viernes, 8 de mayo de 2009

EL TRATADO DE LISBOA ENTRARA EN VIGOR A PRINCIPIOS DEL AÑO QUE VIENE

Esa es una opinión muy extendida en ámbitos jurídicos de la Unión Europea. Tras la aprobación por la República Checa, tan solo está pendiente ahora la aprobación del Tratado de Lisboa mediante referendum en Irlanda; y tras las negociaciones entre ese Estado y la UE parece que el pronóstico es favorable a la aprobación. Estamos ante una reforma legislativa mayúscula, que sin temor a equivocarme, será pareja en sus efectos sobre la Justicia a la que pudo tener en la economía la adopción del euro. Además, la entrada en vigor del Tratado coincidiría en el tiempo con la Presidencia española, a partir de enero del año próximo. Tanto el Ministro de Justicia como el Fiscal General han anunciado en diversas ocasiones su voluntad de impulsar la instauración de la Fiscalía Europea, prevista en el art. 86 del Tratado de la UE, consolidado tras la reforma de Lisboa.

Ya se afilan los cuchillos en instituciones europeas para lo que se avecina, especialmente en relación con la toma de posiciones de influencia en relación con esa Fiscalía. El que quiera más información sobre lo que se cuece, puede echar una ojeada a los trabajos del estupendo curso sobre la Fiscalía Europea dirigido por los Fiscales Jorge Espina, destinado en la Secretaría Técnica de la FGE, e Isabel Vicente, actualmente destinada en OLAF.

2 comentarios:

fiscalillo dijo...

El Tratado de Lisboa es un gran avance...pero el Derecho Comunitario ha llegado a un punto que es practicamente inabordable. creo que habría que planterse parar y que hubiera un periodo de codificación, como en España en el SXIX para unificar fuentes.

Salvador Viada dijo...

En el Tratado de Lisboa hay dos puntos a mi juicio claves para nosotros: la iniciativa legislativa pasa a tenerla la Comisión Europea, y de ella va a depender la instauración de la Fiscalía Europea. Va a haber una guerra de influencias -de hecho ya está ahí- entre Eurojust y OLAF, siendo así que la Fiscalía española en mi opinión claramente se orilla por OLAF. Domine quien domine la Fiscalía europea, no va a haber manera de justificar en España dos cosas: porqué la Fiscalía europea instruye y el Fiscal español no; y porque el Fiscal europeo es independiente del Gobierno europeo (con el apoyo del Gobierno español) y aquí, sin embargo, no. Supongo que el efecto contagio no podrá sino sernos beneficiosos.