento electoral) retornan al Gobierno. Tras ponerse en brazos de la APM olvidaros no ya de un Fiscal independiente o de una reforma de la LECRIM que deje en nuestras manos la investigación penal si no, me temo, de cualquier modificación que pueda suponer fortalecer a la Fiscalía pues, al final, entienden nuestra potenciación en clave “pérdida de cuota de poder” . Una pena que nuestros compañeros de al AF en vez de cortar amarras definitivamente con ese sambenito de asociación conservadora se hayan despachado con una nota que, leyendo su último párrafo, parece discutir el sistema de elección del Consejo mas por no haber contado con ellos para ocupar algún cargo que por los evidentes perjuicios que hacia la credibilidad del sistema supone para el ciudadano. Un ciudadano que atiende ahora al insólito espectáculo de ver como, cínicamente, se critica un sistema de elección vigente desde hace una montonera de años por parte de quienes, a saber por qué intereses, callaron hasta ahora.

En cuanto a los chicos de la UPF, consolidada su presencia en el Consejo, y una vez “colocados” la mayoría de sus miembros, me da que han quedado en correa de transmisión de lo que el Ministro del Interior (¿no fue en su día uno de esos Jueces, independientes, por supuesto, o yo lo he soñado?) señala como obligación del Consejo, “ser independientes de los políticos pero no de la política”, así que se limitarán a apoyar la legislación del Gobierno sobre la muerte, en sus diversos momentos, pasado, presente, futuro y futurible, a abogar, sin que se les caiga la cara de verguenza, por que el actual EMF garantiza la independencia de la Fiscalía, y a defender que lo de la instrucción del Fiscal conviene aparcarlo para un momento posterior, cuando sea mas conveniente (supongo que políticamente hablando, ¿para qué pensar que algunos de los problemas actuales de la justicia radica en esa antigualla del Juez de Instrucción?)

En fin que después de reflexionarlo mucho este verano (en lo que yo creía una actividad masoquista hasta conocer el ”tour por los castillos y juzgados medievales de España”, que Salvador ha confesado haberse marcado estas vacaciones, no se que nos queda a quienes pensamos como recoge este foro (por cierto muy acertadamente resumido en las reflexiones de Jose Maria caballero) sigo sin saber cómo conseguir que la docenea de compañeros que, entre los componentes del foro y algún otro con el que he hablado sobre este tena, opinamos así se conviertan en ciento veinte u ochocientos o novecientos, a fin de poder presentar un verdadero frente renovador de la Carrera Fiscal que busca su constitución como institución verdaderamente independiente de los vientos de la política y eficaz ante las nuevas formas de delincuencia a las que nos vamos a enfrentar. ¿Hemos de realizar esa convención de fiscales que insinué en una de mis primeras apariciones en este blog?, y si es asi ¿cómo se organiza, cuando, con que agenda, donde, financiada por quien, asistirian nuestros compañeros?, ¿hemos de desembarcar todos en la UPIF a fin de inyectarla un poco de sangre y conseguir que de ella salga un manifiesto propuesta verdaderamente reformista de la carrera y del poder judicial?, ¿hemos de constituirnos en Asociacion, en grupo de opinión dentro de la Carrera o quedarnos en mero foro de debate o desahogo?, ¿hemos de intentar asentar estas ideas en las asociaciones tradicionales a través de las nuevas generaciones que en ellas desembarcan, pobrecitos míos, o de alguno de sus miembros veteranos que, pobrecitos míos de nuevo, piensan que pueden cambiarse las cosas desde dentro de ellas?....,o seguir, como hasta ahora, haciendo guerra de guerrillas en cada uno de nuestros destinos soportando la hostilidad cada vez mas manifiesta de nuestros mandos y el hastío de nuestros compañeros que en alguna junta ya nos han manifestado eso del “¿por qué no te callas?”

Salvador Viada dijo...

Querido Lupo, planteas muchas opciones que al fin son personales. La mia es clara: libertad de opinión en un medio nuevo, fácil, barato y en auge; defender mis ideas, las ideas de una justicia mejor y más moderna, y ponerlas en contraste con las opiniones de otros para matizarlas y mejorarlas. Y en cuanto a la asociación, yo, tras haber estado -y dirigido- muchos años a la AF, me quedo con la APIF. Me quedo con una asociación pequeña, minoritaria, y hasta la fecha no demasiado activa. Pero limpia, de gente jóven que defiende lo que yo defiendo y que no tiene tentaciones de orillarse a un partido o a otro para sacar tajada. Yo he elegido esta asociación y me gustaría verla crecer y desplazar a las asociaciones más politizadas.